¡Dos fórmulas para la Serie Mundial!

En los dos primeros partidos hay Bateador Designado. En los tres siguientes, si es que se necesitan todos, no habrá. Pero sí son necesarios los dos últimos, sexto y séptimo, otra vez tendremos Bateador Designado.

Brian Snitker (Imagen: El Fildeo-VBM).

Si el amuleto del collar de perlas sirviera para algo, vaya y venga …pero es un amuleto, simplemente, nada  más, y las creencias particulares hay que respetarlas. Y punto.

No se pregunten si los Astros de Houston o los Bravos de Atlanta cuentan con grandes diferencias entre sus jugadores de posiciones cuando saltan a los campos de juego. Más bien pregúntense cuál de las dos novenas podrá tener la recuperación necesaria para afrontar derrotas en casa y reivindicarse en los juegos de visitantes.

Los Astros hicieron una encomiable campaña superando todas las barreras deportivas y espirituales con las cuales ha tenido que lidiar, intentando hacer olvidar la desafortunada actuación  con el robo de señales, un estigma que cargarán por mucho tiempo.

Los Bravos tienen la fórmula magistral de saber venir de atrás hacia adelante, y hacerse respetar tanto en su casa, como jugando en los diamantes que visitante. Por lo menos, eso demostraron durante la campaña regular, y prueba fehaciente de esa buena tarea, es mirar lo que hizo la novena desde mediados de agosto hasta la fecha de hoy.

Frente a los Medias Blancas de Chicago, los Astros ganaron la Serie Divisional, y más adelante, vencieron a los Medias Rojas de Boston, con dos sensacionales juego de cierre, que han dado mucho de qué hablar.

Ante los Cerveceros de Milwaukee, los Bravos salieron adelante en la Serie Divisional, y contra los encopetados Dodgers de Los Ángeles, se las ingeniaron para superarlos a batazo limpio, cuando los lanzadores rivales palidecieron en la contienda.

De los estrategas

Brian Snitker se estrenará como capataz en Series Mundiales. Ha sido un estratega que le ha dado buenos resultados a la organización de los Bravos, que ascendió al cargo de dirigente tras su paso en las divisiones menores, pero no ha ganado la Cita de Otoño.

Es pragmático desde el punto de vista del juego; maneja con prudencia a sus jugadores, pero no se cansa de decir que todo depende ‘’de mis muchachos’’, a la hora de consignar las victorias de la novena, como acaba de ocurrir en la serie frente a los Dodgers.

Cuando ha tenido contratiempos, y eso lo sabemos por conocimiento personal, jamás se contenta con dejar las cosas del tamaño que aparentemente son, sino que por el contrario, busca por todos los medios a su alcance, las posibles causas y las fórmulas para encontrar soluciones.

Dusty Baker, en cambio, se convierte en el octavo capataz de todos los tiempos en llegar al Clásico de Octubre, dirigiendo a novenas de ambas ligas, así no haya conquistado la corona de laureles. En la primera ocasión fue con los Gigantes de San Francisco, de la Liga Nacional, cayendo ante los Angelinos de California, en el 2002. Y ahora, con los Astros, en la Liga Americana, frente a los Bravos.

Baker tiene un anillo de Serie Mundial conquistado cuando los Dodgers ganaron la Serie Mundial de 1981y era pelotero activo de la novena. En otro par de ocasiones fue a la Cita de Octubre también con los Dodgers, pero el Clásico se les fue de las manos.

Dusty Baker (Imagen: Al bat-VBM).

No hay duda, a Dusty le hace falta un anillo de Serie Mundial como capataz, para dejar una impronta difícil de igualar y mas complicado de superar, para un afroamericano en el béisbol de las Grandes Ligas.

De vasta experiencia en esta clase de contiendas, Baker ha moldeado a los Astros a su antojo, sin que de pronto, la suerte le juegue una mala pasada, porque considera que el béisbol es de resultados, ‘’y las victorias hay que buscarlas, nunca llegan solas’’.

En el mano a mano, la experiencia puede ser decisiva, para el caso de Baker; pero Snitker entiende que las oportunidades pocas veces se presentan, y llegar a la Serie Mundial, ‘’es parte de un proceso en el que hemos trabajado para conquistarla’’.

Y una anécdota: en el béisbol de las Grandes Ligas ya la presencia de padres e hijos en el juego, no es extraño. Sin embargo, en el caso de los Astros y los Bravos, la cosa es diferente: el hijo de Brian, el capataz de los Bravos, es el instructor de bateo de los Astros. Será, en este caso, ‘’rival’’ de su padre. ¡Pero nada más!

Del Designado

Y dado que en la Liga Nacional no se aplica la disposición del Bateador Designado, mientras esté vigente, hay que aplicar las dos fórmulas en la Serie Mundial: cuando se juega en un estadio del Viejo Circuito y cuando el partido se efectúa en un diamante de la Liga Americana.

La regla es muy clara, Cuando los partidos se desarrollen en diamantes de la Liga Americana, los equipos pueden usar al Bateador Designado, pero cuando estén jugando en los estadios de la Liga Nacional, la norma no se aplica.

Para el caso que nos ocupa, aparentemente los Astros tienen ventaja, porque de jugarse los siete desafíos de la Serie Mundial, cuatro de ellos se cumplirían en el ‘’Minute Maid Park’’ de Houston. Los tres que se jueguen en el ‘’Truist Park’ de Atlanta, no contarán con el Bateador Designado.

Y esta fórmula obligará a los estrategas a cambiar de mentalidad en cada partido. Baker utilizará al cubano Yordan Álvarez como Bateador Designado en los dos primeros partidos, que se jugarán en Houston, y para los encuentros en Atlanta, seguramente que lo llevará a ocupar uno de los jardines en el campo de juego, para contar con su valiosa ofensiva.

Snitker en cambio, para los juegos en Houston seguramente que llevará a la alineación al cubano Jorge Soler, repuesto ya de sus dolencias por el Covid-19, como Bateador Designado, y cuando estén en casa, será guardabosques, porque su presencia es importante para los planes de fabricar carreras,

Posibles abridores

Brian Snitker ya anunció que para el primer desafío en Houston llevará a la lomita de los sustos al veterano de mil batallas, el derecho Charlie Morton; y para el segundo, en el ‘’Minute Maid Park’’, el zurdo Max Fried estará disponible, en busca de triunfos en plan de visitante.

Dusty Baker ya determinó que el dominicano zurdo Framber Valdez se hará cargo de la loma de los suspiros para el primer juego, y sin decirlo, todo parece indicar que el venezolano Luis García sería el encargado del segundo.

Desde luego, los Bravos con Ian Anderson pidiendo pista para trabajar en el tercer partido que se jugará en Atlanta, mantienen su rotación como lo han hecho en la postemporada; mientras que los Astros tendrán que decidir si Zack Greinke puede ofrecerles tres o cuatro episodios para el tercer partido en Atlanta. De lo contrario, Baker tendrá que hacer malabares para encontrar el tercer abridor en la serie, pues sin Lance McCullers Jr., las cosas no le serán de fácil decisión.

Valores individuales

Los Astros necesitan que el venezolano José Altuve, el boricua Carlos Correa y los cubanos Yordan Álvarez y Yuli Gurriel, así como Michael Brantley, Kyle Tucker y Alex Bregman, y con algo de apoyo del receptor boricua Martín Maldonado, desplieguen la capacidad ofensiva normal a las que están acostumbrados para esta Serie Mundial, porque de lo contrario, la novena tendrá muchas dificultades para superar a los Bravos.

Kyle Tucker (Imagen: Houst On Chronicle-VBM).

Y los Bravos esperan que el boricua Eddie Rosario, el curazaleño Ozzie Albies, Freddie Freeman, Austin Riley, Joc Pederson, Adam Duvall, el cubano Jorge Soler, y sí despiertan Dansby Swanson y  Travis D´Arnaud, mantengan los ‘’bates calientes’’ como lo han hecho hasta ahora, vital para esta etapa crucial de la temporada.

Por cierto, Pederson es el hombre del collar de perlas, que en plan de amuleto — de esas cosas que uno nunca sabe por qué lo consideran de buena suerte —, ahora lo ha puesto de moda entre los aficionados de Atlanta para lo que es la gran final del béisbol de las Grandes Ligas.

Pederson ganó anillo de Serie Mundial hace un año con los Dodgers, novena con la cual jugaba, y seguramente que espera repetir este año con los Bravos. ¿Será que el amuleto del collar de perlas le servirá para algo? Es su creencia y hay que respetarla.

Mirando el todo

Los Astros tienen en su grupo de lanzadores lo más exquisito y valioso para el Clásico de Otoño, pues entre los abridores, para la ronda de la Serie de Campeonato frente a los Medias Rojas, obtuvieron 4.42 carreras limpias por juego, frente a los 4.67 que marcaron los Bravos en ese mismo departamento ante los Dodgers.

Los Astros tienen mejor marca en su grupo de relevistas, al compilar 3.03 de efectividad en la misma ronda, frente a 4.76 de los Bravos, pero la diferencia está en que los de Houston aceptaron 6 cuadrangulares contra 4 de Atlanta, lo que en un partido de Serie Mundial puede ser de considerable valor: un jonrón en el Clásico de Otoño puede cambiar todo.

Con 9 ‘’bambinazos’’ y 7 dobletes despachados, los Astros redondearon un buen guarismo ofensivo con 277, con 57 indiscutibles en 206 turnos; en tanto que los Bravos con sus 8 tablazos de circuito completo y sus 7 dobletes, obtuvieron promedio de 260 al bate, con 53 imparables en 204 turnos.

El brazo del receptor de los Bravos, Travis D´Arnaud será puesto a prueba en todos los momentos que sea posible en cada uno de los partidos, en consideración a que los ‘siderales’ se estafaron 7 bases ante los Medias Rojas; mientras que el ‘Machete’ boricua, Martín Maldonado, probado en diferentes plazas, espera demostrar una vez más que su brazo es uno de los mejores de las Grandes Ligas.

Si escogen a los Astros háganlo por su poder ofensivo, pero ante los Bravos esa artillería se puede silenciar de un momento otro.

Bien difícil está determinar un ganador en una Serie Mundial como la que se empezará a disputar desde martes 26 de octubre por la noche en Houston, aun cuando los expertos creen que los Astros cuentan con una novena más equilibrada para la contienda. Sin embargo, los Bravos, ¡siempre los Bravos!, están dispuesto a todo para conseguir la corona que les ha sido esquiva desde 1995.

Acerca Antonio Andraus