Los Astros de nuevo ¡a la Serie Mundial!

En su tercera participación en los últimos cinco años, los Astros de Houston vencieron en emotiva final a los Medias Rojas de Boston, en cuatro de los seis partidos que jugaron por el campeonato de la Liga Americana.

Astros de Houston (Imagen: La Jornada-VBM).

Un error mental más un error físico, pasarán a la historia y se entretejerán como las dos jugadas más polémicas del sexto y último juego de la Serie por el Campeonato de la Liga Americana en la campaña 2021.

Todo eso hace parte de las especulaciones y de las opiniones que se dan sobre un juego de béisbol. Pero la verdad verdadera, es que las “municiones” de los Medias Rojas de Boston se “mojaron” en los tres últimos partidos frente a los Astros de Houston, porque la jerarquía de los lanzadores de los ‘Siderales’ estuvo por encima de la ofensiva de los “Pati-Rojos” en esta final que acaba de concluir en el “Minute Maid Park”, de Houston, con el sexto desafío que terminó con pizarra de 5-0 en favor del equipo de casa.

Los altibajos por sus condiciones físicas de Zack Greinke y de Lance McCullers Jr. en la rotación de los Astros, obligaron a pensar que los dirigidos por Dusty Baker no tenían la capacidad serpentinera suficiente para detener a la endiablada ofensiva que estaban mostrando los jugadores de los Medias Rojas, que incluían tres cuadrangulares con la casa llena, en los partidos número dos, en donde ganaron 9-5, con los tablazos del cubano-americano J.D. Martínez y el dominicano Rafael Devers; y 12-3 en el tres, con el cuadrangular de Kyle Schwarber, de la final por el título de la Liga Americana, dejando la histórica marca para equipos en postemporada.

Primeros golpes

Los “Pati’Rojos” inspirados por su estratega boricua Alex Cora, le dieron un buen ‘pellizco’ a la manzana de la final, al ganar uno de los dos primeros juegos, en el “Minute Maid Park”, la casa de los Astros, pero los primeros golpes contundentes propinados por el reconocido capataz afroamericano Dusty Baker y su tropa, que fue a paso lento pero seguro, se presentaron cuando sus muchachos ganaron dos de los tres partidos en el “Fenway Park” de Boston, por pizarras de 9-2 el cuarto y 9-1 el quinto, para regresar a casa a definir la serie.

Manejando sus fichas en su departamento de lanzadores manera oportuna y sorteando todas las dificultades que por cuestiones de salud tenía su nómina, encontró en el zurdo dominicano Framber Valdez el camino para asegurar el quinto juego, en una espléndida noche de serpentinas en el “Fenway Park”, y de paso, tomar ventaja en la serie 3-1.

Luego el derecho venezolano Luis García se encargó del sexto compromiso, para mantener “fríos” a los bates de los Medias Rojas en las cinco primeras entradas, mientras que el cubano Yordan Álvarez se daba banquete con la ‘majagua’ sobre sus hombros, dando batazos a diestra y siniestra, sin que ningún lanzador pudiera dominarlo, conectando 4 imparables en 4 turnos al bate — un sencillo, dos dobles y un triple —, redondeando su labor ofensiva para convertirse en el mejor de toda la Serie de Campeonato, mientras que el zurdo Kyle Tucker daba el puntillazo final del partido, al despachar cuadrangular con dos en la ruta, en el cierre del octavo episodio.

Medias Rojas de Boston (Imagen: El Universal-VBM).

Ethan Eovaldi hizo un buen trabajo como abridor de los ‘Pati-Rojos’ en el sexto encuentro en Houston, pero sus compañeros de equipo estaban ‘amarrados’ por el concierto de serpentinas que el novato venezolano García les propinaba, con rectas que nunca bajaron de 95 millas por hora, y por cambios y lanzamientos en rotación, dominantes y certeros, en las cinco primeras entradas, cuando no pudieron descifrarle sus envíos.

Físico y mental

El boricua Kike Hernández, pieza importante en el ataque y la defensa de los Medias Rojas, calculó mal el batazo del cubano Yordan, pues alcanzó a pegarle la pelota en su guante, para un doblete remolcador de la primera carrera de los Astros en la misma primera entrada. Fue un error físico que, sin embargo, no se lo marcaron, porque ciertamente había hecho un gran esfuerzo en su desplazamiento para intentar capturar la esférica en el jardín central camino al derecho.

Pero luego, en el sexto, fue un error mental de Kyle Schwarber, el primera base de los Medias Rojas, quien estaba jugando una posición que regularmente no es la suya.

El zurdo Kyle Tucker con compañeros en primera y tercera, sin outs, batea roletazo sobre el primer cojín. Schwarber recoge el batazo pero descuida al corredor que estaba en la ‘esquina caliente’, Yordan Álvarez, al no mostrarle la pelota con la debida seguridad defensiva, que no podía avanzar hasta el plato, y se dedicó a fabricar el doble out en su base, al tocar primero al boricua Carlos Correa, que la estaba ocupando, y seguidamente al corredor, Tucker, que acababa de batear para fabricar el doble out. Doble out, sí, pero el cubano Yordan, ni corto ni perezoso, se fue hasta el plato para anotar la segunda carrera de su equipo, cuando se percató que Schwarber lo había ignorado.

“Machete” en mano

En la séptima entrada, los Medias Rojas con hombres en tercera y primera, y un out en la pizarra, intentan descontar cuando ya el novato García había abandonado el juego.

El zurdo Travis Shaw salió como bateador emergente, abanica la brisa, para el segundo out, y el mexicano Alex Verdugo en la misma secuencia, intenta estafarse la segunda almohadilla. Pero se le olvidó que detrás del plato estaba el poderoso brazo del ‘Machete’ boricua Martín Maldonado, quien soltó de manera magistral la pelota para fabricar un doble out, sensacional y quizás, salvador del partido.

¡Ah bueno!, y luego el cuadrangular con dos compañeros en la ruta de Kyle Tucker en el cierre del octavo, para darle cifras concretas a la pizarra 5-0, para que los Astros ganaran el título de la Liga Americana, clasificándose por tercera ocasión en los últimos cinco años, para la Serie Mundial.

Cifras en mano

Los Medias Rojas hicieron gala de un despiadado ataque en mucho de sus compromisos tanto en la postemporada como en la campaña regular. Pero su artillería fue detenida por los brazos de los abridores de los Astros, y, por encima de todo, del grupo de relevistas en los seis juegos de la final por el título.

Los segundos brazos de los Astros ganaron 2 de los 5 partidos del equipo; trabajaron para 3.03 carreras limpias, con 11 carreras permitidas en 32 y 2 tercios de episodios; contra 2 derrotas sin triunfos de los relevistas de los “Pati-Rojos”, que marcaron 8.10 de efectividad, con 21 limpias de las 23 que permitieron en 23 episodios y un tercio de labor.

Los Astros batearon en la final para 277 contra 212 de sus rivales, que despacharon 11 tablazos de circuito completo contra 9 de los nuevos campeones, pero en los últimos tres desafíos, los “Pati-Rojos” apenas fabricaron 3 carreras en 27 episodios — dos rayitas en el cuarto juego, una más en el quinto y ninguna en el sexto —, con absoluto dominio de los lanzadores ‘siderales’, que en esas 27 entradas, les permitieron 10 escasos inatrapables — 5 en el cuarto juego, 3 en el quinto y 2 en el sexto —, en una clara demostración de la calidad serpentinera de los muchachos de Houston.

El valioso Yordan

El gigante de Las Tunas, el cubano Yordan Álvarez, con sus 24 años de edad, 225 libras de peso y 1.96 metros de estatura, se erigió como el Más Valioso de una serie por el Campeonato de la Liga Americana, con el astronómico promedio de 522 con el uso de la ‘majagua’, al despachar 12 indiscutibles en 23 turnos en los 6 partidos de la gran final.

Yordan Álvarez (Imagen: Play off Magazine-VBM).

El zurdo cubano y bateador designado de los Astros de Houston, acumuló a la ofensiva 3 dobletes, 1 triple, 1 cuadrangular, 6 carreras remolcadas y 7 anotadas, con una noche de ensueño en el sexto juego, al alcanzar cuatro imparables en igual número de turnos al bate, con dos dobles, un triple y un sencillo. Además abanicó la brisa en 5 ocasiones y recibió dos tiquetes gratis en el trayecto.

Pese a que los acostumbrados bates del venezolano José Altuve, del boricua Carlos Correa y de Alex Bregman estuvieron por debajo de lo acostumbrado, Tucker, con 8 empujadas; Yordan, con media docena y otra media docena remolcada por el también cubano y primera base, Yuli Gurriel, los Astros superaron todos los obstáculos que se les presentaban durante los partidos de la final por el título, especialmente en los momentos en que debían fabricar anotaciones.

A la Serie Mundial

Dusty Baker ciertamente ha hecho un valioso y extraordinario trabajo con su tropa, buscando la mejor manera para superar y echar al olvido la deshonrosa situación del ‘robo de señales’ que maltrataron el nombre de los Astros y desde luego, a sus peloteros.

Y con su fe de carbonero, de la mano de Dusty, los Astros van de  nuevo a la Serie Mundial después de superar a los Medias Blancas de Chicago, en la Serie Divisional y ahora derrotar a los encopetados Medias Rojas de Boston, en la gran final por el título de la Liga Americana.

Los Astros por tercera ocasión disputaran el Clásico de Otoño en los últimos 5 años, ganando la corona del 2017, ante los Dodgers de Los Ángeles, la que produjo la gran polémica por el robo de las señales; perdiendo la del 2019, frente a los Nacionales de Washington, y buscando una nueva en este 2021.

El próximo martes empezará a disputarse la Serie Mundial.

Acerca Antonio Andraus