La pandemia de la corrupción descubierta a tiempo

Carlos Felipe Córdoba (Contralor), Francisco Barbosa (Fiscal) y Fernando Carrillo (Procurador).

La llegada del Covid-19 al mundo no solo ha hecho que la rutina de los seres humanos cambie, sino que además ha servido para descubrir y sacar a la luz pública hechos y personajes que siempre han existido pero que no se les prestaba mayor atención, como en el caso de nuestro país con la corrupción.

La noticia bomba fue dada a conocer en rueda de prensa virtual a través de los altos funcionarios de la Contraloría, (Carlos Felipe Córdoba), la Fiscalía (Francisco Barbosa) y La Procuraduría (Fernando Carrillo).

Los tres funcionarios denunciaron manipulación de contratos, sobrecostos y desvíos de recursos y ayudas autorizadas por el gobierno para afrontar la pandemia del Coronavirus.

“Tenemos una pandemia de corrupción”, dijo el Procurador, General Fernando Carrillo, en entrevista a Caracol Noticias.

Entre los primeros nombres mencionados en las investigaciones adelantadas por los tres entes de control fiscal se habla de los gobernadores de Chocó, Vichada, Arauca, Magdalena y San Andrés

Del gobernador del Chocó, Ariel Palacios, quien solo alcanzó a estar 115 días en su cargo, se dice que  participó en la firma de un contrato por 2.000 millones de pesos que, con la justificación del coronavirus, serían usados para la realización de ciclos educativos y campañas de difusión, cuando el departamento necesitaba recursos para la atención de pacientes y elementos de protección para los médicos.

En lo que tiene que ver con las investigaciones de la Procuraduría, hay 24 procesos disciplinarios en 14 gobernaciones, más de 70 casos en 56 municipios y 24 expedientes en entidades del orden nacional por irregularidades en la contratación y sobrecostos vinculados a la emergencia.

Por el lado del El fiscal general, Francisco Barbosa, dijo que se han realizado 16 reuniones en las que se ha intercambiado información entre las tres entidades, y hasta ahora se han encontrado alertas en 56 contratos por caso de 136.000 millones de pesos que están en el radar de las autoridades. “Esto no ha terminado, esto está empezando, no vamos a permitir que un solo peso de los ciudadanos se pierda”, enfatizó el fiscal.

La Contraloría examina a su vez 17.486 contratos a nivel nacional relacionados con la emergencia, se tienen 50 casos en análisis, de los cuales se han iniciado 21 actuaciones especiales en la Unidad de Reacción Inmediata de la Diari.

El contralor Carlos Felipe Córdoba indicó que en manos de sus investigadores hay cuatro contratos de la gobernación del Valle del Cauca con presuntos sobrecostos. Uno de ellos por 2.330 millones de pesos para kits de víveres para adultos mayores tendría sobrecostos del 31 por ciento.

En las investigaciones de las tres entidades figuran nombres comunes como el del gobernador de Arauca, Facundo Castillo, y cinco de sus funcionarios, quienes son investigado por dos contratos: uno para realizar actividades artísticas y eventos en medio de la pandemia, por 570 millones de pesos, y el otro por los sobrecostos en los mercados en los que se encontraron, entre otras, latas de atún a 20.000 pesos.

Otro caso especial está relacionado con un alto funcionario del gobierno. Se trata del ministro de Agricultura, Rodolfo Enrique Zea Navarro, a quien la Fiscalía le abrió una investigación por presuntas irregularidades en el manejo de recursos en Finagro y un funcionario del Departamento Nacional de Planeación.

La investigación se adelanta con información entregada por la Contraloría General, que cuestionó que “grandes agroindustriales y comercializadores” concentrados en Bogotá recibieron créditos reservados a favorecer a personas afectadas por la emergencia.

Tras la advertencia, varias firmas decidieron revertir préstamos por valor de 33.000 millones de pesos.

Acerca Ver Bien Magazín

Ver Bien Magazín
Somos un magazin quincenal con noticias variadas y positivas, que nos ayuden a conseguir un mejor entorno, a ver la vida de manera más positiva, y a construir un mejor mañana. Trabajamos con respeto, independencia y capacidad crítica, sin filiación religiosa ni política. Sin distingos de clase social ni raza. Nuestros únicos credos son: la vida sana, un futuro mejor para nuestros hijos y generar conciencia colectiva con este país, hermoso, llamado Colombia.