Los Reales, ¡son los reales campeones!

Por: Antonio Andraus Burgos

Repiten como monarcas de la Liga Americana por segundo año consecutivo, al derrotar en la final del circuito a los Azulejos de Toronto, y llegan a la Serie Mundial dispuestos a ganar la corona frente a los Mets de Nueva York.-

Wade Davis y Salvador Pérez celebran el campeonato de la Liga Americana. Foto: AFP (Tomada de www.elespectador.com)

Wade Davis y Salvador Pérez celebran el campeonato de la Liga Americana. Foto: AFP (Tomada de www.elespectador.com)

Los expertos del beisbol, que son muchos, pero que a la vez, inclinan la cabeza ante las verdades que ofrece el juego, siempre han sostenido que una jugada, un abrir y cerrar de ojos, un parpadeo, es suficiente para ganar o perder un partido.

Es una realidad incontrovertible. En el juego del béisbol, todo lo que ocurre en el campo de juego, física o mentalmente, suma o resta, y en algunas ocasiones, pesan más las sicológicas que las que se anotan finalmente en los libros, cuando se cometen los errores defensivos.

Los Reales de Kansas City repiten como campeones de la Liga Americana por segundo año consecutivo, en esta oportunidad, no ingresando a la postemporada con el pasaporte del comodín, sino ganando de la división Central del circuito, frente a los cotizados Tigres de Detroit e Indios de Cleveland, que eran favoritos, en una temporada regular manteniendo su juego de ataque por todos los lados, corriendo bien las bases, estafándolas cuando hubo la oportunidad, soportando los embates ofensivos con un cuerpo de lanzadores tanto abridores como relevistas a la altura de las circunstancias, y despachando el imparable en el momento que más se necesita, algo que según los críticos, precisamente dejaron de hacer en la Serie Mundial frente a los Gigantes de San Francisco, en la Cita de Otoño de hace un año.

Los Azulejos hicieron una formidable campaña, destronando a los serios aspirantes de los Orioles de Baltimore, cuya semblanza se perdió como equipo batallador de la noche a la mañana, y a los Medias Rojas de Boston, que exhibían sobre el papel una nómina para ofrecer mejores resultados que nunca llegaron, ambos partiendo la campaña con índices favorables para conquistar el título divisional, y finalmente, desalojando a los Yanquis de Nueva York del primer lugar de la zona, cuando los ‘’Mulos’’ del Bronx definitivamente palidecieron por la falta de profundidad en su cuerpo de lanzadores, adolorido y lesionado en casi todos sus brazos, su ofensiva decayó también por la ausencia de titulares básicos en la alineación, y en fin, por todas esas cosas que ya se conocen, sobre los ‘’Bombarderos’’.

Dando ventaja

Están recientes los hechos y por lo tanto, más fáciles de analizar en el contexto general de la final por el título de la Liga Americana.

Los Azulejos venían de superar a los Vigilantes de Texas en la serie divisional, al derrotarlos en tres partidos consecutivos, luego de caer en los dos primeros compromisos, dando muestras de contar con un béisbol de fortaleza y de poder ofensivo.

Los Reales vencieron a los Astros de Houston, la novena de las sorpresas en la temporada de la Americana que venía de superar en el partido por la tarjeta del comodín a los Yanquis, en tres juegos frente a dos derrotas, en una buena serie divisional que los llevó a la disputa del título.

Y cuando llegó la serie por el campeonato, los Azulejos tenían ventaja según los expertos 4-3, para ganar la corona de la liga. Pero los Reales no habían salido al campo de juego.

Todo empezó mal para los Azulejos: cayeron en los dos primeros partidos, que jugaron en Kansas City; ganaron el tercero, perdieron el cuarto y triunfaron en el quinto, éstos tres en Toronto, para obligar al sexto partido de la final en el ‘’Kauffman Stadium’’, la casa de los Reales, lo que significaba, palabras más, palabras menos, que estaban cediendo una enorme ventaja frente a unos rivales que tenían capacidad de juego y deseos de llegar a otras metas.

En el quinto partido, en Toronto, hubo un par de jugadas que evidenciaron la poca comunicación en el equipo. Un elevado corto entre la linea del bosque derecho y la segunda almohadilla, cayó a pocos pasos del guardabosques José Bautista y el guardabases Ryan Goins. Y más adelante, un batazo al bosque derecho, custodiado por Bautista, que era inatrapable, permitió avanzar más a los corredores de lo normal, ante el poco efectivo trabajo del jardinero por recuperar la pelota y enviarla al sitio que correspondía oportunamente.

Dos para recordar

Y volvió a suceder. Esta vez, en el sexto y último partido, porque para los Azulejos no había mañana. Para los Reales sí podía haberlo, un séptimo desafío para definir al campeón.

Después de una fantástica engarzada del  jardinero izquierdo de los Azulejos, Ben Revere, sobre una esférica que pedía a gritos salir del parque de pelota, despachada por el bate del venezolano Salvador Pérez con un compañero en circulación, Mike Moustakas, se pensó que era la jugada que animaría a los Azulejos triunfaran en el choque. Pero no fue así. Alex Gordon es puesto out con fuerte coletazo sobre la segunda almohadilla que magistralmente atrapa Goins y logra el out. Mostazas va a la segunda. Price oportunamente es relevado por Aaron Sanchez, y éste permite indiscutible de Alex Ríos, para que el tablero quede 3-1 a favor de los Reales.

Empatado el juego a 3 carreras, cuando abriendo el octavo, José Bautista conectó su segundo cuadrangular de la noche para producir dos carreras, impulsando las tres de su equipo en ese compromiso, vino la lluvia que obligó a suspender las acciones durante 45 minutos. Y el panorama cambio por completo.

Sánchez que había llegado a la loma de los sustos por el abridor, el zurdo Price, no siguió en su tarea y John Gibbons trajo para cerrar el octavo a su crédito y taponero, el mexicano Roberto Osuna.

Osuna da pasaporte gratis a Lorenzo Caín, y Eric Hosmer despachó batazo bastante cerca a la linea por el bosque derecho. Era un indiscutible, no hay duda de ello. Pero Bautista, que había tenido una espléndida noche a la ofensiva, se durmió en dos cosas. Primero, siendo Hosmer bateador zurdo, tenía que jugar más hacia la línea; y segundo, si bien era un indiscutible, también es cierto que su accionar debió ser más efectiva y rápida, enviando la pelota de regreso al campo interior para evitar lo que finalmente se produjo, la anotación en las piernas de Caín, quien como corredor, desde cuando salió de la primera base, no se detuvo un solo instante y anotó la cuarta carrera que al final le dio el triunfo y la corona a los Reales.

¿Estaba dormido Bautista en el bosque derecho? Parece que sí, que estaba fuera de juego. Y en otras dos o tres ocasiones más, le sucedió lo mismo. Bautista no estuvo a la altura de las exigencias de la serie por el campeonato  en varias oportunidades, quizás exigiéndose más de lo normal, quizás pensando en que las cosas no le estaba saliendo como acostumbraba a serlo, quizás. quizás… quizás…

Y otro tanto sucedió abriendo el quinto, cuando los Azulejos, con dos hombres en circulación, segunda y primera ocupadas, sin outs colgados en la pizarra, perdiendo 2-1, Goins no pudo tocar la pelota para sacrificarse y llevar a los corredores a tercera y segunda; Revere salió con corto elevado al bosque central y Josh Donaldson pegó fuerte batazo sobre la ‘’esquina caliente’’, para que se luciera el antesalista Mike Moustakas con sensacional atajada.

Si a todo ello le sumamos la poca efectividad y oportuna acción ofensiva del poder en los bates de Donaldson, Bautista, Edwin Encarnación, Chris Colabello, Troy Tulowitzki y de Russell Martin, y el disminuido accionar de Revere y Goins, tenemos que concluir que los Reales fueron sencillamente superiores a los Azulejos, y que los lanzadores de Kansas pudieron descifrar sin mucha magia, cómo dominar la artillería de los ‘’pájaros’’ canadienses.

Capítulo aparte es la actuación del zurdo y estrella de la loma de los sustos, David Price. Definitivamente gana muy bien en la temporada pero pierde en la postemporada. En sus últimas ocho presentaciones, no ha podido ganar y tiene 7 derrotas. Es un caso parecido al del también zurdo, pero de los Dodgers de Los Ángeles, Clayton Kershaw. Esos dos casos necesitan del estudio de la siquiatría.

Siempre acosando

En cambio, los Reales mantuvieron su línea de juego, superior a lo que se esperaba, con el comando del torpedero venezolano Alcides Escobar, a la postre el Pelotero Más Valioso de la serie, bateando 11 imparables en 23 turnos para 478 de promedio, remolcó 5 carreras y anotó 6, quien fue un verdadero dolor de cabeza para todos los lanzadores de los Azulejos, quienes no encontraron la forma de detenerlo y de verlo anclar en el primer cojín, bateando indiscutibles sobre el primer lanzamiento del juego en cuatro oportunidades al hilo.

El boricua Alex Ríos, el jardinero derecho de los Reales, esperó 12 temporadas en las Grandes Ligas para poder llegar a la disputa de una Serie Mundial, pero cimentó su nombre como titular de su club, bateando para 368 en la serie de campeonato, con un cuadrangular y 3 carreras impulsadas, como otro latino destacado de los campeones de la Americana.

Ni qué decir de Kendrys Morales, el cubano bateador designado, quien conectó con ambas manos lo que el club esperaba de él en momentos cruciales, mientras que Salvador Perez, el receptor venezolano, tan maltratado como se encuentra en su aspecto físico, no pudo lucirse a la ofensiva, pero detrás del pentágono fue una verdadera muralla y un hábil conductor de los lanzadores de su novena.

Con esos latinos, y con Ben Zobrist, Eric Hosmer, Lorenzo Caín, Mike Moustakas y Alex Gordon, se equilibraron las cargas ofensivas y defensivas; mientras que Yordano Ventura, Johnny Cueto, Edinson Vólquez, los tres serpentineros abridores, y el rápido relevista Kelvin Herrera, todos ellos dominicanos, han sido cuotas latinas importantes en este título de los Reales; compartiendo honores con Wade Davis, Ryan Madson, Luke Hochevar, entre otros, para esperar con muchos bríos la disputa de la Serie Mundial.

La Cita de toño empezará a jugarse este martes 27 de octubre, entre los Mets de Nueva York, los campeones de la Liga Nacional, y los Reales, los campeones de la Liga Americana, en el ‘’Kauffman Stadium’’ de Kansas City, a partir de las 8 de la noche, hora del Este de los Estados Unidos.

Los dos primeros compromisos, se harán el martes 25 y  miércoles 28, en Kansas. El jueves 29 será día de descanso. Y la Serie Mundial se traslada al Citi Field, de Nueva York, en donde se deben efectuar los partidos tres, cuatro y cinco, si es necesario, los días viernes 30, sábado 31 de octubre y domingo 1o de noviembre. Si son necesarios el sexto y séptimo juegos, se volverá a Kansas City, teniendo descanso el lunes 2 de noviembre, y se jugarán el martes 3 y el miércoles 4 de noviembre.

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