¡La bolsa de valores de las Grandes Ligas!

Por: Antonio Andraus Burgos

peloteros

Con la firma del nuevo acuerdo laboral entre el Sindicato de Peloteros y la Organización de la Gran Carpa, el béisbol de lujo tiene el camino despejado para los próximos cinco años.-

Las negociaciones entre el Sindicato de Peloteros y la Organización de las Grandes Ligas se desarrolló en medio de la paz laboral y económica que representa la industria del béisbol de las Grandes Ligas, en el último día del pasado mes de noviembre, en Irving, Texas, deporte cada día más pujante y competitivo entre las 30 novenas de la pelota de lujo, como la que se juega en la Gran Carpa.

La presencia del nuevo comisionado del Béisbol Organizado, Rob Manfred, y la del también nuevo presidente del sindicato, el ex jugador de las Mayores, Tony Clark, permitió que los diálogos, en medio de la normal puja entre las partes, se adelantaran sin mayores contratiempos, pero dejando la bolsa de valores en excelentes puntos de referencia, tanto para los jugadores como para las propias divisas de la organización, partiendo de la base de que el juego debe respetarse en toda su integridad, así como a la afición de todas y cada uno de los equipos, dentro del gigante espectáculo que mueve miles de millones de dólares anualmente.

Se reajustó el salario mínimo para los peloteros que llegan a la cima, se aumentó el costo de la nómina de las novenas para el pago del impuesto de lujo, se extendió por cinco años más el acuerdo laboral, y se evidenció, de manera concluyente, que el actual formato en la contratación de los jugadores ha sido altamente beneficioso para las partes, bien desde el punto de vista de los agentes libres, bien desde la libertad para que los contratos multianuales y millonarios sean acordado de común acuerdo, algo que es sencillamente básico para la proyección de los jugadores como el riesgo que asume la novena por los resultados que finalmente arroje la transacción con el transcurrir de los días.

Puntos claves

La extensión del convenio laboral entre el sindicato y los propietarios, llega hasta el 30 de noviembre de 2021, es decir, cinco años más, lo que significa 26 años de manera consecutiva de paz laboral en la industria del béisbol de las Grandes Ligas.

Un punto clave que se definió en la negociación, para efectos del juego en sí, es que el ganador del Juego de las Estrellas de mitad de año, no tendrá incidencia alguna en cuanto a la Serie Mundial, como ha venido ocurriendo en los últimos 14 años.

Del Juego de las Estrellas del 2017 en adelante, que por cierto este año tendrá como escenario el moderno estadio de los Marlins de Miami, nada se define para el Clásico de Otoño. De ahora en adelante, abrirá en su sede la gran final de la Cita de Octubre, la novena que haya alcanzado mejores cifras en juegos ganados y perdidos en la campaña regular.

Ese equipo con mejor marca de la temporada, será sede de los dos primeros partidos de la Serie Mundial; los tres siguientes en casa del otro club; y si son necesarios los choques sexto y séptimo, se volverá a jugar al parque de pelota en donde se abrió la final.

Se reajustó el salario mínimo para los peloteros de las Grandes Ligas. De US$507.500 anuales a US$535.000 para el 2017; para el 2018, será de US$545.000; y para el 2019, será de US$555.000. El salario mínimo para los años 2020 y 2021, se determinará su reajuste de acuerdo con la inflación en los Estados Unidos.

La apertura de un cupo más en la nómina de las novenas para aumentarla de 25 a 26, pese a que hubo un principio de acuerdo entre las partes al comienzo de las negociaciones, finalmente quedó descartada, debido a que el Sindicato la consideró inconveniente, porque a cambio de ese nuevo jugador en la plantilla para la campaña regular, se disminuía de manera considerable para septiembre de 40 a 28 peloteros, lo que dejaba por fuera la presencia de los peloteros que llegan a prueba en el último mes de la temporada.

Otro avance en el acuerdo laboral, es la ampliación de siete a diez días, la posibilidad de aceptar o rechazar una oferta calificada por parte del equipo al cual pertenece un pelotero que ingresa a la agencia libre, para que el jugador tome su decisión. La oferta calificada de este año fue de US$17.2 millones por año. Para el 2018, el reajuste se dará a conocer oportunamente.

Sanciones más drásticas

A petición de muchos peloteros de las Grandes Ligas, cuyo eco llegó con mucha fuerza a los dirigentes del Sindicato, habrá sanciones más drásticas en dos casos puntuales del convenio: uso de estimulantes y violencia intrafamiliar.

La primera es aumentar de manera considerable, la sanción por el uso de estimulantes prohibidos para los jugadores. En los actuales momentos, en la primera oportunidad, cuando al pelotero se le comprueba el uso de estimulantes, es suspendido por 80 partidos; y en la segunda ocasión, es de 160 juegos. La meta es llegar a 120 partidos de suspensión para la primera ocasión y quizás a 240 encuentros o de por vida, por la segunda oportunidad.

En cuanto a la violencia intrafamiliar, la suspensión puede elevarse de manera sustancial. En los actuales momentos, se tiene como promedio 30 partido fuera de juego, así no haya condena judicial, si el conocimiento con justa causa llega a manos del Comisionado del Béisbol de las Grandes Ligas. Esta puede elevarse a 60 o 90 partidos de suspensión, buscándose con ello erradicar de raíz este tipo de situaciones, que empañan la imagen del pelotero y su familia, y desde luego, del propio béisbol.

Más allá de USA

Por otro lado, en las negociaciones entre el Sindicato y las Grandes Ligas, queda confirmado que los jugadores recibirán estipendios adicionales por jugar en estadios diferentes a los 29 establecidos en Estados Unidos y 1 en Canadá, especialmente ahora cuando se habla de la expansión promocional de la pelota organizada allende las fronteras.

Se dice, por ejemplo, que los Medias Rojas de Boston y los Yanquis de Nueva York estarían dentro de las posibilidades de desarrollar una serie de tres encuentros en el parque de béisbol de Londres, en el 2018. La propuesta está en estudio.

Pero en otros casos, se piensa que partidos de las Grandes Ligas puedan desarrollarse en estadios de México, Puerto Rico, República Dominicana y hasta en dos o tres ciudades asiáticas, como en Seúl, Corea del Sur; en Tokio, Japón; otros más, tanto en China como en Taiwán. Todas estas propuestas, están por decidirse y aprobarse.

Pero de concretarse las mismas, los peloteros de las novenas que intervengan en dichas series o partidos, recibirían emolumentos adicionales a su contrato entre 15 mil y 100 mil dólares por partido jugado.

También aparece la de expandir por una semana más, la temporada regular de la Gran Carpa, pasando de 180 a 186 0 187 días, para desarrollar los 162 encuentros previstos en el calendario, descartándose por el momento, la reducción de los juegos de 162 a 154, como se jugó hasta 1960; pues en 1961, se aumentó, primero, en la Liga Americana con la presencia de nuevos equipos; y segundo, en 1962, en la Liga Nacional, ocurrió lo mismo. En 1918 y 1919, por fuerza mayor, se redujeron los calendarios de juegos que estaban establecidos.

Esa extensión de una semana, dicen los que saben, es para darle más opción de tareas menos exigentes a los peloteros que, en los actuales momentos, desarrollan los 162 encuentros en apenas 180 días de largo y agotador trajín, por lo que una semana es bastante positivo para la salud y el descanso de los jugadores. Para el efecto, la vigencia de esa semana adicional en la temporada regular será tenida en cuenta a partir del calendario del 2018.

Finalmente, en cuanto al impuesto de lujo que deben pagar los equipos por las nóminas que superen determinada cuantía, previamente establecida, hubo consideraciones de alto valor económico, por lo que se espera que las novenas buscarán, hasta donde les sea posible, acomodar los valores a los límites señalados.

En el 2016, los Dodgers de Los Ángeles fue el equipo con mayor valor en nómina, por encima de los 242 millones de dólares; superando a los Yanquis de Nueva York, con casi 225 millones, y a los Medias Rojas de Boston, que tuvo cifra de algo más de 200 millones, que en ese orden, ocuparon las tres primeras casillas en salarios para los peloteros.

Las tres novena tuvieron que desembolsar una buen cantidad de dólares por superar las cuantías acordadas. Los Dodgers casi 32 millones de dólares; los Yanquis, un poco más de 27 millones y los Medias Rojas, 4.5 millones.  El club con menor valor en nómina en el 2016, los Cerveceros de Milwaukee, con un poco más de 65 millones de dólares, superando a los Rayas de Tampa, que estuvo en 67 millones de dólares.

De todo esto, hay una conclusión valiosa: la industria del béisbol está cruzando uno de los mejores momentos de su historia, en defensa especial de la integridad del juego, del pelotero, de la afición, y de la propia organización, que con más de un siglo de existencia, tiene fundadas bases para seguir siendo el Rey de los Deportes y el pasatiempo número uno en Estados Unidos y en otras muchas áreas del mundo.

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