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Las mejores cosas no se hacen mediante nuestra voluntad sino atreves del tiempo. (J. Edwar Ramirez Bonilla)

Los Papas más corruptos de la historia

La crisis de la iglesia Católica, grave por demás, ya que apuntala la fe y la religión de más de mil doscientos millones de hombres y mujeres en todo el mundo, no es reciente ni mucho menos. Sus problemas de corrupción son profundos y ancestrales, y aunque para muchos duela oírlo, o resulte difícil entenderlo, la creciente desfavorabilidad de esta institución nace en la cúpula de la misma, es decir, en su dirigencia y en el mismo Trono de San Pedro, donde muchos de los que se han sentado, a lo largo de 2011 años, no son dignos de llevar el título de Santidad y ni siquiera el de santurrones

Basilica de San Pedro

La crisis de la iglesia Católica, grave por demás, ya que apuntala la fe y la religión  de más de mil doscientos millones de hombres y mujeres en todo el mundo, no es reciente ni mucho menos. Sus problemas de corrupción son profundos y ancestrales, y aunque para muchos duela oírlo, o resulte difícil entenderlo, la creciente desfavorabilidad de esta institución nace en la cúpula de la misma, es decir, en su dirigencia y  en el mismo Trono  de San Pedro, donde muchos de los que se han sentado, a lo largo de 2011 años, no son dignos de llevar el título de Santidad y ni siquiera el de santurrones pues sus pecados, y porque no decirlo, sus delitos, hacen palidecer al más avezado  trásfuga. La parte más crítica de los papas corruptos se presenta quizá hasta 1500 con Alejandro VI, de ahí para acá, las cosas tienden a mejorar un poco, pero no del todo porque la pederastia  su pecado más visible, la tiene metida entre los palos.

No queremos ofender con este artículo las creencias de alguno de nuestros lectores, simplemente aproximarnos a un tema y aún cargo que no siempre  ha estado al servicio de la fe de los católicos, y que muchas veces, ha participado, sin recato, en cuestiones políticas y económicas para defender intereses personales y colmar ambiciones de cualquier tipo.

De todo como en botica.

Muchas de estas “Santidades”  han sido célebres por sus crueldades o por su sed de poder, otros por sus aventuras sexuales, por culpa de las cuales, los crímenes pasionales, en la misma persona del Papa no han faltado. Tal es el caso de  Juan XII, muerto de un martillazo por un marido celoso que lo encontró, en el año 964, en el lecho de su mujer, pues no respetaba edad, ni que  fueran casadas, solteras o ciervas.  Era perezoso e  iletrado y poco  culto. Además lo tildaron de sucio y de realizar festines obscenos. Había subido al trono no por elecciones de concilio o democráticas, sino porque su padre, San Agapito II,  también papa, le hizo jurar a la nobleza y al clero romano, poco antes de morir,  que su hijo ocuparía el cargo.

Pero antes que él hubo otro papa que dio mucho de qué hablar: Sergio III, había subido al cargo de Santidad en 1904.  El Cardenal Beronio y otros escritores eclesiásticos no dudaron en tildarlo de monstruo y  criminal aterrorizante. Su concubina se llamaba Teodora y se dice que junto con su hija Mazoria, llamada la prostituta del Papa, llenaron la  Basílica de San Pedro de hijos bastardos. Como un señor feudal,  ejerció el Cargo durante once años y se le acusó, con claras evidencias, de haber participado en el asesinato de sus predecesores entre ellos  San Formoso quien hubiera sido, a juicio de todos, un magnífico pontífice;  y de Esteban VI, su contradictor en muchos  aspectos, y poco santo como él, pues varios pecados y crímenes llevaba a cuestas. Acosado por Lamberto, uno de tantos reyes pequeños, debió dejar el cargo  y ser remplazado por Juan IX, quien lo excomulgado y desterró de la ciudad, pudiendo regresar a Roma en 1901, para sumir nuevamente el papado.

Pero los escándalos de Sergio no terminaron ahí.  Su hijo, nacido de su relación con Mazoría, la hija de su amante Teodora, sería posteriormente elegido en el mismo cargo como Juan XI, cuando apenas era un adolescente. Con él se impuso un periodo comprendido entre 897 y 963,  conocido como  El  reinado  de los papas fornicarios.

Renegó de Cristo y lo llamó mentiroso.

Entre todos estos papas malosos no podemos dejar de hablar de Bonifacio VII, elegido en el año 984. A esa posición llegó y se mantuvo gracias a cuantiosas sumas de dinero robado que repartía. El obispo de Orleans, de entonces, se refirió a  él y al papa  León VIII como monstruos de culpabilidad llenos de sangre y suciedad. Bonifacio fue  además un asesino comprobado. Hizo que el papa Juan XIV fuera encarcelado y envenenado, – valga aclarar que en virtud de la inestabilidad política que se presentaba para entonces, no se esperaba al fallecimiento del Sumo Pontífice para ser remplazado-. No contento con su muerte, hizo que el pueblo romano arrastrara su cuerpo desnudo por las calles y que la sangrienta masa de carne humana fuera entregada a los perros. A la mañana siguiente, algunos sacerdotes lo enterraron en secreto. Se dice que el papa Benedicto VI, también fue asesinado por órdenes suyas. Como era de esperarse murió en su propia Ley: envenenado por uno de los tantos enemigos que se  granjeó.

Unos años más acá encontramos otros papas que continuaron por la misma línea. Uno de ellos fue Benedicto IX, elegido para ese cargo cuando apenas tenía 12 años, obviamente ciñó el Anillo de Pedro mediante componendas de todo tipo. Durante su reinado cometió  cuanto atropello pudo,  a tal punto,  que el mismo pueblo romano se levantó en su contra y lo desterró, pero gracias al apoyo de reyezuelos sin importancia, fue elegido por tres veces más, la última en el año 1047.

Bonifacio VIII

Pero el Papa que llenó la copa de los creyentes  fue Bonifacio VIII, elegido en 1294. Además de practicar la brujería llamó a Jesucristo mentiroso e hipócrita. Dijo ser ateo y negó la vida futura. Era  experto en derecho, altanero, despiadado, homicida y pervertido sexual. Durante sus escándalos Dante, el autor de La  Divina Comedia visitó Roma  y la describió como el “alcantarillado de la corrupción”, y a este papa junto a Nicolás III y Clemente V, los puso en las profundidades del infierno.

Juan XXII,  elegido en el año 1410, no se quedó atrás de sus predecesores. Treinta y siete  testigos, entre obispos y sacerdotes, lo acusaron de fornicación, adulterio, incesto sodomía y homicidio. Fue llamado el terror de las monjas porque, hasta donde se pudo comprobar, violó a 300 de ellas.  Pero de todos el que se lleva la corona de antipapa, sin duda, es Alejandro VI, claro que muchos dicen que Sergio lo supera. Siendo Cardenal y obispo vivió en pecado con Vannezza de Catanel. Tuvo incesto con sus dos hermanas y con su propia hija, realizando una orgia  sexual en el vaticano, que entre otras cosas no era la primera allí. Su verdadero nombre era Rodrigo Borgia y provenía de una familia poderosa en la Italia renacentista. Amante del poder y de  los escándalos. Fue elegido en 1492, el mismo año del descubrimiento de América, mediante actos corruptos  en los que el soborno fue el arma principal. Tuvo más de diez hijos bastardos y se dice que a la edad de doce años cometió su primer asesinato hundiendo un cuchillo  en el estómago de un niño durante doce veces.

Alejandro VI.

Era sobrino de Calixto III, quien había reinado en 1455, no muy santamente. Una vez se posesionó, lejos de ocultar a sus hijos -nacidos mientras hizo la carrera eclesiástica-, y a sus mujeres, se mostró orgulloso de exhibirlos en público. Políticamente aprovechó muy bien el cargo y buscó las más convenientes alianzas para sus herederos. A Jofre lo casó con una nieta del Rey de Nápoles, a Juan lo convirtió en duque; a Lucrecia, la más famosa de todas por su vida cruel y disoluta, la casó primero con el Señor de Pesaro, luego con el duque de Biscegli y con el príncipe de Ferrara. Muchas fueron sus amantes y muchos sus hijos. Mientras estuvo en el trono además de  Vanozza, tuvo como amante a  Julia Farmesio de la que tuvo descendencia. Su muerte se produjo  por envenenamiento y no por sífilis de la que era portador, en 1503. Su legado de corrupción ha dado para escribir cientos de libros y miles de artículos sobre este hombre  que provenían  de una familia cargada de genes corruptos.

De ahí para acá quizá muchas historias  indeseables se han tejido dentro de las redes del Vaticano, sin embargo muy pocas salen a la luz pública porque el tiempo, es sin duda, el mejor aliado de la verdadera  historia ocurrida en el solio de San Pedro.  Sin embargo Valga decir, son muchos los papas admirables por su obra y guía espiritual.

En este cuadro mostramos la cantidad de hijos que tuvo cada papa en esos momentos tan oscuros de la iglesia:

Papas que tuvieron hijos ilegítimos después de 1139

Nombre del Papa Papado Hijo de
San Inocencio VIII 1484-1492 varios hijos
San Alejandro VI 1492-1503 varios hijos
San Julio II 1503-1513 3 hijas
San Pablo III 1534-1549 3 hijos, 1 hija
San Pío IV 1559-1565 3 hijos
San Gregorio XIII 1572-1585 1 hijo

Papas que fueron hijos de otros papas u otros miembros de clero

Nombre del Papa

Papado

Hijo de

San Damasco I 366-348 San Lorenzo, sacerdote
San Inocencio I 401-417 Anastasio I
San Bonifacio 418-422 Hijo de un sacerdote
San Félix 483-492 Hijo de un sacerdote
San Anastasio II 496-498 Hijo de un sacerdote
San Agapito I 535-536 Gordiano, papa
San Silverio 536-537 San Hormidas, papa
San Marino 882-884 Hijo de un sacerdote
San Bonifacio VI 896-896 Adrián, obispo
San Juan XI 931-935 Papa Sergio III
San Juan XV 989-996 León, sacerdote
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Gilberto Castillo

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4 comentarios

1 andrea { 03.15.11 at 1:08 }

:D

2 JUAN ROMERO CORTES { 03.15.11 at 19:50 }

Valioso documento , sobre la iglesia catòlica y sus Papas , en muy pocas oportunidades se da al trasto con este tipo de personajes que difieren de las bondades y religiosidad de los pueblos que los entronizan sin sospechar la manera como ascienden a estos tronos… Ademàs sabemos que estas organizaciones funcionan manipulando la Fè , para sacar el provecho necesario especialmente en lo econòmico … Buen punto Gilberto.

3 alverto Cortez Hernandez { 03.09.12 at 0:49 }

la mera verdad me parece muy cruel que no se ahiga hecho nada al respecto si fuera de mi parte empesaria a acabar con ellos, nadamas me puce a leer la historia desde cuando llegaron a america y me da cosa yo digo que ay que acabar con ellos

4 Evel { 03.25.12 at 3:19 }

Ojalá y el tal “Alverto” Cortez, antes de acabar con el papado, aprenda ortografía por muy azteca que se pretenda.

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