Efemérides (Octubre): Oscar Wilde, Sabú…

Octubre 16 de 1854: Nace Oscar Wilde

Nació en Irlanda el escritor que celebró su muerte con champagne, una de las plumas más enigmáticas del siglo XIX. Su tumba está llena de marcas de lápiz de labios, las redes sociales repletas de frases célebres, y su figura cargada de leyendas. Un gran genio de la literatura y una vida intensa, llena de extravagancias y percances. Un personaje tan enigmático como el de su gran obra, El retrato de Dorian Gray. Oscar Wilde vivió poco, 46 años, pero lo suficiente para dejar varias anécdotas curiosas.

Cuentan que en vida dio muestras de una personalidad molesta para la época. Fue un tipo ingenioso y respondón, pero se convirtió en una celebridad. Después le acusaron de todo: de plagiador, sodomita, excéntrico, alcohólico y de llevar la ficción a unos límites dudosos. Llegó a ser un tipo incómodo incluso para los compañeros de oficio. Muy famosa es su no-conversación con Sarah Bernhardt, la actriz de teatro más famosa de su tiempo: ¿Le molestaría mucho que me fumara un cigarrillo?, le preguntó ella. De ninguna manera, le respondió él. Tampoco me ofendería si decide usted quemarse por completo.

Diseñó personajes memorables, pero hay quien dice que su mayor invención fue él mismo, un hombre peculiar en las formas y en el fondo. Le gustaba estudiar y tenía predilección por los estudios griegos y romanos. Incluso se graduó con honores en un prestigioso College en Dublín, y luego en Oxford.

Fue editor de una revista para mujeres llamada Woman’s World, en la que escribió varios cuentos. Hizo un cambio en la revista, que empezó a ocuparse del comportamiento humano, cuando la mayoría de publicaciones de ese tipo en ese momento hablaban solo de moda y sombrerería. Sin embargo cultivaba una forma de vida excéntrica y a menudo se vestía con ropa cara, lo que llamó la atención de casi toda la sociedad de la época. Cuando tenía 30 años se casó con una rica mujer inglesa, Constance Lloyd, con quien tuvo dos hijos. Desde el nacimiento de su segundo hijo la relación entre ellos se volvió distante, y él vivía más en hoteles que en su casa.

En 1895 fue condenado a dos años de prisión por el delito de «indecencia grave». El motivo de su condena fue la tormentosa relación con el poeta Alfred Douglas. Luego del encarcelamiento Constance cambió su apellido y el de sus hijos para mantenerse al margen del escándalo, y aunque lo visitó alguna vez en la cárcel, se negó a enviarle dinero a menos que rompiera relaciones con su amante, y más tarde lo obligó a renunciar a sus derechos de paternidad.

Su paso por prisión lo deterioró física y mentalmente, y sintiéndose abandonado al salir de la cárcel, se trasladó a París, donde comienzó a cultivar una vida más sencilla y a escribir bajo el seudónimo de Sebastian Melmoth.

Todavía hoy no está claro de qué murió, lo que no deja de alimentar las leyendas en torno a su figura. Muchas teorías sobre su muerte copan blogs y páginas de todo tipo. En efecto, la leyenda más cruda en torno al tema es una relacionada con los últimos días, quizá horas, de su vida: «Oscar Wilde pidió champán, y en un momento de lucidez y consciente de su ruina económica, dijo: Estoy muriendo por encima de mis posibilidades».

Lo que sí está claro que sus textos siguen presentes en la memoria y las bibliotecas de muchos lectores, y su cuerpo descansa en el cementerio Père Lachaise de París, siendo uno de los más visitados por los turistas. La tumba fue restaurada recientemente. La grasa del lápiz de labios de las miles de marcas de besos que dejaban las fanáticas penetraba en la piedra, que se corroía con cada limpieza. La restauración fue pagada por el gobierno irlandés.

Octubre 16 del 2005: Muere Sabú

En Ciudad de México murió Héctor Jorge Ruiz, el cantante argentino que grabó más de 15 discos, registró más de 200 canciones, tuvo 27 discos de oro y 7 de platino, y cantó en 6 idiomas: español, francés, inglés, italiano, japonés y portugués.

Conocido con el nombre artístico de Sabú, nació en Buenos Aires en 1950 y cuando tenía 6 años murió su madre. Cuando tenía 9 su padre se volvió a casar, y ante el desafecto de su madrastra empezó a trajinar por las calles con su hermana hasta que fueron acogidos por otra familia. ​Allí convivió con quienes él llamaría siempre sus hermanos del corazón, Juan Carlos, Luisito y Eduardo.

Empezó a jugar en las divisiones inferiores de Boca Juniors, y mientras tanto trabajaba para mantenerse: vendía periódicos, lustraba zapatos y trabajó como vigilante nocturno en diferentes empresas, hasta que fue contratado por la importante casa de ropa Modart, que necesitaba modelos para su colección juvenil. En ese momento utilizaba el seudónimo de Giorgio. En una oportunidad, luego de un desfile, fue invitado a cantar. Por casualidad se encontraban presentes dos importantes productores discográficos. Uno de ellos le ofreció la oportunidad de grabar un sencillo, pero le disgustaba el seudónimo Giorgio, así que le pidió que eligiera otro: «El seudónimo de Sabú lo saqué del personaje de la película El ladrón de Bagdad, porque los dos tuvimos una manera similar de vivir la niñez y los comienzos de la adolescencia».

A los 17 años comenzó su carrera como cantante y cuando tenía 18 se publicó el sencillo Toda mía la ciudad. Para cualquier debutante el sueño máximo era vender 10.000 copias. Toda mía la ciudad se ubicó inmediatamente dentro de las preferidas del verano 1969-1970, llegando a vender 50.000. Abandonó el modelaje, y se lo podía encontrar en las oficinas de la agencia que lo representaba, en Buenos Aires, atendiendo el teléfono, tomando contrataciones para él y para otros artistas de la agencia, experiencia que le sirvió para cuando en los años ochenta creó su propia empresa de contratación de artistas en México.

En 1970 su segundo sencillo vendió 100.000 copias. Salió de gira por Uruguay, donde una encuesta realizada por radio y televisión lo eligió como el cantante más popular de ese país; fue a Chile y a Perú, donde recibió el premio Conejín, como revelación juvenil del año. Luego viajó a París, y de Francia pasó a Londres para hacer presentaciones promocionales.

En 1971 participó en el Festival de la Canción en Tokio Japón junto a figuras como John Lennon, Quincy Jones y Franck Pourcel. Sus temas fueron incluidos en telenovelas de diferentes países. Los premios en el mundo por ventas discográficas fueron incontables, y se convirtió en el ídolo de la juventud latinoamericana. En todos los países se formaron clubes de admiradores.

​En 1984 se bajó de los escenarios y creó Sabú Producciones, su propia empresa de producción para nuevos artistas. En 1991 fue invitado a un festival en Colombia: FestiBuga. Allí su amigo Sergio Denis lo invitó a subir al escenario, y fue tal la acogida del público que lo volvía a ver cantar después de siete años de ausencia de los escenarios, que decidió publicar un compilatorio con sus canciones más exitosas y emprendió una gira por Latinoamérica y Estados Unidos.

El 30 de julio del 2005 estaba anunciado para la Feria de las Flores en Medellín, pero tras varios exámenes se le descubrió un cáncer de pulmón. Ingresó de urgencia al Hospital en Ciudad de México el 22. Llevaba puesta una camiseta que decía: Sabú: en Colombia te amamos, regresa pronto. Casi tres meses después murió. Tenía 55 años.

Octubre 16 del 2015: Muere Olimpo López

Murió el pastelero más famoso de Colombia. El hombre que en 1972 se inventó esa barra de harina cuadrada cubierta de chocolate que ningún otro producto ha podido desbancar; la persona que con sus largos bigotes acompañaba a Gloria Valencia de Castaño cantando ese Feliz cumpleaños Ramo.

Don Olimpo López tenía 97 años, y trabajó en la empresa Ramo por más de 47. Y cumplió con su promesa de ser pastelero hasta su último día. «Seré pastelero hasta que me muera, dijo este hombre que había nacido en Boyacá en 1918, entre harina, huevos y mantequilla. Se había hecho fuerte cargando leña para el horno del viejo caserón en el que vivía con Evangelina, su mamá, una experta cocinera de mantecadas, pan y pasteles. Se podría decir que fue panadero y pastelero desde que nació. Y Murió siendo el mejor. Su recuerdo siempre estará, porque no hay ciudad, municipio, corregimiento o vereda donde no haya un Chocoramo.

El 9 de abril de 1948 era un día muy importante para el pastelero Olimpo López pues tenía una entrevista de trabajo en Bavaria que, de cumplirse, lo habría convertido en un repartidor de cervezas y no en el creador del popular ponqué recubierto de chocolate con el que han crecido cuatro generaciones.

A sus 30 años aspiraba a mucho más que ser un panadero, y pensaba que esa cita le iba a cambiar la vida. Pero Bogotá estaba hecha un caos y no pudo llegar. Decepcionado, no tuvo más remedio que seguir con el camino que le trazaba la vida. Viajó a Tunja y se hizo socio de una productora industrial de pan. Pronto se enteró de que las mejores pastelerías de Europa habían llegado a Bogotá, y sin pensarlo regresó a la capital.

Sus maestros fueron pasteleros suizos, franceses y alemanes. Trabajó en Palace, el Alférez Real y El Planeta, en la que llegó a convertirse en administrador. Una tarde, ya en los años 60, cuando salía del trabajo se encontró al hombre con el que se iba a reunir el día del Bogotazo. Era Rafael Molano, el creador de la compañía Ramo S.A, que se había salido de Bavaria, donde era un alto ejecutivo, porque los ponqués que su esposa le preparaba para comer en el trabajo le habían resultado más rentables. Lo reconoció de inmediato: «Apenas me vio, me pegó un grito: Olimpo, menos mal que no me cumpliste la cita, porque ahora es que te necesito». Ese mismo año fue nombrado jefe de planta de Ramo, entonces una pequeña empresa de 30 empleados, y no tardó en sorprender a su nuevo jefe.

En 1968 creó el ponqué Gala, que se convirtió de inmediato en uno de los productos más vendidos de la compañía. Cuatro años después nació el Chocoramo: «La idea nació por iniciativa de un hijo de don Rafael Molano, a quien se le ocurrió bañar al ponqué Gala con chocolate. Pero resultó muy mal: el ponqué se partía y se caía en pedazos porque no soportaba el peso del chocolate». Olimpo no se amilanó. Se encerró por seis meses, y tal vez evocando las recetas de su mamá, logró crear una nueva masa. No dió detalles de la mezcla, que es considerada ultrasecreta. Se dice que su receta está en la caja fuerte de un banco en los Estados Unidos.

Don Olimpo nunca recibió mayores homenajes. Pero no los necesitaba: «Mi mayor homenaje es saber que descubrí mi vocación, que he entregado todo por mi trabajo, y que nunca me he rendido».

Octubre 15 de 1844: Nace Nietzsche

Nació en Alemania el filósofo nihilista conocido por proponer transformar los valores de la cultura occidental, expresada en su ideal del superhombre. El de Así hablaba Zaratustra, un libro para todos y para nadie.

Friedrich Nietzsche nació en una familia luterana, pero rechazó las creencias religiosas desde su adolescencia. Su contacto con la filosofía lo alejó de la carrera teológica, y se convirtió en un ateo militante y una persona solitaria.

Entre 1880-90 devastado por una miopía de 15 grados, caminaba como a ciegas, tanteando con las manos o el bastón el peligroso espacio borroso que imaginaba frente a él. Sufrió durante muchos años a causa de su mala salud, (ceguera y migraña), y desde que se jubiló a los 34 años de la Universidad de Basilea a consecuencias de sus enfermedades, llevó la vida de un gitano pobre, de pensión en pensión, de habitación en habitación, a través de ciudades italianas, y esquinas francesas o suizas. Se puede decir que su vida adulta la pasó fuera de Alemania.

Durante más de diez años ese extraño profesor de alemán que llamó la atención de la gente por andar con bigote cosaco, encerrado con sus libros y papeles en cuartos oscuros se dedicó a producir escritos ardientes contra todo lo establecido e incluso lo que consideraban poco convencional, como el socialismo y el feminismo. Pocos dejan de leer una página de Nietzsche sin una fuerte impresión, a favor o en contra. Y qué escritura! Nadie como él había golpeado así al alemán. Muchos dicen que la filosofía nietzscheana sustentaba el nazismo, pero no es cierto que estuviera a favor de las doctrinas nazis, sino que Hitler usó sus textos publicados póstumamente, y fueron manipulados por su hermana, que estaba casada con un miembro del ejército alemán, para inventar su apoyo.

Cuenta la leyenda que Nietzsche fue hospitalizado después de un extraño suceso en Turín. Cuando vio a un pobre caballo siendo golpeado brutalmente por su dueño, corrió en su ayuda, envolvió sus brazos alrededor del cuello del caballo y comenzó a llorar compulsivamente. El llanto duró poco. Golpeado por un violento colapso tuvo que ser llevado a su habitación, donde permaneció inconsciente durante unos minutos. Cuando volvió en sí, pronunciaba frases ininteligibles, tarareaba, golpeaba el piano y hacía ruidos extraños. Ya no volvió a ser el mismo. Los delirios se convirtieron en su marca registrada, y pasó 11 años locos hasta que murió en 1900.

Estuvo un tiempo en una especie de hospital psiquiátrico, y luego en casa con su madre. Irónicamente, fue en esta época que sus obras empezaron a cobrar mayor visibilidad, pero él nunca se enteró. A lo largo de su biografía aparece que su hermana, Elizabeth, era una persona mezquina y codiciosa. Cuando la madre murió y dejó a su hijo loco a su cuidado, reunió todas sus obras y creó el «Archivo Nietsche». Lo más aterrador fue que el propio Nietzsche era tratado como una atracción. La gente iba a la casa donde vivía para verlo, es decir, la hermana lo mostraba como si fuera un espectáculo.

De Nietzsche se podría rescatar que no hay verdades absolutas. Todo debe ser cuestionado, después de todo, vivimos de una moral que fue creada por el mismo hombre. De hecho, todo puede y debe cuestionarse, porque esta es la única forma de evolucionar

Octubre 15 de 1917: Muere Mata Hari

En Francia fue lleva al paredón Mata Hari, esa exótica bailarina que desde muy joven se destacó por su belleza y estudió para ser maestra. La espía que acusaron de pasar información secreta al enemigo, obtenida en confidencias de alcoba.

Margaretha Gertruida Zelle nació en Holanda, y en 1895 respondió al anuncio de un militar holandés destinado en India que buscaba esposa. Empezaron a cartearse y

meses  después se casaron, a pesar de los 20 años de diferencia entre ellos. Se mudaron a las islas de Java y tuvo dos hijos, uno de los cuales murió a los dos años supuestamente envenenado por un criado, lo que supuso un duro golpe para la pareja. Su marido se dio a la bebida, y ella empezó a tomar contacto con las danzas folclóricas y las técnicas amatorias orientales, que le proporcionaron las habilidades necesarias para convertirse en una excelente bailarina y cortesana.

Se decía que llegaba a cobrar hasta unos 600 euros de la actualidad por velada. Finalmente se divorció y regresó sola a Europa. Su marido se quedó con su hija alegando que ella llevaba una vida libertina, y nunca más volvio a verla.

Agobiada por las dificultades económicas decidió crear su propio personaje aprovechando sus dotes y habilidades. Se trasladó a París y se hizo pasar por una princesa de Java llamada Mata Hari (ojo del amanecer en Malayo). Se convirtió en bailarina exótica, y sus espectáculos de danza sensual la convirtieron en una figura famosa en la capital francesa. Los caballeros parisinos se peleaban por conseguir un sitio en las primeras filas.

Viajó por todo el continente contando la historia de cómo nació en un templo hindú y le fueron revelados desde niña las sagradas danzas de su gente. Y gracias al mito que creó en torno a su figura tuvo romances secretos con altos funcionarios, militares y políticos, que terminaron siendo su perdición.

En 1914 empieza la segunda guerra mundial y Europa entra en crisis. Ella, llena de deudas a causa de su lujosa vida, y ya mayor para seguir bailando, aceptó la propuesta de uno de sus amantes, el cónsul alemán en Amsterdam, y se convirtió en informadora con una nueva identidad, la del agente H21. En París vivía en El Gran Hotel y llevaba un juego muy peligroso como espía doble. Lo cierto es que no tomaba partido por un lado en particular, siempre se tomó el espionaje como un juego, una forma de mantener su nivel de vida, sin tener en cuenta la seriedad de la situación, y sin medir las posibles consecuencias.

Finalmente en 1917 la antena situada en lo alto de la Torre Eiffel interceptó un mensaje cifrado de los alemanes con instrucciones para un tal Agente H21. El contraespionaje francés se puso en marcha y descubrió su ubicación.

Cuentan que cuando fue detenida en su habitación del hotel pidió a sus captores que le permitieran darse un baño y cambiarse, y acto seguido regresó completamente desnuda y ofreciéndoles bombones. Su intento de escape no funcionó. Fue juzgada por espionaje y alta traición, y acusada de causar indirectamente la muerte de miles de soldados en el frente. Ella se defendió alegando que la información que había pasado eran invenciones o detalles sin importancia, y que inclusive habían aparecido en la prensa con anterioridad. A pesar de la falta de pruebas e inconsistencias en la acusación, fue condenada a la pena de muerte, y en la mañana del 15 de octubre fue ejecutada por un pelotón de fusilamiento. Se negó a que le vendaran los ojos y lanzó un beso de despedida a sus ejecutores.

Para unos una mujer fuerte e independiente que ha aparecido muchas veces en el cine y la literatura como una femme fatale, para otros, una mujer que quiso salir adelante en un mundo completamente masculino.

Octubre 14 de 1889: Fundación de Armenia

Con la participación de cincuenta personas, entre peones y patrones, se fundó la Ciudad milagro.

«Los colonos de la margen occidental del río Quindío sintieron la necesidad de mejorar la ruta del mercado semanal en el camino hacia Calarcá, e invitaron a los amigos de ese caserío a levantar un puente sobre el río, pues vadear la corriente era cada vez más penoso y peligroso para sus vidas. El convite popular con viandas incluidas se frustró una y dos veces, lo que instó a los vecinos de la porción de hoy Armenia a fundar un pueblo que solucionara los problemas de aprovisionamiento. El nuevo pueblo tuvo como primer nombre Villa Holguín, como homenaje al presidente encargado de la República de ese entonces, Carlos Holguín Mallarino.

Cuenta la historia que un día en que se encontraban reunidas varias personas para definir aspectos propios de la fundación, una vez concluida la faena, los asistentes brindaron con aguardiente en alegre celebración, y uno de los participantes portando una jiquerada de cuyabras que se daban silvestres en la región, decía en voz alta: «Esto se llama Cuyabro», lo que parece ser el origen del mote. Otros aseguran que el apodo proviene de una pelea entre los calarqueños y los armenitas, y es obra de los primeros, que llamaron así a los que habitaban en la recién fundada villa donde abundaba la cuyabra, como una forma de responder al mote que les habían puesto los de Armenia a ellos, charrascaleños, pues decían que las tierras de Calarcá no eran sino charrascales. Lo cierto es que la junta pobladora dos meses y medio después de la fundación decidió cambiarle de nombre; la llamó Armenia y quedó inscrita como un caserío del municipio de Salento.

En 1890 la población participando masivamente firmó un memorial al Concejo de Salento pidiéndole que convirtiera el caserío en corregimiento. La petición fue negada. Los concejales argumentaron que «No conviene de ningún modo erigir en corregimiento la población de Armenia; hoy piden eso y mañana lo que solicitan será Distrito, y entonces habremos criado cuervos que nos sacarán los ojos». Pero los pobladores del nuevo asentamiento no cesaron en sus sueños y cuando sintieron que las condiciones políticas habían cambiado, reiteraron su petición, y finalmente Armenia pudo ser corregimiento. En 1897 los habitantes del corregimiento pidieron a la honorable Asamblea del Cauca elevarlo a la categoría de municipio, lo que efectivamente se logró tras una ardua tarea de lobby, designando como primer alcalde al señor Manuel Vallejo.

Un año después llegó la llamada Guerra de los Mil Días, a la cual Armenia aportó muchos combatientes, (entre los que se contaba el propio fundador de la ciudad Jesús María Ocampo), y le dio la oportunidad de ser cabeza del distrito, lo que dió lugar a que se creara oficialmente el nuevo municipio en 1903.

En 1905, con la división política administrativa que hizo por departamentos el gobierno del general Rafael Reyes, quedó integrada al Departamento del Cauca. Un año después, un grupo pequeño de ciudadanos, conformado por concejales, el cura párroco y otros, solicitó en nombre de todo el pueblo la adhesión al departamento de Caldas, lo que ocurrió efectivamente en 1908.

Armenia, convertida en un municipio perteneciente al nuevo departamento de Caldas empezó una ascendente carrera de progreso y desarrollo. El desarrollo de una economía mercantil, la acumulación de capital proveniente de la explotación ganadera y tabacalera, la conversión de la agricultura de pancoger en cultivos permanentes, y el ingreso del café a la zona, fueron hechos definitivos para que se convirtiera en una de las principales ciudades del país.

Octubre 14 de 1927: Nace Roger  Moore

Nació en Londres el actor mítico que fue 7 veces agente secreto, un santo de culto y un James Bond distinguido. En 1991 fue nombrado por la UNICEF Goodwill Ambassador, cargo que ocupó hasta su muerte; fue honrado como Caballero por la Reina Isabel II en el 2003 por «services to charity». En el 2008 el gobierno francés lo nombró Commander of the Ordre des Arts et des Lettres.

Descrito como amable, sin florituras y consciente de sus limitaciones, a lo que combinó un sabroso sentido del humor: «Nunca olvidaré que cuando yo era un joven estudiante de teatro en la Royal Academy of Dramatic Art, Noel Coward vino a ver una de nuestras obras, y después del espectáculo se me acercó y me dijo: Muchacho, te ves magnífico y devastador, pero te falta talento, por eso te aconsejo que aceptes cualquier puesto que se te ofrezca de inmediato. Y aquí estoy interpretando a James Bond».

En una entrevista rechazó la idea de que para tener éxito es necesario tener carisma, suerte y talento en partes iguales: «Para mí ha sido un 99% de suerte. De nada sirve tener talento si no estás en el lugar adecuado en el momento adecuado». Cuando alguien le preguntó sobre su método de representación, le gustaba responder: «Tengo tres expresiones: ceja izquierda levantada, ceja derecha levantada, y ambas levantadas al mismo tiempo». Sobre James Bond, diría, años después: «Fue absolutamente magnífico interpretarlo. Me divertí mucho, me cansé de jugar backgammon entre las pausas de filmación, robé mucha ropa y mi cuenta bancaria estaba muy agradecida. Pero nunca lo tomé demasiado en serio. El tipo es un agente secreto, pero todo el mundo lo conoce en hoteles y bares de todo el mundo. Y todos saben cuál es su bebida favorita. Así que lo interpreté a la ligera y con sofisticación. Me gusta mucho James Bond, pero no debe tomarse demasiado en serio. Es un cómic de tamaño gigante»

Dicen que en la saga 007 había un doble, no para escenas peligrosas, no para escenas de desnudos, sino para escenas de carreras: se sentía avergonzado por la forma en que corría.

Roger Moore murió en Suiza en el 2017 a los 89 años, y es uno de esos raros casos de actor que debe su fama mundial a un personaje que interpretó en televisión y al otro que interpretó en el cine. A pesar de sus incontables películas y series, el peso de James Bond estuvo siempre acompañándolo. Y de eso era consciente.

Para algunos fue el peor James Bond, pero para muchos otros fue el mejor de todos. Precisamente porque lo interpretó de una manera muy personal y no intimidado en lo más mínimo a la forma en que Sean Connery había vivido al personaje antes que él: «Soy una persona totalmente diferente a Sean. No podía interpretar a 007 como un asesino en frío como él lo hizo. Así que lo jugué más en el lado de la comedia». También fue el 007 mayor de todos, debutó con el personaje cuando tenía 45 años y la despidió a los 56: «Dejé Bond cuando me di cuenta de que las madres de las actrices con las que estaba enfrente eran más jóvenes que yo. Claro que no me arrepiento de los días que hice de James Bond. Me arrepiento del hecho de que los héroes en general son mostrados con un arma en sus manos, y para ser honesto, siempre he odiado las armas y lo que representan».

Cuentan que sufría de hoplofobia, miedo a las armas de fuego, que desarrolló durante el servicio militar cuando una pistola explotó en sus manos durante una sesión de entrenamiento y lo dejó sordo durante varios días. Volvió a oír, pero la fobia nunca lo abandonó. Para superarlo utilizó un viejo truco: cuando tenía que rodar la escena cerraba los ojos antes de cada toma”.

Nunca se hizo ilusiones de que sería un gran actor de Shakespeare: «Me encantaría ser recordado por hacer los mejores Lears o los mejores Hamlets. Pero como eso nunca sucederá, estoy muy feliz de haber hecho Bond». Y nosotros también, Sir Roger.

Octubre 14 de 1970: Nace Jorge Villamizar

Nació uno de los músicos más singulares y preparados de la actualidad. Jorge Villamizar es un nombre familiar en las Américas y el Caribe. Ganador de seis premios Grammy, es la verdadera definición de éxito y perseverancia, tanto como solista como líder del legendario grupo Bacilos.

Nació en Montería y se crío en Ecuador. Su madre le enseñó a tocar la guitarra y a apreciar una variedad de música que iba desde los Beatles hasta la música folclórica andina. Su abuelo era compositor y amante de la música clásica; y estas influencias de la infancia, combinadas con las experiencias que viviria de joven, lo convirtieron en el músico creativo y talentoso que es hoy.

A los 19 años, luego de pasar un año sirviendo en la Armada de Colombia, se trasladó a Londres, y durante los siguientes dos años hizo de las calles, mercados y discotecas su escenario. Londres fue crucial para él; fue el lugar donde se enamoró por primera vez, y donde compuso una de las canciones más importantes de su carrera, Tabaco y Chanel.

Buscando internacionalizar su música se fue a Miami en los años 90. Mientras terminaba sus estudios en la Universidad de Miami, se asoció con el puertorriqueño José Javier Freire y el brasileño André López para formar el grupo Bacilos que se convirtió rápidamente en un referente de la música latina a nivel internacional. Fue realmente una carrera notable. Luego Bacilos se desmanteló en la cima de su éxito después de 10 años, 5 Latin Grammy y un Grammy, y su última actuación en el festival de música Viña Del Mar en el 2007 fue memorable. Un año después emergió como solista, dispuesto a continuar con el legado musical que había creado.

En el 2017 se reunieron de nuevo con fuerzas renovadas y ya en el punto más maduro de su carrera. Han  hecho 3 producciones discográficas desde su regreso. La más reciente, Abecedario, debutó en abril de este 2021. Cuenta con 7 canciones nuevas y con la gran sorpresa de Andre componiendo y cantando en portugués. Con la misma pasión que cuando aterrizó en Londres, Jorge Villamizar continúa actuando, llevando sus ritmos felices y enérgicos a toda América Latina, Estados Unidos y el Caribe. Está convencido de que la vida no es sólo hacer cosas sino también vivirla, no le gusta dar opiniones muy contundentes sobre temas sociales o políticos, y reconoce que sus canciones nacen de su lado emocional.

Octubre 13 de 1916: Nace Eduardo Collazos

Nació en la capital musical de Colombia Eduardo Collazos, la mitad del dúo de música andina Garzón y Collazos, intérpretes de sonetos que relataban la cotidianidad de Colombia con canciones emblemáticas como Yo también tuve 20 años, Los guaduales, Mi pueblito viejo.

A mediados de la década de 1930, Darío Garzón formaba parte del grupo musical Los cuatro alegres muchachos de Ibagué. En 1937, cuando uno de los guitarristas se fue de la agrupación, Eduardo Collazos se unió como reemplazo.​ Tras la disolución del grupo a finales de 1938, y debido a la afinidad musical que compartían, Garzón y Collazos decidieron formar un dúo en el que tocarían la guitarra y el tiple respectivamente. El hecho de cantar únicamente música colombiana por los años en que las rancheras y el son cubano gozaban de mucha popularidad, hicieron difícil la entrada de un dueto con características como las suyas, pero gracias a su gran talento y a una terca persistencia, fueron venciendo el medio hostil y pusieron la canción nacional en plano decoroso. Este ha sido calificado como el mayor triunfo de Garzón y Collazos, aparte de su labor en la difusión de otros compositores del país como José A. Morales y Jorge Villamil, no tan conocidos en la época.

En 1947 grabaron su primera serie de discos, que sería un éxito histórico. En las décadas de 1940 y 1950, que fue su primera época de oro, renacieron con ellos los aires andinos colombianos. Se radicaron en Bogotá, e iniciaron sus primeras grabaciones con Sonolux en Medellín, disquera de la que fueron exclusivos durante 20 años, grabando más de 250 canciones de diferentes compositores nacionales e incluyendo algunas melodías extranjeras. El dueto más querido de la música andina logró hacer giras por todo el territorio colombiano y también visitaron países como  Venezuela, Cuba y Estados Unidos con enorme éxito. Además hicieron una histórica presentación en Corea, llevando un mensaje nacionalista a los soldados colombianos que lucharon en esa guerra.

Con 40 años dedicados con éxito a la música colombiana, vencieron la muerte porque siguen vivos en el alma de los colombianos que continúan escuchando su música y sintiendo el orgullo de patria gracias a las canciones que los llevaron a traspasar la barrera del tiempo y de las modas.

Nuestra música sin duda tiene un gran legado de estos ibaguereños que en sus canciones lograron difundir el sentido de pertenencia y nostalgia a quienes se encontraban lejos del país. Estas figuras de la música que conocieron aplausos y triunfos, saborearon la gloria en vida y el fervor de las gentes dondequiera que actuaban pero nunca tuvieron la verdadera tranquilidad económica. Al igual que otros maestros de su talla, recibieron sólo homenajes, condecoraciones, medallas y discursos, quedándoles eso sí, la satisfacción de haber transitado por el pentagrama colombiano como lo que realmente fueron, los verdaderos e inolvidables Príncipes de la canción.

Octubre 13 de 1938: Muere Elzie Crisler

Murió el primer autor de cómics que vio su nombre impreso en una enciclopedia, el creador de Popeye.

Elzie Crisler Segar, uno de los dibujantes de cómics más reputados y queridos de Estados Unidos, nació en 1894 en una familia modesta de Illinois. Cuentan que era hijo de un manitas, esos que lo arreglan todo, y sus primeros trabajos consistieron en ayudar a su padre a pintar y empapelar las casas en las que trabajaba. Desde muy joven fue un dibujante capacitado para el humor muy familiarizado con el teatro, ya que allí encontró su primer oficio: dibujante de decorados de la Chester Opera House.

Sabía tocar la batería y por eso comenzó a trabajar en el cinematógrafo local acompañando las películas mudas de aquellos años; de vez en cuando le permitían trabajar como proyeccionista. Pero la historieta era lo que realmente le fascinaba; estaba determinado a ser dibujante de cómics para la prensa, y decidió seguir un curso de dibujo por correspondencia antes de trasladarse a Chicago, sede de grandes periódicos en los que comenzó a buscar trabajo como ilustrador humorista.

Gastó 20 dólares (una pequeña fortuna en aquellos años) en un curso que seguía por las noches en su casa después del trabajo. Una vez terminado el curso partió para Chicago. Sus primeras historietas estaban inspiradas en las películas de Charles Chaplin y en 1916 publicó sus primeras planchas de Charlie Chaplin’s Comic en el Chicago Herald, donde luego obtuvo mucho éxito con una serie que en formato vertical ofrecía resúmenes humorísticos de temas de actualidad: películas, lugares de moda, eventos sociales o acontecimientos de la vida de la ciudad.

A finales de la década de los veinte el reparto de la tira cómica tenía seis personajes pero estaba en la búsqueda de una verdadera estrella. Y ésta apareció en 1929 en la inesperada forma de un marinero tuerto, de cara arrugada, y fuerte temperamento. El marino más universal. Ese marinero independiente con una peculiar forma de hablar y músculos de los brazos superdesarrollados. Un héroe atípico. Su aspecto difícilmente podía ser menos atractivo con su ojo izquierdo azul y su perdido ojo eternamente guiñado, (nunca supimos cómo lo perdió), unos antebrazos grotescos unidos a brazos como palillos, pies del tamaño de barcas, y un mentón prominente del que parecía brotar su inseparable pipa de madera. Un héroe al que las espinacas le dan una fuerza superior al límite: POPEYE! Decían que el nombre viene de un juego de palabras en inglés, Pop eye, algo así como ojo saltón.

Inicialmente Popeye no iba a ser más que un personaje circunstancial que desaparecería tras cumplir su cometido en la aventura, pero no sólo no se marchó, sino que acabó apoderándose de la cabecera. El personaje cobró rápidamente protagonismo hasta el punto de convertirse en uno de los más conocidos personajes de cómic de todos los tiempos. Popeye parecía estar en todos lados.

Elzie Crisler Segar era una persona enfermiza; desde 1938 apenas pudo dibujar a causa de una larga enfermedad. Ese año se sometió a una operación que no superó. Tras un coma de 24 horas, murió, y tras su muerte, su ayudante Bud Sagendorf continuó su trabajo durante décadas, y la Asociación Nacional de Caricaturistas creó el Premio Elsie Segar en su memoria. En Campton, su ciudad natal, se encuentra el Segar Memorial Park, a las orillas del río Mississippi.

Octubre 13 del 2001: Muere Emeterio

En Ibagué, su tierra natal, lo despidieron con bambucos, pasillos y sanjuaneros. Murió el campesino malicioso, vivaracho y hablador, compañero de Felipe hasta cuando el Dios Baco se apoderó de él y lo desbarató.

Jorge Ezequiel Ramírez, Emeterio, nació en 1929. Cuentan que en Gualanday todo el mundo le decía don Jorge. Que bebía demasiado. A veces no llegaba o llegaba borracho y se le olvidaban los chistes. Felipe decía que tal vez comenzó a beber por una traga, y su sobrino asegura que no soportó la muerte de su madre. Se entregó al licor de tal forma que ni siquiera un taller de rehabilitación al que lo llevó Felipe y sus familiares logró recuperarlo.

El café negro que su asistente le pasaba a las ocho de la mañana recibía la primera ración de aguardiente. Y así todas las bebidas que llegaban a las manos del dueño de la finca El Poira de Gualanday terminaban convertidas en un brebaje a base de tapa roja. Emeterio y Felipe estuvieron juntos 42 años. Fueron cómplices, compadres y hermanos; encarnaron entonces a los típicos campesinos tolimenses, y el público de inmediato los acogió.

De la radio saltaron a la televisión, donde Álvaro Monroy Guzmán los bautizó Emeterio y Felipe. Se les vio siempre ataviados con el traje típico de los tolimenses: muleras, mochilas de fique, sombreros, alpargatas y rabo e’ gallos rojos. Gracias a su picardía se convirtieron en el primer dueto musical colombiano y empezaron a llegar premios, invitaciones, fiestas; la fama se esparció desde el Tolima hasta lugares insospechados.

En 1968 alcanzaron reconocimiento internacional; llegaron a oírse en Suramérica, Estados Unidos y en la Unión Soviética, enviados por el entonces presidente Carlos Lleras Restrepo. Nadie creería que ucranianos o estonios encontraron gracia en los chistes de doble sentido de Los Tolimenses, pero lo cierto es que hasta los rusos llegaron a cantar sus estribillos.

Grabaron videos, cientos de discos, y participaron en tres películas. El dúo se arriesgó a hablar de sexo en los años 50 sin pudor alguno y alcanzó la gloria con la mezcla de su folclor picante. Así transcurrió su vida hasta que el alcohol acabó con la puntualidad y responsabilidad del compadre Emeterio y llenó de lagunas sus presentaciones.

El duo terminó y Emeterio vivíó entre su finca y su apartamento de Bogotá. En ocasiones seguía disfrutando de sus paseos en su «Mercedez Benz», una casa rodante que había importado de Estados Unidos, y en un bote con motor fuera de borda en la represa del Prado. Pero en todas sus actividades estaba presente el aguardiente, que lo fue devastando lentamente. No quiso hablar más con los periodistas. Su familia decidió llevárselo para una casa de recreo en Flandes al cuidado de un equipo médico, y a veces se iba con un chofer a los restaurantes de pescado al Espinal o a Carmen de Apicalá, o a hablar con los obreros de un condominio que construía allí su sobrino.

Emeterio no tuvo hijos, pero de todos modos dejó huellas. Cuando compró la finca El Poira, se acuclilló sobre una plancha de cemento fresco y estampó la marca de sus manos y de sus pies desnudos. Llegó el Mohan, dijo al pisar la losa. Cuentan sus amigos y familiares que tuvo muchas novias, que convivió con una de ellas, pero nunca se casó. “Si no se casó mi madrecita que era una santa, que me voy a casar yoooo”, solía decir. O también: “Pa que voy a ser infeliz a una mujer cuando puedo hacer feliz a múuuuuchas”.

Octubre 12 de 1935: Nace Pavarotti

El mundo de la música clásica celebra el nacimiento de uno de sus más grandes exponentes. Ante el desconcierto musical que se escucha hoy en día, estas conmemoraciones nos recuerdan que en el mundo siguen existiendo cosas que sublimizan el espíritu y que jamás deben morir: Pavarotti es una de ellas. Se puede no saber de ópera, pero es imposible no conocer a Pavarotti «el Rey del Do de Pecho», el hombre de la sonrisa eterna.

Luciano, mientras ayudaba con las labores del campo adonde habían tenido que irse a vivir cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, comenzó a cantar como su padre. Cuando su padre, el panadero, lo escuchó, supo que tenía ante sí un diamante en bruto y que, pese a que tenían pocos recursos para vivir guardados en un pequeño departamento de dos habitaciones, ese niño tenía que recibir el apoyo y las oportunidades que él nunca tuvo y que jamás se le ocurrió procurar para sí mismo. Hubo dudas, claro, su madre prefería que fuera maestro, y Luciano soñaba con ser portero de fútbol.

Renunció a sus sueños futbolísticos y por un tiempo quiso darle gusto a su madre trabajando un par de años como maestro de primaria. Pero el llamado de la música fue más poderoso que cualquier cosa. Gracias a su gran talento, el tenor Arrigo Pola no dudó en ayudar a Luciano, de solo 19 años, a educar su voz de manera gratuita. Quizás este gesto quedó marcado para siempre en su corazón, pues a lo largo de su carrera no dudó en apoyar a talentos jóvenes por medio de clases magistrales.

Luciano, el chico que trabajaba en el campo y que soñaba con detener goles, comenzó a pararse en los escenarios más importantes del mundo, como La Scala de Milán, y la Ópera Metropolitana de Nueva York, e interpretó las óperas más célebres, incluida la temida Otello, que supone uno de los mayores retos vocales para los tenores dramáticos. Durante 71 años el mundo pudo disfrutar de uno de los cantantes más talentosos que dio el siglo XX y que hoy día es recordado por su voz, carisma, altruismo y franca y amplia sonrisa.

Octubre 12 de 1972: Muere Álvaro Cepeda Samudio

Murió en Nueva York el escritor y periodista colombiano considerado por la crítica como uno de los padres del boom latinoamericano. Como escritor es visto como uno de los grandes transformadores de la literatura colombiana en el siglo XX, alejándola del costumbrismo, imprimiéndole un estilo original, urbano y muy Caribe.

Álvaro Cepeda Samudio nació en Ciénaga, Magdalena, aunque se consideraba más barranquillero que el barrio Rebolo. A los dieciocho años empezó a escribir una columna en El Heraldo donde trataba temas políticos y sociales, y desde 1944 hasta 1955 estuvo publicando columnas y ensayos. En Barranquilla fue además el promotor del Cine Club.

Algunos suponen que los escritores escriben siempre. Incluso hay escritores que lo creen. Él escribía cuando podía. Ficción, reportajes, comentarios; creía que con el periodismo también se podía contar una historia como se hacía en la literatura.

Junto con Gabriel García Márquez, Germán Vargas y Alfonso Fuenmayor publicó Crónica, una revista literaria y deportiva que circuló de 1950 a 1952, y fue editor del Diario del Caribe, donde escribió la crónica «Junior es la querida de Barranquilla», en 1968, año en que vistió la camiseta tiburona, por un solo partido, el mundialista brasilero Manoel Francisco dos Santos, el inolvidable Garrincha.

No hay datos destacables sobre su etapa periodística antes de ir a Nueva York, donde escribió Todos estábamos a la espera. Plinio Apuleyo Mendoza alguna vez aseguró que la base del fracaso como escritor de Álvaro Cepeda fue el hecho de haber vendido la fuerza de trabajo, su independencia de pensamiento y sobre todo su tiempo al emporio cervecero de Julio Mario Santo Domingo. Fueron más de doce años los que entregó a la publicidad de la agencia Águila y a la dirección del periódico del industrial, el Diario del Caribe. En esos años fue él quien ingenió la publicidad con mujeres en paños menores que ahora conocemos como Chicas Águila, y fue el creador del sempiterno slogan: Águila, sin igual y siempre igual, y Costeña y Costeñita, tan buena la grande como la chiquita. Sin embargo, es en ese mismo período publicó su obra más importante y un libro de cuentos: La Casa Grande y Los Cuentos de Juana.

A pesar de su corta existencia de solo 46 años, dejó joyas en la literatura del Caribe colombiano. Todos estábamos a la espera, La casa grande y Los cuentos de Juana forman la Colección Archivos que la Unesco y la editorial española Alfaguara presentaron en el 2015. La casa grande es una novela basada en la masacre de unos huelguistas en la Costa Atlántica; (y a pesar de eso, en sus páginas solo hay quizás, un solo muerto). Cuando ocurrió lo de la masacre: «Vivía en un caserón de madera con seis ventanas y un balcón con tiestos de flores polvorientas frente a la estación del ferrocarril donde se consumó».

Los cuentos de Juana son sobre una mujer mitificada que resultó ser un homenaje en clave a su amante y no tenía, según él mismo, mayor pretensión literaria. También fue un integrante, junto con Gabriel García Márquez, del Grupo de Barranquilla, que modernizó la literatura colombiana: «Una tertulia de borrachos que duró quince años con medio centenar de discutidores donde se hablaba de casi todo. En esos bares, casetas y tiendas de Barranquilla, Cepeda se volvió una leyenda», contó alguna vez nuestro Nobel.

Octubre 11 de 1944: Muere Elías Mauricio Soto

Murió el músico y compositor colombiano conocido especialmente por ser el autor de las Brisas del Pamplonita, composición reconocida a nivel nacional y patrimonio inmaterial e himno regional de Cúcuta. Esta composición musical no fue el resultado de un encargo al maestro sino de creación libre según Carmen Soto su hija: «Papá siempre dedicó su obra a mamá. Las Brisas del Pamplonita la compuso a raíz de un disgusto con ella en la época del noviazgo. Inicialmente era para piano, y al poco tiempo le introdujo instrumentación para la banda. La letra es del poeta Roberto Irwin Vale».

Elías Mauricio Soto Uribe nació en 1858 en el Valle de Tonchalá en la hacienda cacaotera del mismo nombre, que pertenecía a su familia desde varias generaciones atrás. De niño quedó huérfano, y con sus hermanos fueron ayudados por Juan Antonio Ángel, un gran amigo de la familia que era el organista y sacristán de la Iglesia de San Antonio, con quien inició sus estudios de música; en ocasiones lo reemplazaba en su labor de organista, lo que años después le sirvió para ser el cantor de la Catedral de Cúcuta. Ya en la primaria sus maestros lo encaminaron por el solfeo y el piano. Interpretaba violín, corneta, bajo y piano.

Integró la Sociedad Filarmónica de Cúcuta, y dirigió las bandas del Batallón Tiradores y la de músicos del departamento. La mayor parte de su producción musical está compuesta para piano, y es autor de casi un centenar de composiciones que incluyen bambucos, pasillos, valses, himnos escolares y religiosos, marchas fúnebres y patrióticas. De su obra solo tuvo trascendencia nacional Las Brisas del Pamplonita, pero fue el autor, entre otros, de los himnos a la heroína nortedesantandereana Mercedes Ábrego, al regimiento Santander y a la antigua Escuela Normal de Varones de su ciudad.

Cronistas lo describen: «Distinguido ciudadano que dio lustre y renombre a su tierra natal, que supo trasladar al pentagrama los aires musicales de los valles cucuteños. Alto, moreno y buen mozo, parecía un príncipe moro. Erguido, de rostro risueño y bondadoso, de cantar suave y alegre, de finos y artísticos modales, elegante en el vestir, y amable y cordial con todos. Perteneció a una generación de hombres buenos, que tuvieron por norma una vida decorosa y ejemplarizante, dejando en cada uno de los cargos que desempeñó la huella de su dignidad, de su inteligencia, de su conducta irreprochable y de su fiel compañerismo».

El pueblo de Cúcuta en un gesto de gratitud al cantor de su río, le otorgó la Lira de Oro en 1936, y poco antes de morir, el Concejo Municipal le dio la medalla al mérito ciudadano reconociéndole sus virtudes excelsas de cantor al alma de su tierra. Y sus producciones musicales vivirán mientras subsista en las almas sensibles el placer y la alegría de oír la musicalidad de nuestros aires.

Octubre 11 de 1979: Muere «Joseíto» Fernández

Murió en La Habana un artista de extraordinario arraigo popular, intérprete y compositor, figura emblemática de la música popular cubana. Cultivador de varios géneros musicales, tenía un registro vocal extenso, una voz expresiva e inconfundible y un estilo muy propio, por lo que fue llamado El Rey de la Melodía.

El creador de la música de la famosa Guajira Guantanamera sobre versos originales de José Martí con agregados suyos, que constituye la creación musical cubana más difundida a escala universal, un símbolo de cubanía en el pentagrama musical que se ha convertido casi en un segundo himno que identifica a Cuba en cualquier parte del mundo.

José «Joseíto» Fernández Díaz, nació en La Habana en 1908. A sus 12 años cantaba en serenatas con sus amigos y más adelante, sin tener estudios musicales, integró tríos y sextetos de aficionados, hasta que incursionó como cantante en varias orquestas típicas. Desde muy joven trabajó como zapatero, vendedor de periódicos y múltiples oficios más para contribuir al sustento familiar, pero su vida se mantuvo siempre vinculada con la música. Popular como cantante, expresaba también en su estampa al criollo típico, siempre vestido de blanco, impecable en sus zapatos de dos tonos, el pantalón de dril, la guayabera y el sombrero de jipijapa.

En 1943 fue contratado por una firma jabonera para que interpretara su composición, Guajira guantanamera, en el programa radial El suceso del día, de una emisora que escenificaba hechos de la crónica roja. Un poeta improvisado componía las décimas que recreaban el suceso y Joseíto las cantaba incorporándole el conocido estribillo de Guantanamera, guajira guantanamera. Eso contribuyó a elevar la popularidad de la canción, y el programa se mantuvo en el aire catorce años con un alto índice de audiencia.

En 1962 esos acordes fueron escuchados por el cantante y compositor folclorista estadounidense Pete Seeger, y entusiasmado con lo que escuchó decidió montar la canción. La incorporó al repertorio de su grupo, y en 1963 durante un concierto en el teatro Carnegie Hall de Nueva York quedó grabada en un disco de larga duración con el título de La guantanamera. A partir de ese momento comenzó su popularidad internacional. La Guajira guantanamera ha tenido a través del tiempo más de 150 versiones en prestigiosos vocalistas e instrumentistas. En 1971 Pete Seeger lo conoció personalmente durante su visita a Cuba y desde entonces sellaron una profunda amistad que duró hasta su muerte.

Joseíto se mantuvo entre la radio y la televisión durante casi toda su vida laboral. Aunque recibió muchas propuestas nunca salió de su patria, a la cual se mantuvo arraigado con alma y corazón. Compuso más de 40 obras en géneros como la guajira-son, el bolero, la guaracha, el son, el pregón y el guaguancó, muchas de ellas recogidas en discos de firmas nacionales y extranjeras e interpretadas por prestigiosas figuras. Murió a los 71 años y su velorio fue un gran duelo popular. Luego la residencia donde vivió por más de 50 años se convirtió en casa-museo.

Octubre 11 del 2012: Muere Edgar Negret

Nació un 11 de octubre de 1920 en Popayán, y murió en Bogotá el mismo día pero cuando estaba cumpliendo 92 años. Édgar Negret, una leyenda del arte colombiano, uno de los más grandes artistas plásticos de Colombia, una vida llena de obras caracterizadas por esa tridimensionalidad que cobra formas distintas e insospechadas conforme se cambia de ángulo, desde que entró a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Cali y se especializó en escultura, su camino estuvo lleno de reconocimientos. En el Palacio de Bellas Artes de la capital del Valle presentó su primera exposición individual en 1943, y lo que vino después fue todo lo que se podía esperar de un maestro.

En 1949 se fue del país para perfeccionar sus estudios en Nueva York, donde aprendió el ensamblaje de metales, y en su camino vivió en Estados Unidos y Europa, donde hizo parte de las muestras más destacadas de artes plásticas.

En 1985 en Popayán fundó la Casa Museo Negret, acondicionando su casa familiar como espacio de exposición. En el 2009 ganó el primer premio en Escultura y obtuvo por segunda vez el primer premio en el XIX Salón Nacional. Para celebrar sus 90 años el Gobierno de Colombia lo premió con la Gran Orden Ministerio de Cultura. Fue galardonado también con la orden del Congreso de la República de Colombia en Grado de Oficial, y el Salón de Protocolo de la Presidencia del Congreso lleva su nombre.

Jaime Carrasquilla Negret, su sobrino, recuerda cómo su tío incansablemente estaba internado en el taller trabajando, primero doblando cartones con los que hacía sus aproximaciones de lo que sería su siguiente escultura: «A veces tardaba días resolviendo un problema, a veces eran sólo horas, y a veces sólo encontrabas cientos de cartones que había arrojado con furia al suelo porque no había sido posible resolverlo».

Un Alzheimer le arrebató la memoria, esa que lo hacía sonreír cuando admitía que de pequeño su máxima aspiración era ser santo. El Maestro Negret se fue, pero quedan sus obras y sus historias. Para todos los críticos, sin duda, es una de las figuras más importante del arte de la escultura de América Latina. Su obra está caracterizada por el uso del aluminio, elementos geométricos y un gran rigor compositivo. Hizo un arte que no se olvida. Hizo posible que la escultura se pudiera ver por dentro y por fuera al mismo tiempo. Él hace parte de la generación de artistas que en América Latina fue capaz, en la mitad de siglo XX, de renovar el arte, sacarlo de su contexto regional y nacionalista para proyectarlo a nivel internacional.

Su obra hace parte de importantes museos estadounidenses y latinoamericanos. Y es uno de los artistas colombianos que más obras ha puesto en el espacio público de ciudades como Medellín y Bogotá, sin embargo, muchas personas, entre artistas y curadores, han reclamado que a sus esculturas no se les da el mantenimiento adecuado que se le debería dar.

Octubre 10 de 1813: Nace Verdi

Nació el amado, «Il Maestro» de Milán. Verdi no era milanés, pero adoptó la ciudad y la ciudad lo adoptó, y allí hizo su fama y fortuna, dando a la Scala un período de gran éxito en el siglo XIX.

Empezó a tocar un órgano en la iglesia de su ciudad natal en la Provincia de Parma, y cuando se trasladó a Milán, patrocinado por un mecenas, el conservatorio de la ciudad no lo aceptó por considerar que su talento musical es escaso. Pasó los siguientes tres años perfeccionándolo, y hasta 1842 había escrito dos óperas que fueron bien recibidas, pero sin mucho entusiasmo. Fue en ese año que su manager le dio el libreto de Nabucco para que escribiera la canción.

Cuenta la historia que, deprimido por la muerte temprana de sus dos hijos y de su esposa, lo dejó a un lado, hasta que días después lo dejó caer al suelo y el libreto se abrió en el texto Va’Pensiero. Verdi leyó el texto, que lo conmovió, y esa noche no pudo dormir y comenzó a escribir la música para la ópera que daría comienzo a su triunfo.

A partir de entonces compuso una media de una ópera por año, a menudo ocupándose de varios aspectos del montaje de las representaciones. A 34 años ya era un compositor de fama mundial y sus óperas eran representadas en París, Londres, y Viena.

Trabajando en estrecho contacto con el Teatro alla Scala, siempre buscó para vivir casas cercanas al renombrado teatro. En los últimos años vivió en la suite 105 del Grand Hotel en Milán, que aún conserva la hermosa habitación donde murió en 1901.

Era tan querido por los milaneses que, por respeto a su agonía, la ciudad ordenó que se cubriera la Via Manzoni con paja y heno, para que el ruido de carruajes y caballos no lo molestara.

Verdi está enterrado en la Casa de Música de Milán, que fue construida por él pero inaugurada solo después de su muerte.

Octubre 10 de 1963: Muere Edith Piaf

«Todo lo que hice en mi vida fue desobedecer». Murió una de las mejores artistas de todos los tiempos, una de las mejores cantantes francesas que, aunque murió en la década de 1960, su fama persiste hasta hoy, sobreviviendo como una de las mujeres más grandes de la historia. Hay pocas estrellas como ella. No fue solo la mejor intérprete del siglo XX en Francia. También ascendió internacionalmente debido a su magnífica voz y capacidad para interpretar canciones de una manera única en un momento en el que las mujeres aún no eran tomadas en serio profesionalmente. El papel femenino, confinado al trabajo doméstico, encontró oposición en ella, una mujer de fuerza y ​​carácter fuerte. Su garra se nota en sus canciones míticas. Pero Edith Piaf tiene una vida llena de historias. Leyenda o verdad, veamos algunas:

Su vida estuvo marcada por la desdicha desde su más tierna infancia, lo que ejerció una influencia decisiva sobre su estilo interpretativo, lírico y desgarrado al mismo tiempo. Se dice que nació en la acera de una Rue en París. Sin embargo, su certificado de nacimiento indica que nació en un Hospital en Belleville, hija de madre cantante de cabaret y padre acróbata con experiencia en teatro. La pequeña fue dejada cuando era bebé al cuidado de su abuela paterna, propietaria de un burdel en Normandía. En ese momento eran las prostitutas del burdel las que se ocupaban de ella.

Cuentan también que se quedó ciega cuando era niña debido a una inflamación de la córnea, y que la cura llegó cuando las prostitutas con las que convivía la llevaron ante la tumba de Santa Teresita, por lo que le dedicó su devoción durante toda su vida. Edith tenía que ganarse unas monedas cantando en calles y cafés de París. La situación empeoró cuando con 16 años quedó embarazada. Tuvo una hija a la que llamó Marcelle, que murió a los dos años, y aunque siguió cantando en cafés y clubes de la calle en los barrios menos recomendables del París de la época, su vida quedó marcada. Cambió cuando un transeúnte muy elegante se paró a escucharla. Resultó ser Louis Leplée, propietario de uno de los cabarets más conocidos de París, quien la contrató de inmediato. La llamó «La Môme Piaf» (El pequeño gorrión), por su aspecto desvalido y su poca estatura. Medía solo 1.47 m.

Su éxito no tardó en llegar. Era 1937 y había nacido una nueva estrella: Edith Piaf. Pero en 1936 Louis Leplée fue asesinado en su casa y ella es acusada de ser cómplice de su muerte. Finalmente fue absuelta de los cargos, y aunque este episodio atrajo mucha publicidad negativa, ella logró superarla; remontó el vuelo y volvió a los grandes escenarios de Francia, Europa y América.

Tras algunos fracasos amorosos se hundió en una profunda depresión, que manejó a base de alcohol y tranquilizantes. Fue a la vez la época de uno de sus grandes éxitos. En 1951 Charles Aznavour era un aspirante a cantante que había sido contratado como asistente y conductor de Édith Piaf, y fue ella quien ayudó a impulsar su carrera, y él quien la ayudó a superar su depresión. Siempre había expresado su deseo de morir en París, pero el destino quiso que la muerte le llegara cuando estaba en los Alpes. Su cuerpo fue trasladado en secreto a París, donde al día siguiente fue anunciada su muerte.

Octubre 10 de 1985: Muere Orson Welles

Murió en Los Ángeles el que antes de su protagonismo en el cine se dio a conocer por una transmisión de radio en 1938, «La guerra de los mundos», en la que hizo creer a una buena parte de la población estadounidense que la Tierra estaba sufriendo una invasión alienígena, y un miedo, más epidémico y contagioso que cualquier virus, se apoderó de todos los oyentes. Se calcula que el programa fue escuchado por unos seis millones de personas, la mitad de las cuales lo sintonizaron cuando ya habían empezado, perdiéndose la introducción que decía que era una obra de ficción. Por eso la idea innovadora no fue barata. Miles de dólares en daños, personas que abandonaron apresuradamente sus casas rompiendo vallas y parachoques con sus vehículos, accidentes de tráfico, enfrentamientos con la policía. Periódicos de todo el mundo informaron del pánico causado por la transmisión, y en los meses siguientes, él y la CBS fueron objeto de cientos de demandas, aunque ninguna tuvo éxito.

El daño fue realmente enorme, pero Orson Welles demostró que es evidente que la influencia de los medios puede provocar reacciones impredecibles en oyentes y espectadores. Su presentación en CBS lo hizo famoso y, según los científicos de la comunicación, fue el programa que más marcó la historia de los medios en el siglo XX con Orson Welles y su lección más dura: el miedo es muy contagioso.

Joven prodigio y huérfano desde niño, se enamoró temprano del teatro, y además de cineasta también fue mago. Intentó hacer una versión de Don Quijote para el cine, y comenzó a trabajar en la película en 1955 continuando durante la década, pero nunca la terminó. También quería el papel de Vito Corleone en El Padrino, pero el director ya tenía en mente a Marlon Brando.

Se volvió obeso a los 40. Comía hasta 18 hot dogs a la vez en cafeterías de Hollywood. Muchas son las innovaciones que hizo, no obstante no saber nada de dirección cinematográfica hasta que entró a los estudios de RKO. Llevó el término teatralidad al cine gracias a sus experiencias en ese campo, logrando así revolucionar la visualidad de la imagen fílmica. Continuó trabajando hasta su muerte, y dejó innumerables proyectos sin terminar ya que siempre se embarcaba en varios planes a la vez.

Su vida y obra forman parte de la leyenda del mundo hollywoodiense que siempre lo trató como a un proscrito por ser un adelantado a su tiempo. A pesar de haber revolucionado el lenguaje del cine, (se saltó todas las normas que ni siquiera existían), sólo ganó un Oscar honorífico en 1971.

Octubre 10 del 2016: Muere Fausto Cabrera

En Bogotá murió un español que llegó a Colombia en 1946, y la poesía, una pasión que llegó a su vida en su infancia y lo acompañó el resto de su vida, lo llevó a Medellín para realizar tres recitales en 15 días; pero la temporada se extendió por un año. Se enamoró de la región, y fue allí donde encontró el amor de su vida: «En Medellín conocí, me enamoré y me casé con una bella antioqueña. Creo que no hubiera podido casarme con una mujer que no amara la poesía».

Nació en 1924 en Las Palmas, y de allí pasó a Madrid, hasta que la presión de la dictadura los llevó a salir de España pasando por República Dominicana y más adelante por Venezuela, donde con sólo 18 años empezó a ser actor de radionovelas y Teatro, y donde realizó también sus primeros trabajos como director.

Cuando en 1954 el general Rojas Pinilla decidió que era vital que a Colombia llegara la tecnología de la televisión, no sólo debía importar lo equipos para tal fin, sino también buena parte del talento humano para poner andar la pantalla chica. Fausto Cabrera rápidamente se convirtió en uno de los pioneros por solicitud del propio presidente, después de que inaugurara su obra «Manuelita, la libertadora del libertador» en el Teatro Colón. La obra generó una enorme polémica en la sociedad colombiana. Tras las primeras funciones la prensa hizo un especial énfasis en la escena donde el general José María Córdova seducía a Manuelita Sáenz, escenas que fueron calificadas de obscenas. El ministerio de Educación ordenó cerrar el teatro hasta que las quitaran, pero Fausto lo que hizo fue salir a la calle para protestar.

En los años sesenta por un amigo terminó en Pekín, donde se requerían actores occidentales y que hablaran español. Allí pasó dos años, tiempo suficiente para profundizar en la ideología marxista; a su regreso a Colombia terminó vinculado al Partido Comunista, Marxista-Leninista que apenas estaba iniciando en el país, y posteriormente se unió al EPL, lo que lo llevó a vivir en las selvas, hasta que comenzó a tener serios desacuerdos con las acciones de la guerrilla, y decidió retirarse luego de desempeñarse como secretario político: «Empuñé un arma durante tres años, pero no estaba de acuerdo con la línea política del partido ni con la línea militar, pues se vino degenerando con actitudes obscenas como el secuestro. Por eso abandoné la corriente desfigurada de la guerrilla colombiana». Su honesto idealismo no congenió con eso, y como la política no resultó ser su fuerte, se dedicó a lo que le gustaba: el cine, la televisión, la radio y el teatro.

Fundó el primer gremio de actores del país, y creó el único programa de televisión dedicado exclusivamente a la poesía que se emitió en televisión abierta en la historia de la televisión colombiana. Fue fundador del Teatro El Búho y del Teatro del Distrito de Bogotá, y director y actor de diversas Compañías de teatro. Fundó el Instituto de Bellas Artes de Medellín, y creó y dirigió el grupo de teatro de la Universidad Femenina de la ciudad. Escribió el libro «Fausto Cabrera, experiencias y vivencias en el teatro, radio, cine, televisión, actor, director, libretista y guerrillero frustrado», y en el 2004 el Ministerio de Cultura le otorgó el Premio Vida y Obra por toda su carrera y contribución al desarrollo de la cultura en Colombia.

Octubre 10 del 2020: Beatificación de Carlo Acutis

La Iglesia católica contó con un nuevo beato, pero esta vez se trató de uno especialmente inusual: un influencer que se presentaba en zapatillas, jeans y suéters.

Carlo Acutis, un adolescente católico italiano nacido en el Reino Unido fue el primer beato millenial nativo digital, y para la Iglesia, un ejemplo de que la tecnología puede ser muy positiva. Así lo explicó el propio papa Francisco, al afirmar que el joven «supo utilizar las nuevas técnicas de comunicación para transmitir el Evangelio, comunicar valores y belleza». Muchos católicos consideran que será el Santo patrón de la web por haberse dedicado a hablar de su fe, y a ayudar a los demás a través de la tecnología.

Es recordado por su alegría y sus habilidades informáticas, así como por su profunda devoción a la Eucaristía, que se convirtió en un tema central de su vida. Se hizo conocido por documentar milagros eucarísticos en todo el mundo y catalogarlos en un sitio web que creó en los meses previos a su muerte por leucemia.

Se trató de una de las beatificaciones más rápidas ya que sólo habían pasado 14 años de su muerte. Una movida audaz de Francisco Papa.

Octubre 9 de 1846: Nace Julius Maggi

Nació uno de los pioneros industriales en la producción de alimentos, el genio que inventó los famosos cubitos de caldo.

Hacia finales del siglo XIX se habían popularizado prácticas como el espiritismo, la telepatía, o la precognición, y Julius Maggi no estaba ajeno a esa tendencia por descubrir el misterio del más allá. Estaba fascinado con la clarividencia. También era la época de los grandes inventos, como el automóvil, el cine, el teléfono o el avión, y en medio de esa vorágine, el emprendedor suizo descendiente de italianos (Su padre era dueño de un molino de harina que Julius asumió a los 23 años), instaló una fábrica de harina de trigo cerca de Zúrich. La empresa familiar se convirtió en Julius Maggi and Company en 1872.

Impulsado por la idea de crear nuevos productos, se puso a experimentar con fórmulas alimenticias que dieran cuenta de los grandes cambios sociales y económicos generados por la Segunda Revolución Industrial en Europa. Como cada vez más mujeres estaban trabajando en fábricas, se dio cuenta de que los hábitos de alimentación y consumo de la clase trabajadora también estaban cambiando a pasos agigantados. ​Entonces desarrolló primero harinas hechas a partir de guisantes y fríjoles. Más tarde, en 1885, sacó al mercado sopas instantáneas, y en 1886 lanzó el primer concentrado de condimento Maggi en formato líquido, como base para hacer sopas y salsas.

Buscando nuevas fórmulas elaboró sopas poco tradicionales con gusto a curry, y una insólita imitación a lo que sería el sabor de la tortuga, así como un condimento con sabor a trufa. Hasta que finalmente, a comienzos del siglo XX, comercializó el concentrado de caldo con forma de cubo. Como suele ocurrir con muchos productos, la creación de la sopa concentrada es materia de debate. Pero los famosos cubitos Maggi que se venden en el supermercado hasta el día de hoy, provienen del hombre que soñaba con ver el futuro.

En la actualidad, el imperio Maggi a través de sus productos ha logrado entrar en la cocina de las casas de casi todo el mundo. Vende más de 7.000 productos, y sigue utilizando una estrategia de comercialización a precios convenientes para llegar a la mayor cantidad de consumidores posible. La marca se expandió por el mundo desde su inicio. En la década de 1930 sus productos ya estaban cruzando la frontera china, y muy pronto llegaron a India, donde formaron un gigantesco imperio; y así, avanzaron por todos los rincones.

En América Latina hace parte de las recetas familiares desde México a Chile. Aunque se trata de una sola marca, los productos son diseñados para adaptarse a los gustos locales. Siempre que es posible seleccionan los ingredientes locales que generan un sabor auténtico, como hierbas y especies, y esa es quizás una de las claves de su éxito comercial. Eso explica además por qué el cubito Maggi de India no es el mismo que el de España o el de Colombia. Julius Maggi murió en 1912, y Nestlé compró la marca.

Octubre 9 de 1906: Muere Joseph Farwell

Murió el hacendado americano que modificô profundamente el desarrollo del oeste americano. El inventor del alambre de púas.

Joseph Farwell Glidden nació en Charlestown, de ascendencia inglesa, y en 1843 se trasladó a Illinois con su familia. Creó el alambre de púas usando un molino de café. Colocó las púas a lo largo de un alambre y luego torció otro alrededor para mantenerlas en su lugar. Recibió la patente en 1874, y rápidamente se vio envuelto en una batalla legal sobre si realmente lo inventó. Finalmente ganó la batalla, y creó la Compañía Barb Fence en Illinois, que lo hizo extremadamente rico. En el momento de su muerte era uno de los hombres más ricos de América.

Para demostrar la efectividad del alambre de púas, Glidden y su agente de ventas para el estado de Texas, (que era dueño de un rancho al norte de Dallas y deseaba anunciar el alambre de púas allí) desarrollaron el «Frying Pan Ranch» cerca de Amarillo. Encerraron 120 millas de tierra con alambre de púas a un costo de US$39.000 (más de 1 millón en dólares de hoy), y usaron postes de cedro para sostener el alambre. El Frying Pan Ranch pronto tuvo 15.000 cabezas de ganado y se agregaron 125.000 acres más. El rancho demostró el éxito del alambre, y rápidamente cambió la ganadería. Por eso, la ciudad de Glidden, Iowa, se nombró en su honor. Y como sucede con muchos inventos, el uso equivocado deja consecuencias tristes. Las alambradas de púas, junto con las ametralladoras, fueron las responsables del gran número de bajas en la guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial.

Octubre 9 de 1967: Muere el Che Guevara

Hace 54 años murió el Che Guevara, el cartelista de la revolución. Una máquina de matar para la mayoría de los historiadores, un joven soñador para algunos nostálgicos. Pero lo que es cierto es que, desde las montañas de Cuba hasta los Andes bolivianos, su vida es la historia de un fracaso. Y finalmente, todo se redujo a la famosa fotografía de Alberto Korda impresa en camisetas.

El 10 de octubre de 1967 el mundo finalmente vio su cadáver tendido en una camilla luego de dos años de misterio y rumores; allí estaba en un hospital de los Andes bolivianos el médico argentino exministro del dictador Fidel Castro. Y con él murió por fortuna la ilusión castrista de revolucionar el continente desde una isla del Caribe protegida por la Unión Soviética. La teoría guevarista del enfoque guerrillero sin embargo sobrevivió entre algunos estudiantes de universidades latinoamericanas y europeas.

«Esta es la historia de un fracaso», así comenzó él mismo su relato de la expedición militar que dirigió en el Congo en 1965. De hecho, así podría haber comenzado la historia de casi todo en lo que estuvo involucrado. Por ejemplo su administración de la economía cubana, como presidente del Banco Nacional y ministro de Industria entre 1959 y 1965. En abril de 1959, Fidel Castro (ex partido nacionalista de derecha) juró en Nueva York que no era comunista y que contaba con la inversión estadounidense para desarrollar a Cuba. Pero su joven compañero argentino y gran admirador de Stalin lo ayudó a convertirse, prometiendo que la nacionalización de la economía haría que la riqueza per cápita de Cuba superaría a la de Estados Unidos en 1980.

En 1959 Cuba, el segundo mayor productor de azúcar del mundo, no era exactamente un país pobre. Tenía, por ejemplo, más televisores per cápita que Italia y más carreteras por kilómetro cuadrado que Portugal. El papel del Che en su nuevo país fue hacer de Cuba una ruina, que solo soportaron los subsidios soviéticos.

Además de la nacionalización masiva, decidió abolir todos los incentivos económicos al trabajo y a la producción. Cuando dejó el gobierno el PNB cubano per cápita se había hundido. Faltaba todo y había filas para todo. Había prometido una sociedad rica e igualitaria, pero contribuyó a hacer de Cuba una sociedad pobre, donde la brecha entre el nivel de vida de la camarilla armada que constituía la nomenclatura del régimen, y el del resto de la población, se volvió abismal.

Con la revolución cubana el comunismo ya en decadencia, renació como una epopeya en un país de playas exóticas bajo el mando de jóvenes barbudos mucho más sexys que los funcionarios rusos de la iconografía marxista tradicional. Los escritores de moda en París, entonces todavía la capital intelectual de Europa, se apresuraron a visitar la isla, al igual que los inevitables Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir. Más: con Cuba amenazada por las invasiones y los embargos estadounidenses, la simpatía por la revolución cubana fue más allá del comunismo, abarcando a muchos nacionalsocialistas occidentales, resentidos con la hegemonía estadounidense después de la Segunda Guerra Mundial.

El nuevo comunismo latino y tropical se basó en una versión moderna del mito del buen guerrillero, y el culto encontró rápidamente seguidores. A principios de la década de 1960 Cuba nunca salió de las portadas. En 1962 casi provocó el fin del mundo, debido a los misiles soviéticos instalados allí. Ernesto Guevara, un joven de 31 años, guapo, vestido de manera diferente, fumando puros enormes, fue una de las primeras encarnaciones de lo cool. Más que el comunismo, fue el nuevo consumismo centrado en la juventud, la irreverencia y el exotismo, lo que lo convirtió en una celebridad.

Se unió a la selección de rebeldes fotogénicos como John Lennon, y su primera colección de escritos en inglés fue publicada por una de las editoriales anglosajonas más importantes, que no estaba al servicio de la propaganda comunista, sólo quería ganar dinero. El Che vendía. El nuevo sistema de consumo estaba interesado en venderlo como un romántico despeinado. Sin embargo, era todo menos eso. Controlaba todo, centralizaba todo, gobernaba todo, y no confiaba en nadie. Todos se sintieron inhibidos en su presencia. En general sólo mostró aprecio por los muertos, porque a sus ojos, solo la muerte demostraba devoción revolucionaria en los demás.

Prescindió de partidos y sindicatos, y una de las primeras prioridades de los revolucionarios en Cuba fue precisamente restaurar la pena de muerte, abolida desde hacía décadas. Todo para él estaba justificado en nombre de crear «un hombre nuevo». En otras palabras, la dictadura era para todos, porque todos, burgueses y trabajadores, ricos y pobres, eran enemigos de la revolución. Quería transformar a las personas, nunca estuvo interesado en protegerlas.

En 1966 partió hacia Bolivia acompañado de importantes cuadros de la revolución cubana como parte de la estrategia del gobierno de La Habana para imponer a Cuba como la vanguardia revolucionaria de América Latina. La URSS vio su utilidad como un puente hacia una izquierda entonces muy fragmentada y toleró las originalidades cubanas apoyándolas.

Entre 1965 y 1967 no se supo de él. La prensa occidental multiplicó teorías y noticias no confirmadas creando la leyenda. Parecía estar en todas partes. Pero estaba aislado, sin comunicaciones con Cuba por razones técnicas, e incompatible con los comunistas locales por razones políticas.

Sus admiradores atribuyeron su muerte a la CIA. No fue exacto. Los generales bolivianos temían que el gobierno estadounidense, intimidado por la fama del Che, los obligaría a perdonarlo. Y luego de haberlo detenido, lo fusilaron. Es muy fácil disminuir el mito. Muchos ya lo han hecho.

El Che no es un misterio, es sólo uno de los fundadores de una de las cárceles más grandes del mundo. Y para completar, el joven Guevara, en 1945, había considerado muy mal la entrada de Argentina en la guerra contra la Alemania nazi, porque consideraba a Estados Unidos, y no al nazismo, el principal enemigo.

No olvidemos nunca que la diferencia entre el sistema comunista y el capitalista es que, aunque ambos nos patean, en el comunista tenemos que  aplaudir para sobrevivir, y en el capitalista podemos gritar.

Octubre 7 de 1849: Muere Edgar Allan Poe

Considerado el creador de historias de detectives modernas, y uno de los escritores estadounidenses más influyentes del siglo XIX, Edgar Allan Poe no fue un escritor corriente, y su nombre está inscrito en la literatura con letras de oro. Pero la vida y obra de este maestro del terror, que ha influido a generaciones en la literatura, y ha sido de gran influencia para muchas películas a lo largo del cine, está rodeada de misterios. Su mirada enigmática parece habitar todas sus obras.

Nació como Edgar Poe en Boston en 1809, hijo de actores callejeros; cuando tenía un año, su padre abandonó la casa, y al año siguiente murió su madre. Fue criado por la pareja John y Frances Allan desde antes de los 3 años, y el pequeño pasó a llamarse Edgar Allan Poe. Gracias a que su nuevo padre era un rico comerciante escocés, hizo sus primeros estudios en un internado en Londres donde la familia se trasladó.

En 1820 regresó a los Estados Unidos, donde continuó sus estudios en la Universidad de Virginia, y escribió sus primeros poemas cuando tenía sólo 18 años, aunque sólo se publicaron 50 ejemplares. Durante su período universitario se involucró con el juego y el alcohol, lo que terminó en una relación conflictiva con su padre, por lo que se escapó de casa para alistarse en las fuerzas armadas, donde sirvió durante dos años. Después de fracasar como cadete en West Point dejó su familia adoptiva, se fue a vivir con su tía, y pronto se casó con su prima Virginia de sólo 13 años. Ella murió a los 24, lo que agudizó sus problemas con el alcohol. Fue despedido de su trabajo y se trasladó a Nueva York donde escribió varias de sus obras. A partir de entonces, sin embargo, vivió la mayor parte de su vida en la miseria.

Fue crítico literario hasta que murió. Dicen que era el crítico más distinguido, filosófico y valiente que ha escrito en los Estados Unidos; sugerían que utilizó ácido en lugar de tinta en su pluma cuando opinaba.

A pesar de los numerosos elogios fue también unánimemente cuestionado: Se dijo que era hipócrita y vulgar, y se le criticó el lirismo exacerbado: «La composición literaria de Poe cae en la vulgaridad porque es muy poética, el equivalente a llevar un anillo de diamantes en cada dedo».

Al contrario de lo que la historia puede hacer pensar, (en el famoso cuento El gato negro, el protagonista maltrata sin piedad a su mascota), Edgar Allan Poe amaba a los gatos. Tenía una gata llamada Catterina, y cuentan que solía escribir sus historias con ella sobre sus hombros. Se dice también que, pocos días después de su muerte, Catterina no resistió su ausencia y también murió.

En 1849 fue encontrado en estado delirante en las calles de Baltimore y murió pocos días después. Tenía solo 40 años, y existen numerosas versiones sobre la causa de su muerte, que sigue siendo un misterio. Sus primos lo enterraron apresuradamente en una ceremonia descrita por un testigo como «anticristiana y fría de sangre», y a pesar de ser conocido en su país, solo hubo siete personas en su funeral. El 9 de Octubre de 1849, dos días después de su muerte, el New York Daily Tribune publicó el obituario: «Edgar Allan Poe ha muerto. Murió anteayer en Baltimore. Este anuncio sorprenderá a muchos, pero pocos lo lamentarán». Quien lo firma no es cortés ni sentimental, es Rufus Griswold, un antiguo rival que, curiosamente o no, escribió la primera biografía del escritor. Fue enterrado en una tumba sin ninguna identificación, y pasaron 26 años antes de que finalmente se hiciera una lápida en su honor. En su honor el equipo de fútbol de la ciudad se llamó Baltimore Ravens; además, el cuervo (Raven) es la mascota del equipo. También hay un museo sobre él en Richmond, y varias escuelas llevan su nombre.

Edgar Allan Poe trascendió porque sus cuentos y poemas llegan a los recovecos y misterios del alma humana. Incluso antes de los textos, el retrato del propio autor ya causa impacto. Es el retrato de un rostro esculpido por el genio, pero también marcado por el desequilibrio, el alcohol, y una incontrolable tendencia a la autodestrucción.

Octubre 7 de 1976: Nace Andrés Cabas

Nació uno de los compositores e intérpretes más reconocidos de nuestro país. El nombre de Cabas ha marcado un hito en la industria musical colombiana; logró con su estilo único convertirse en uno de los artistas más importantes en la escena musical, tanto en Colombia como en el mercado internacional. Diez años de carrera artística, y los logros alcanzados, así lo demuestran. Un músico completo que brilla por su ingenio y originalidad, siempre alejado de los convencionalismos de la industria.

Hablar de Cabas es hablar de un hombre que lleva la música en las venas, desde pequeño estuvo influenciado por el sonido de su tierra Barranquilla, creció en medio de puyas, bullerengues, porros, fandangos y cumbias, con marcadas mezclas africanas; pero sobre todo por su padre, destacado compositor y músico de Manizales, que le inició desde los cinco años en los ritmos colombianos. Desde los seis años, Andrés Cabas estudió piano y practicó con otros instrumentos, en especial con la percusión. Luego, animado por un profesor decidió combinar la música Colombiana con rock. Su carrera profesional inició en el 2001 cuando publicó su primer álbum, CABAS, con el que obtuvo su primer Disco de Oro, seguido por un doble Disco de Platino.

A pesar de pasar un tiempo alejado de los reflectores, y de haber sido siempre muy reservado al momento de hablar de su vida privada, sorprendió en el 2020 con la revelación de que se vio muy enfermo durante el tiempo que estuvo en cuarentena. Descartó que se tratara de COVID 19, y aunque dijo no saber la razón exacta de su malestar, lo relacionó con el estrés y la depresión causados por el aislamiento, además de la lejanía de sus seres queridos, y en especial de su hijo Simón. Reveló que había viajado a Belgrado, donde se internó para realizar un proceso de limpieza en su organismo, pues había llegado a un punto en su vida donde dijo sentir que «desaparecía», que estaba muy desconectado de todo su proceso creativo.

Estuvo trabajando en el 2020 en una producción junto a la cantante y compositora panameña, Erika Ender: «Haciendo música con una mujer increíble y una compositora tremenda»; seguro conocen un tema de ella que se llama Despacito. El disco titulado Amor y traición fue lanzado en mayo del 2020. Además, espera lanzar un libro «entre autobiográfico y poético, para contar la verdad sobre muchas cosas que pasaron. Y aunque es difícil de imaginar en estos tiempos extraños, ¡pero lo mejor aún está por llegar!»

Octubre 7 del 2001: Muere Hernán Rojas

Murió uno de los máximos exponentes de la música colombiana en el mundo, llegando a ser considerado como el Gardel de la cumbia. También obtuvo calificativos como El rey de la cumbia, La voz mayor de la cumbia, El embajador de la cumbia, La gran voz de la cumbia, y El Máximo. El médico frustrado que le cantó a Jacqueline Kennedy Onassis.

Reconocido por su gran carisma y afabilidad, Hernán Rojas le cantó al amor y al paisaje de la tierra colombiana, siempre llevando un mensaje de paz y de alegría. A través de él nuestra música se escuchó y difundió por los cinco continentes, donde siempre destacó con orgullo su origen cartagüeño y colombiano.

Nació en Cartago en 1932. Su anhelo era el de convertirse en un médico, por lo cual viajó a Cali para estudiar en la Universidad del Valle. Fueron 5 años siendo uno de los alumnos más distinguidos por lo que fue nombrado como ayudante de la cátedra de Anatomía por la Fundación Rockefeller.

Todo marchaba a la perfección y decidió terminar su carrera en Buenos Aires y adelantar una especialización en Cirugía Plástica. Pero todo cambió cuando la junta militar que derrocó a Juan Domingo Perón decidió acabar con los programas estudiantiles del gobierno anterior, y sus sueños se fueron al piso. No se pudo graduar. Sin embargo, eso le abrió las puertas a su carrera musical.

Durante su infancia y juventud no mostró inquietud por la música, y fue solo hasta cuando llegó a Argentina que tuvo su primer contacto con la interpretación, cuando con amigos de la facultad se reunía para recordar la música de su tierra. En 1955 con sus compañeros viajaba en tren cantando y tocando algunas canciones. Hernán nunca había mostrado sus capacidades musicales pero hizo parte del improvisado grupo. Al llegar a la estación Constitución de Buenos Aires, un señor los abordó para expresarles su interés por la música que hacían. Se trataba del empresario hotelero Francisco Trimboli, quien los invitó a presentarse en sus restaurantes. Tras su exitosa actuación decidió contratarlos y les pidió darle un nombre al grupo; es así como surgieron Los Wawancó, la primera agrupación de música tropical con integrantes de varias nacionalidades: chilenos, argentinos, peruanos y colombianos, que anduvieron por todos los sitios inimaginables cantando los temas de moda. Pero el público les pedía canciones colombianas, y animaron a Hernán, el casi médico, a cantar. Le dieron la oportunidad de grabar una canción con su voz, y cuando estuvo terminada, los directivos de la disquera decidieron que en adelante la voz que se vendería con Los Wawancó sería la suya.

La agrupación marcó un hito a nivel sociocultural en Argentina, que se volcó hacia la cumbia donde antes solo había espacio para el tango y algunos aires cubanos y brasileros. Durante la década del 60 no había un minuto del día en que no estuviera sonando en cualquier emisora del país la música de Los Wawancó. Tal fue el éxito que tuvieron  la oportunidad de participar en varias películas y realizar numerosas giras internacionales.

En Cartago no daban crédito a las noticias que les llegaban de los grandes conciertos ofrecidos por su hijo, hermano, amigo y vecino que triunfaba en lejanas tierras no como médico, sino como cantante. Era un ídolo en el Sur del Continente. En 1970 decidió separarse del grupo y probar suerte como solista, animado por la posibilidad de grabar otros ritmos. De ese trabajo como solista se destaca la canción El triste, siendo esta interpretación la primera que se conoció en el sur del continente antes de la mundialmente famosa que hizo José José.

Dos años después se reintegró a Los Wawancó a petición del público, y esta nueva etapa se extendió hasta el final de la década. Él soñaba con regresar a Colombia, pero las giras internacionales se lo impedían. En una de sus presentaciones en Atenas, una de las asistentes era doña Jacqueline Kennedy, en ese momento, de Onassis. Fascinada con la música, se le acercó y le pidió que cantara en una reunión que tendría unos días después en su isla privada Skorpios. Él, encantado, llevó su voz y sus canciones para que la mujer más famosa del mundo se deleitara.

En 1981 volvió por fin a Colombia y fue a su natal Cartago. No era médico titulado, no podía ejercer, pero cuentan como hecho curioso que lo hizo en momentos de extrema urgencia. En una oportunidad en un tren cuando una mujer estaba en momentos de parto, le ayudó, y como agradecimiento le pusieron su nombre. En Cartago montó un grupo para divertirse y ofrecer algunas presentaciones. La llamó Los Warahuaco. Fue a Discos Fuentes donde quedaron fascinados con la propuesta pues sabían del éxito que les llegaba.

Su primera presentación en público la realizaron el 7 de agosto de 1982 en las Fiestas de la Cosecha de Pereira, y durante más de 30 años sus canciones debieron ser incluidas en Los 14 cañonazos bailables. Hernán Rojas fue profeta en su tierra. Era un ídolo. El presidente César Gaviria cuando dejó el poder organizó una fiesta y le pidió que hiciera un recital con sus canciones. Fueron casi 50 años de vida artística con un centenar de producciones en las cuales grabó más de 2.500 canciones. Luego de hacer una gira por Europa, fue hospitalizado el 15 de septiembre del 2001 por complicaciones con una hernia. El 7 de octubre murió, dejando su legado musical para millones de rumberos.

Octubre 7

🔴Feliz día de su Santo a:

Rosario, Marcos, Julia, Justina, Elano, Sergio, Baco, Leopardino, Marcelo, Apuleyo, Gustavo, Augusto, Canoco, Paladio, Rigaldo, Cuarto y Eterio.

Octubre 6 de 1949: Aniversario de Jorge Velosa

Hoy está de cumpleaños El Carranguero Mayor, el músico que le dio vida a la tradición campesina y la llevó a recorrer el mundo. Veterinario, declinó ejercer su profesión para dedicarse de lleno a la música y la literatura con sabor carranguero. Es compositor, cantante, presentador, coplero, bailarín, locutor, y actor de televisión.

«Hay pasos en la vida que hay que andarlos rápido, pero también hay que hacer catarsis, hay cosas que doy por superadas, pero no por olvidadas. No hay causa, por noble que digan que es, que amerite que algo así suceda», dijo refiriéndose al secuestro del que fue víctima por parte de la guerrilla del Epl.

Estamos hablando de uno de los grandes de la historia de la música colombiana, un hombre que ha construido una estética, una forma de cantar, de ser, con su costalado de canciones, dichos y refranes de la sabiduría popular en los que se refleja un sentimiento campesino que a pesar de los años aún se conserva en la memoria de los colombianos. Su historia parece un cuento de hadas, contado con acento boyacense en una entrevista hace unos años:

«Por parte de mi madre recibí el coplerío, ella no inventaba las coplas, las aprendió de mi abuela. De mi padre, Jorge, quien se ahorró el tiempo y puso Jorge a los cuatro de la casa, heredé el verbo. Pero muchas de esas tradiciones las tomé de los copleros de mi tierra, de los campesinos que se preparaban para las romerías, de las fiestas copleras, eso era maravilloso. En 1968 llegué a la Universidad Nacional y desde entonces está metida en mi corazón, ya que cuatro hermanos campesinos como yo tuvimos la suerte de ingresar. En ella me topé un pensamiento más universal de la vida, y allí conocí al maestro Guillermo Abadía, quien me metió en el folklor. Yo simplemente froté un chorote raquireño, no la lámpara de Aladino, y del chorote salieron los cantos. Echando mano de lo que había, y que estaba a punto de morir: torbellinos, guabinas, trovas, coplas, dichos, empezaron a emanar cosas. Sentíamos la necesidad de cantar con lo de aquí, hablar de lo de aquí, vestir con lo de aquí, pero no con un nacionalismo chimbo». En su adolescencia viajó a Bogotá para encontrar mejores oportunidades, y en el colegio sus compañeros se burlaban de su ser campesino, pero: «Entré a un grupo literario y el profesor de Castellano se pilló un chinito campesino que hacía coplas, y sentí que tenía en mis manos con qué defenderme: el verbo, la copla». Gracias a eso dice tener hoy la alegría de ser carranguero, de vestirse con su cuatrocambas, como llama a la ruana, su armónica y su guacharaca: «La carranga debe ser el elogio de la vida».

Su esperanza de construir un país en paz y con nuevos horizontes, está en la educación, por eso está escribió un libro que reune su visión de lo que somos, ya que está convencido de que: «Esto dijo el armadillo/ pensando en nuestra nación/ la paz sin educación/ es queso sin bocadillo». Con más de 20 trabajos discográficos ha recibido muchos reconocimientos. Además, en Bolivia, una de sus canciones infantiles se escogió oficialmente como ayuda en la enseñanza del español para las comunidades indígenas. Uno de sus logros fue ser el primer artista colombiano en presentarse con su grupo en vivo y en directo para el mundo en el Madison Square Garden de Nueva York en 1981, concierto del que recuerda que no fueron recogidos por la limusina para los artistas por llevar ruana y sombrero. Hoy Jorge Velosa dice estar dispuesto a seguir construyendo historias, cantándole al campo, y sirviendo de vocero de una corriente musical que inclusive ya ha sido retomada por otros géneros musicales. Dice que no necesita un Grammy, que está satisfecho con que en 1994 el biólogo John Lynch haya bautizado con su nombre dos ranas de la especie Leptodactylidae, y que la Universidad Nacional le haya otorgado un Doctorado Honoris Causa en el 2012. Creo que el reconocimiento mínimo que merece sería tenerlo en las tablas de los teatros más importantes del país.

Octubre 6 de 1989: Muere Bette Davis

Murió en Francia la actriz que no le temía a la vejez. «Tengo una edad en la que la envidia y los celos ya no forman parte de mi repertorio. Hace tiempo que me resigné a mi fealdad, y me conformé con la belleza de los demás».

Considerada fea por algunos, mujer de fuerte genio por otros, pero unánimemente como una de las más grandes actrices que el cine y el teatro hayan conocido. Bette Davis decidió que tendría que ser actriz. Comenzó su lucha inscribiéndose en algunas escuelas, y luego de algunas negativas, ingresó a la Escuela de Teatro. Al no tener una belleza convencional le costó entrar en el mundo del séptimo arte, pero Universal decidió darle un nombre, Bette Davis, y un contrato corto. En 1931 debutó con un film que fue infravalorado. Había decidido hacer las maletas y volver al teatro, pero recibió una llamada de un exprofesor que la invitó a hacer «El hombre que hacía de dios». Ella aceptó, y su carrera despegó. Siguieron los éxitos y Bette interpretaría a partir de entonces a las mujeres más diversas: en la pantalla era niñera, suegra, madre soltera, aristócrata, anciana gruñona, reina, loca, buena, mala; mujeres que le valieron 11 nominaciones al Oscar. Ganó dos.

Decidió cancelar su contrato con Warner cuando sintió que no la valoraban con buenos papeles. Por decisión judicial se vio obligada a cumplir el contrato, pero a partir de entonces le ofrecieron mejores roles. En 1938 ya era considerada una de las estrellas mejor pagadas de Hollywood, y también un gran éxito de taquilla. No les importaba la imagen de diva. Su mayor preocupación era la actuación. Era una actriz exigente, lo que a menudo la hacía actuar de forma que algunos consideraban arrogante. Pero nunca poco profesional. El tiempo pasó, y cuando el cine ya no la quiso recurrió a la televisión actuando en varias series. El final de su vida fue para algunos homenajes después de toda una vida de trabajo. Pero le esperaba un golpe final, en sus últimos días su hija escribió un libro denunciando que había sido una madre terrible. Ella se defendió en una biografía escrita más tarde y la repudió. En 1989 se despidió del público en la película Las ballenas de Agosto. Murió antes del estreno, a los 82 años. Bette es una de las mencionadas en Vogue, el mega éxito de Madonna. También fue la primera mujer en presidir la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, y tiene dos estrellas en el paseo de la fama. Y Bette Davis Eyes, es una canción de Soft rock ganadora de un Grammy y escrita en su honor en 1974. Para quienes anteponen la belleza a todos los demás dones, está la historia de esta mujer, incansable en sus luchas, que supo colocar un anuncio en el periódico ofreciendo sus servicios de actriz cuando ya no la buscaban. Mientras otras actrices se refugiaban en sus casas cuando llegaba la vejez para que no vieran el tiempo y las arrugas, Bette las mostraba en las pantallas, en las calles, en las fotos, dondequiera que estuviera. Porque, como ella dijo, eso era lo menos importante. Importó su arte, el legado que dejó, su fuerza y ​​perfección.

Octubre 5 de 1962: Nace Luis Alberto Posada

Luis Alberto Posada es un cantante de mucha trascendencia, pero por encima de todo lo describen como un ser excepcional, sencillo, noble, carismático, y con un gran don de gentes.

En más de 40 años de carrera artística ha realizado 23 trabajos discográficos, y ha hecho grandes giras a nivel internacional actuando en España, Inglaterra, Suiza, y Estados Unidos: «La música popular representa la idiosincrasia y el sentimiento de quienes hemos amado, quizás sufrido, al ver que nuestro amor nos deja, o quizá una pena material lacera nuestro talento». Y es que pocos imaginan que detrás de este exitoso músico hay una historia marcada por momentos trágicos.

Aunque le canta al desamor y al despecho, la realidad a veces es más dura que lo que transmite en sus letras. Es un hombre que ha sentido más de una vez que el mundo se le derrumba: cuando murió su madre teniendo él apenas 8 años, el día que asesinaron a su hijo en el 2006, el menor de 11 hermanos, y quien solía conducir el carro en las giras de su padre; cuando en el 2012 asesinaron a su hermano, que administraba sus fincas y también componía, y el gran dolor que le causó un desamor.

«Yo nací en Cartago, pero me críe en el campo. Siempre estuve en ese entorno y fue donde me enseñaron a tomarle amor a la vida. Mi padre no me dio estudio porque la situación económica no daba, pero ese entorno lo amé. Es una felicidad total haber crecido en el campo». Siendo aún niño sintió gran pasión por la música, y sus primeras incursiones fueron en fiestas pequeñas.

En 1976 se trasladó a Medellín buscando mejores oportunidades; allí trabajó en diferentes oficios, y sólo hasta los 21 años se dedicó a la música como profesional. Su primera grabación fue Destino fatal, que fue todo un éxito: «Muchas personas me ayudaron en mis inicios, porque yo no tenía los recursos para grabar mi disco». Siempre sintió una gran admiración por el gran artista Julio Jaramillo, y en una de sus giras viajó al Ecuador para conocer la tumba.

En el 2019 fue condecorado por el Congreso de la República con la distinción Simón Bolívar a la excelencia, y celebró sus 40 años de despecho; la gira con grandes exponentes del género popular se llamó Tour 40 años Posada y sus amigos; además lanzó su película, El rey del sapo, en la que debutó como actor, mostrando una nueva faceta artística.

Cuenta que ha pensado en abandonar la música, pero cada día tiene más trabajo: «Hace muchos años vengo pensando en eso, porque el estrés llega y hace que uno explote. Hay momentos en los que uno no quiere salir de la casa, pero la familia me inyecta de adrenalina para seguir en este difícil mundo de la música. Cuando comencé mi carrera artística nunca me imaginé que iba a durar tantos años cantando, pero es un regalo del universo y de la gente, porque les gustan mis canciones. Conservo la esencia de aquella época, sigo siendo el mismo y amando a mis seguidores. He conocido muchos países, pero nunca se me ha pasado por la cabeza que soy famoso; no importa el lugar donde me encuentre, siempre he conservado la humildad y el respeto a todas las personas sin importar su cargo o condición social».

Octubre 5 del 2018: Muere “Don Chinche”

Se nos fue a los 82 años un símbolo de la televisión colombiana, una de las figuras más importantes de la historia de la televisión del país. El gran actor detrás del legendario Don Chinche. Uno de los comediantes colombianos más destacados de todos los tiempos, que marcó una época interpretando al eterno enamorado de la Señorita Elvia.

A Héctor Ulloa en el 2012, en la versión 28 de los India Catalina en Cartagena se le otorgó el premio honorífico Víctor Nieto a toda una vida, y en el 2016 el Festival de Cine de Cartagena le entregó el premio Vida y Palabras. Un día decidió incursionar en la política, y fue diputado a la Asamblea Departamental de Cundinamarca alcanzando la votación más alta. Y además, compuso uno de nuestros boleros más famosos, una canción que se inspiró mientras caminaba por el centro de Bogotá y ha sido interpretada por consagrados artistas.

Cuando los artistas tienen penas, sufren, piden utopías, quimeras; y alguien una vez se atrevió a pedir cinco centavitos, pero de felicidad. Cinco centavitos era lo menos que se podía pedir de algo en ese tiempo: «En la edad en que estaba, miraba la vida con ilusión, pero también con inseguridad en todos los terrenos, incluido el romántico, entonces uno le pide a la vida que le dé al menos eso». Casi todas las canciones están hechas de una vivencia, propia o ajena, pero el origen de esta en una secuencia de ruidos que se dio en una circunstancia especial; «Iba caminando por la carrera 10 con calle 20, la congestión no era tanta como hoy, y oí una secuencia de pitos; caminando como englobado empecé a componer la letra, y cuando llegué a la calle 13 ya había hecho la canción. Suena como antiromántico, pero es la verdad. Sin embargo, en el fondo están las ilusiones de un muchacho, que eso era yo en la época. Estaba pasando los 20, iniciándome en la vida. Así que se puede decir que fue una canción compuesta a una mujer, llamada ilusión».

Existen personas que marcan nuestras vidas. Lo hacen con un recuerdo, con momentos vividos, con su presencia, su talento; con el desarrollo de un personaje que nos acompañó durante diferentes etapas de nuestra vida. También lo pueden hacer simplemente por ser buenos seres humanos, de gran corazón, o lo hacen por todas las anteriores. En mi caso, considero que Héctor Ulloa era todas las anteriores. Con tristeza los colombianos aceptamos que su paso por esta vida cumplió su ciclo, pero con alegría celebramos cada momento que nos regaló de su talento, y de las historias que contó. Lo llevaremos por siempre en nuestros corazones.

Octubre 4 de 1917: Nace Violeta Parra

Quizás mejor recordada como la Madre del folk latinoamericano, pionera de la Nueva canción chilena, una renovación de las tradiciones populares chilenas que se convirtió en un movimiento que celebró la lucha por la justicia social en toda América Latina, Violeta Parra nació en la pequeña ciudad de San Fabián de Alico.

Cantante y guitarrista desde los nueve años, inició su carrera musical a los 15, tras la muerte de su padre. Ese año salió de la casa de su madre en el interior de Chile, y se fue a vivir a Santiago con su hermano, que estudiaba en la capital. Pronto formó con su hermana Hilda el dúo Las Hermanas Parra, que cantaba canciones populares por las noches. Las canciones se convirtieron en su medio de vida, y fueron su pasaporte al éxito como compositora y folclorista.

Comenzó su carrera actuando en lugares pequeños, y luego viajó por Chile para grabar una gran variedad de música folclórica tradicional. Su creciente popularidad le valió su propio programa de radio, y una invitación para actuar en un festival juvenil en Polonia. Mientras estuvo en Europa también exploró las artes visuales, creando pinturas al óleo, esculturas de alambre, cerámica y tapices de arpillera que se exhibieron en París en 1964. Fue la primera artista latinoamericana en tener una exposición individual en el Museo del Louvre.

En 1965 regresó a Chile, y en ese mismo año instaló una gran carpa con la idea de convertirla en un importante centro de cultura folclórica, pero pese a su sueño de transformarla en un referente para la cultura de Chile, donde instalar su Universidad para dar cursos de folclore durante el día, y utilizarla como una peña en la noche, la respuesta no fue muy motivadora y el público no la apoyó. Deprimida ya desde la temprana muerte de una hija en 1964, y desilusionada con la partida de su tercer marido, el músico suizo Gilbert Favre, con quien aún buscaba la reconciliación, Violeta decidió morir en 1967, a los 49 años. Cuando se enteró de su muerte, Pablo Neruda dijo: «De cantar a lo humano y a lo divino, voluntariosa hiciste tu silencio, sin otra enfermedad que la tristeza».

Póstumamente se le otorgó la medalla Gabriela Mistral en 1998, y en conmemoración de su natalicio se celebra el Día de la música y de los músicos chilenos. Y su historia fue contada en 2011 en la película Violeta fue al cielo.

Violeta nunca dejó de componer. En los mejores y peores momentos dio voz a sí misma y a su gente. Fue una mujer creativa, activa y valiente. Una mujer intensa en todos los sentidos. No es de extrañar que otras grandes mujeres cantaran sus canciones y las llevaran a otros pueblos. Canciones que corren en nuestra sangre latinoamericana. Su legado no tiene precio. Por todo y por tanto, Gracias!. Gracias por enseñarnos a dar gracia a la vida, y a no bajar la voz a pesar de toda iniquidad.

Octubre 4 de 1939: Nace Lucero Galindo

Hoy, en el aniversario de su nacimiento, recordamos a una gran mujer con una voz maravillosa, a la querida actriz de El alférez real, La mala hora, La vorágine, La abuela, El caballero de Rauzán, Una mujer de cuatro en conducta. La maestra del antagonismo. La villana de ojos verdes. Su voz dulce, grave y algo ronca al mismo tiempo, y su mirada intensa, la llevaron por el camino de los papeles antagónicos: «Con mi aspecto, yo no puedo hacer la carita de buena». Fue una de las antagonistas preferidas de los años 70 y 80, y sus interpretaciones le dieron sin duda un lugar en la historia de nuestra televisión, en la que participó en más de 40 producciones como actriz.

Luz Helena Galindo Díaz nació en Bogotá, y todo comenzó a muy temprana edad cuando decidió unirse al grupo de teatro El pequeño Parnaso que presentaba sus obras en el Teatro Colón. En 1969, cuando uno de los galanes del momento, Ugo Armando, estaba montando un café concierto, su amigo Oscar de Moya, también actor, le endulzó el oído para que se metiera a actuar. Aceptó. Conoció a varios personajes de la TV, y gracias al apoyo de todos pudo hacer su debut en la pantalla chica. El encanto surtió efecto y renunció a su trabajo de una entidad del gobierno para ser actriz. Como todos tuvo que realizar pruebas en distintos géneros, tragedia, comedia, drama.

Su primera aparición en la TV fue en un comercial de crema para las manos. Luego su carrera se volvió prodigiosa, y en 1975 fue la estrella en La Vorágine, papel que para ella fue el más importante de toda su carrera, pues además de actuar, pudo cantar y bailar música llanera. Ese año ganó el premio de la artista del año. Por más de diez años y hasta 1989 su carrera fue brillante, pero luego debió alejarse de las cámaras por un tiempo. A finales de ese año desapareció de un momento a otro, y nadie supo de ella durante tres días. Varias personas la visitaron en la Clínica, pero ella no los reconoció: «Fui a la clínica para que me realizaran un examen. Pero yo no sabía que sufría de la tiroides, y tampoco los médicos. Hicieron el examen con anestesia general y eso afectó totalmente mi memoria. No sé las razones científicas por las que sufrí esa pérdida, sólo sé que cuando desperté no recordaba ni siquiera que tenía un hijo. Se me olvidó hasta fumar, después de que me fumaba tres paquetes diarios. Entonces, tuve que aprender absolutamente todo de cero. Una monja que estuvo conmigo en ese proceso, mi hermana y todo el gremio siempre me apoyaron. Gracias a Dios pude salir adelante. Me sirvió ser locutora de radio y haber leído muchos libretos, porque tengo memoria fotográfica».

Tres meses después Bernardo Romero Pereiro la llamó nuevamente. «Pensé que no iba a ser capaz, pero pudo más la fuerza de voluntad. Mis compañeros me ayudaban a aprenderme los libretos. Todos tuvieron mucha paciencia conmigo. Y lo logré». Nunca entabló demanda contra la clínica porque consideró que fue un error médico involuntario.

Como sabemos, en el mundo de la TV la juventud a veces pesa más que la experiencia, fue por esto que recibió  pocas ofertas en los últimos años de su carrera, aunque hizo pequeñas apariciones en telenovelas. Luego, por recomendación de la familia se retiró por sus problemas de salud que se derivaron de la fractura de un hombro, y se dedicó a prestar su voz para algunos comerciales. Murió en enero del 2013. «Adoraba la actuación. Era su vida», recuerda su único hijo.

Octubre 4 del 2009: Muere Mercedes Sosa

Se fue «La voz de los sin voz». También conocida como «La Negra» debido a su largo cabello negro, y aunque decía «Nunca pensé que iba a cantar para ganarme la vida», su poderosa voz le brindó la oportunidad de actuar en el Lincoln Center y el Carnegie Hall de Nueva York, así como en la Capilla Sixtina y el Coliseo en Roma.

Mercedes Sosa fue una fuerza impulsora detrás del movimiento Nueva Canción, sus canciones unieron la música folclórica tradicional de América del Sur con letras poderosas que abogan por los derechos humanos. No es exagerado decir que con su sensibilidad y posición política, fue una de las principales representantes de la música latinoamericana en el mundo. «Claro que soy folclorista», dijo alguna vez Mercedes. «¿Qué otra cosa podría cantar yo con esta cara?».

Su linaje familiar provino del pueblo indígena Aymara y su herencia influyó profundamente en su estilo. A los 15 años ganó un concurso de talentos de radio, el reconocido Festival Folclórico de Cosquín en Argentina. Su actuación recibió una ovación masiva y al año siguiente ya había firmado un contrato de grabación.

Muchas de las canciones más conocidas de Mercedes Sosa fueron escritas por otros, pero sus interpretaciones de canciones como Gracias a la Vida, de Violeta Parra, y Si Se Calla El Cantor, de Horacio Guarany, la llevaron a la fama. Lanzó unos 70 álbumes en sus casi seis décadas de carrera, explorando diversos géneros como el tango argentino, la nueva trova cubana, la bossa nova brasileña, el rock y la música sacra, y colaboró ​​con artistas como Luciano Pavarotti, Sting, Joan Baez e incluso con Shakira.

Cantando sin miedo la verdad al poder, se exilió de su tierra natal durante varios años, y finalmente pudo regresar a casa en 1983. Continuó actuando en todo el mundo, y más tarde se convirtió en embajadora de buena voluntad de la UNESCO. De ella se decía siempre que no sólo era una magnífica intérprete sino además una mujer muy amable y cariñosa, una persona muy humana. Murió, pero su voz sigue resonando en toda América Latina.

Octubre 3 de 1226: Muere Francisco de Asís

Murió en Asís el fundador de la Orden Franciscana, un joven con grandes aspiraciones.

Hijo de un rico mercader de telas y una dama de la nobleza, nació en Asís en 1182, y creció entre las comodidades de la familia y la vida mundana. Estudió en la escuela episcopal, donde aprendió a leer, escribir, y principalmente a contar. Hacerse rico era una obsesión en ese entonces. Ayudaba a su padre en el comercio, pero vivir detrás de un mostrador no era un trabajo que le atrajera.

Pequeño de estatura y de carácter extrovertido, Francisco siempre tuvo en su corazón el deseo de cumplir grandes empresas; esto fue lo que a la edad de veinte años le impulsó a partir, primero a la guerra entre Asís y Perugia, y después a las cruzadas. Al regreso de la dura experiencia bélica, agitado, resulta irreconocible para todos. Algo había marcado profundamente su ánimo; con la experiencia del conflicto su existencia tomó una nueva dirección. La oración y la contemplación en el silencio de las tierras de Umbria lo condujeron a abrazar como hermanos a los leprosos y vagabundos por los cuales siempre había sentido disgusto. Había sido llamado a renovar en espíritu de obediencia  a la Iglesia que pasaba por un período de divisiones y herejías. Decide ceder todos sus bienes a los pobres, y por ello las tensiones con su padre fueron continuas.

Hizo votos de pobreza y comenzó a predicar su doctrina. Decidido a cumplir las Sagradas Escrituras, comenzó a vivir centrado en el espíritu. Sus sermones eran cada vez más frecuentados, su fama se iba extendiendo y se le unieron numerosos compañeros que como él, deseaban vivir el Evangelio al pie de la letra, en pobreza, castidad y obediencia. También Clara, una noble de Asís, se sintió atraída por su carisma, y fue ella quien dio inicio a la segunda orden franciscana, «Las hermanas pobres», conocidas como Clarisas.

En 1208 Francisco  le pidió al Papa permiso para fundar una hermandad mendicante, la Orden de los Hermanos Mendigos de Asís, que se instaló en chozas en lo alto de las colinas, renunciando a cualquier forma de propiedad. En 1224, enfermo, se vio obligado a moderar sus actividades, renunció a la dirección de la hermandad que había creado, y en compañía de sus discípulos partió hacia el bosque para vivir en contacto con la naturaleza.

Fue el primer santo de la historia en recibir la marca de los estigmas. Un día, rezando en la cima de la roca, un serafín descendió del cielo llevando una cruz en sus brazos. Cuando la imagen desapareció, Francisco notó marcas de sangre en sus manos y pies, como si hubieran sido perforados por clavos. Cada vez más enfermo, Francisco pide que lo lleven a Asís, donde quiere morir. Murió, asistido por sus discípulos, y dos años después de su muerte fue canonizado.

La vida de Francisco fue una constante alabanza al Creador, y su espíritu sigue inspirando a tantos en la construcción del diálogo entre todos, en la verdad, en la caridad, y en el cuidado de la creación. En 1980 el Papa Juan Pablo II declaró a San Francisco de Asís patrono de los animales. Allá por el año 1200, cuando San Francisco era apenas un muchacho, dijo «Debemos comprender cuál es nuestro lugar en la Tierra, ya que el bienestar de nosotros está integrado al bienestar de todos los animales y el medio ambiente». Sus palabras no fueron comprendidas en aquella época, pero actualmente todos sabemos cuán sabia y premonitoria fue aquella frase.

Octubre 3 de 1867: Muere Elias Howe

Murió Elias Howe, un inventor que obtuvo 4.750 patentes estadounidenses.

Este hombre que nació en Massachusetts en 1819, hijo de un agricultor y molinero, comenzó como aprendiz en una fábrica textil, y en 1843 se le ocurrió una importante combinación de elementos para crear la primera máquina de coser con puntadas. Pero en lugar de fabricar y vender máquinas, Elías hizo su fortuna presentando demandas contra sus competidores que, en su opinión, habían infringido sus patentes, y murió como un hombre inmensamente rico.

No se puede decir a ciencia cierta quién inventó la máquina de coser. Fue el resultado de numerosas contribuciones. La contribución tecnológica de Elias Howe fue mecanizar un punto de bloqueo mediante la construcción de un proceso con una aguja de ojo puntiagudo, y una lanzadera para tomar el segundo segmento.

Tuvo la idea luego de escuchar una conversación entre un inventor y un hombre de negocios, hablando de la gran idea de la máquina de coser, pero de lo difícil que era de lograr. Decidió entonces intentar mecanizar los movimientos de la mano de su esposa mientras ella cosía un punto de cadena. Hizo varios intentos, y después de un año llegó a la conclusión de que, aunque no podía replicar la puntada en particular, podía agregar un segundo segmento para unir las puntadas.

No fue hasta finales de 1844 que pudo idear una forma de mecanizar el punto, pero no tenía los medios económicos para construir un modelo, así que se asoció con un comerciante de carbón y madera de Cambridge, que le dió el apoyo financiero. En 1845 tenía ya un modelo funcional y lo mostró al público en Boston. Aunque algunos de los sastres estaban convencidos de que esto podría arruinar el comercio, las características innovadoras de la máquina finalmente ganaron su apoyo. A 250 puntadas por minuto, el mecanismo de Howe superó la producción de cinco costureras manuales, completando en una hora lo que ellas tardaban 14.

En 1849, su rival Isaac M. Singer pudo juntar todos los elementos para hacer que la primera máquina Singer pudiera hacer 900 puntos en un minuto. Howe exigió US$2.000 en regalías. Singer no los tenía porque todavía no había vendido ninguna máquina. Había mucho escepticismo sobre su practicidad, y los sindicatos se manifestaron en contra de su uso, ya que los sastres podían ver que estas máquinas los dejarían sin trabajo. En 1853 se vendieron 1.609 máquinas en los EE.UU. En 1860 ese número aumentó a 31.000, año en que Howe se jactó de haber ganado US$444.000 en ganancias por derechos de licencia, aproximadamente US$13,5 millones de hoy. La máquina de coser de Elias Howe ganó una medalla de oro en la Exposición de París de 1867, y ese mismo año Napoleón III le otorgó la Légion d’honneur por su invención.

Durante la Guerra Civil americana, donó parte de su fortuna para equipar un regimiento de infantería para el ejército de la Unión, y fue honrado con un sello de 5 centavos en la serie Famous American Inventors publicada en 1940; la película de 1965 de los Beatles, Help!, está dedicado a su memoria, y en el 2004 fue incluído en el Salón de la Fama de Inventores Nacionales de EE. UU.

Octubre 3 del 2007: Muere Rogelio Salmona

Murió en Bogotá el más grande de los arquitectos colombianos del siglo XX, el maestro del ladrillo, apodado el transformador de ciudades por sus innovadoras estructuras urbanas. Rogelio Salmona forma parte de la élite de arquitectos latinoamericanos del siglo XX, y sin duda alguna tuvo un impacto enriquecedor y duradero en Bogotá a través de su dominio del ladrillo; fue ampliamente reconocido como un impulsor del renacimiento de Bogotá en las últimas décadas Bogotá es una ciudad de ladrillo rojo, y nadie hizo más para enriquecer ese material de Rogelio Salmona.

Inspirado en el ladrillo islámico de España y el norte de África, aportó un nuevo nivel de refinamiento a un producto que se había utilizado anteriormente como un sustituto barato de la piedra. Empleó ladrillos en un espectro de edificios públicos y académicos, casas privadas y viviendas asequibles, y fue el primer arquitecto latinoamericano en ganar la Medalla Alvar Aalto, que la otorga la Fundación del mismo nombre y reconoce la excelencia en la creatividad arquitectónica. Monumental, elemental e impecablemente elaborada, su arquitectura pertenece a la tradición del modernismo.

Nació en París en 1929 de padre español y madre francesa. Ambos eran judíos y en 1934, anticipando lo que vendría, se mudaron a Bogotá donde su hijo formó un vínculo duradero con su ciudad adoptiva. Estudiaba arquitectura en la Universidad Nacional cuando, en 1948, una ola de violencia convenció a su padre de enviarlo de regreso a París. Durante una década pasó parte de su tiempo trabajando con Le Corbusier, a quien había conocido en un viaje que éste realizó a Bogotá años antes; compartió ideas con un Le Corbusier en todo su esplendor, quien le inculcó la idea de repensar la ciudad, y analizar el urbanismo con sus implicaciones sociales. De esta forma comprendió la responsabilidad y la importancia del papel de la arquitectura en la sociedad.

Regresó a casa en 1957, retomó sus estudios, y en 1962 recibió su título de arquitecto, a los 33 años. Su oficina seguía siendo pequeña y había pocos puestos de trabajo, hasta que su última década de práctica trajo una serie de comisiones prestigiosas. Atrajo la atención internacional por primera vez con sus Torres del Parque, que es ampliamente considerado su obra maestra. Continuó presentando su huella de ladrillo característica a lo largo de su carrera, incluso en la extensa Biblioteca Pública Virgilio Barco, que sigue siendo una de sus estructuras más famosas.

La casa en Cartagena diseñada para nuestro Nobel de literatura, a pesar de ser una construcción actual, es respetuosa de las particularidades formales, históricas y culturales de la ciudad. Su trabajo fue tan fértil, en parte, por la calidad del ladrillo disponible en Colombia. A este arquitecto visionario, que reconoció el potencial infinito del humilde ladrillo rojo haciendo de él un uso magistral en una amplia variedad de funciones, cuando se le preguntaba sobre la calidad de su trabajo, respondía: «La única forma de saberlo es esperar, porque la buena arquitectura se convierte en ruinas, mientras que la mala arquitectura desaparece». La suya, sin duda, perdurará.

Octubre 2 de 1869: Nace Gandhi

En India, vino al mundo Mahatma, «Alma grande», nominado cinco veces al Premio Nobel de la Paz, pero nunca lo ganó. Sin embargo hay que aclarar que años más tarde, el comité del Premio Nobel declaró injusta esa decisión.

Su padre, primer ministro de una pequeña ciudad, y su madre una devota religiosa, de la casta de los comerciantes, considerada una casta menor en comparación con los sacerdotes, erudito y guerreros. A pesar de esto, su familia no era pobre y vivía cómodamente. Según varios historiadores, Gandhi era un niño muy tímido y tuvo grandes dificultades para hablar en público durante su infancia. Como es común en la cultura india, cuando tenía 13 años se casó con una mujer sólo seis meses mayor, y ambos permanecieron casados ​​durante 62 años y tuvieron cuatro hijos.

En 1886 la India estaba bajo el poder de los británicos, y la familia decidió que debería viajar a Londres para estudiar derecho. Era común que los niños de familias más adineradas estudiaran en el extranjero ya que la propia colonia no contaba con una buena estructura educativa. Ingresó en el University College of London y fue allí donde tuvo su primer contacto con lo que se convertiría en su Biblia espiritual: el Bhagavad-Gita. En 1891, con 22 años, regresó a su tierra natal para ejercer como abogado. Sin embargo su carrera no despegó, al parecer por su timidez para expresarse. Fue entonces que aceptó ir a trabajar a Sudáfrica. Allí se enfrentó a un sistema racista y violento, que le significó un despertar de la conciencia social, y se convierte en uno de los mayores activistas por los derechos de los sudafricanos. Desarrolló Satyagraha como una forma de revolución. Un código de ética que va más allá de simplemente no atacar físicamente. Se refiere al respeto incondicional por cualquier forma de vida, e incluye no atacar con palabras, actitudes ni pensamientos, todo unido a un estilo de vida que negaba los placeres materiales. En 1930, ya de nuevo en la india, organizó la Marcha de la Sal, uno de los más importantes acontecimientos que condujeron a la independencia de la India, una protesta contra el monopolio estatal de la extracción y el comercio de sal.

Una de las prohibiciones impuestas por los británicos era que los indios, hindúes y musulmanes, no podían producir su propia sal, que se comercializaba con altos impuestos para la población. Durante 24 días, él y miles de indios caminaron más de 300 kilómetros en protestas, lo que resultó en la detención de 60.000 personas. Después de mucha lucha y detenciones arbitrarias la ley de la sal fue derogada, y los indios dieron otro paso importante hacia la independencia.

Una de las formas que tuvo Gandhi para intentar forzar el diálogo entre religiones fue mediante el ayuno, que podría haberle provocado la muerte, de no haber sido por grupos con creencias diferentes que se unían en nombre de su salud. En 1930 fue elegido por la revista estadounidense TIME como Hombre del año, y en 1942 fue criticado por no apoyar la lucha de Gran Bretaña contra los alemanes. Pero él no apoyaría la guerra mientras la independencia de su país no fuera un hecho. Fue detenido por los británicos y pasó dos años en la cárcel. Mientras estaba en prisión, murió su esposa. Seis semanas después sufrió un ataque grave de malaria. Lo liberaron por su débil estado de salud. El gobierno británico no quería que muriera en prisión pues eso provocaría el odio de la nación. Una vez fuera, ante las súplicas de sus seguidores, decidió medicarse, en contras de sus creencias, para poder sobrevivir. Con el final de la guerra los británicos dejaron el poder de la nación en manos Indias. Gandhi suspendió la lucha y logró la liberación de unos 100.000 presos políticos. Pero luego vino una salvaje guerra religiosa, y la separación de India y Pakistán. En el contexto de este conflicto, Gandhi perdió la vida. Fue asesinado a tiros en Nueva Delhi por un radical hindú que no apoyaba sus ideas de reconciliación entre musulmanes e hindúes.

Se calcula que alrededor de un millón de personas participaron en los nueve kilómetros del cortejo fúnebre, y después de la cremación, sus cenizas fueron repartidas en varias urnas. Algunas de ellas quedaron en manos de familiares y de familias importantes que apoyaron su causa. Otras fueron enterradas en la orilla del río sagrado Yamuna, donde poco después se construyó un monumento que está abierto al público.

El expresidente Obama y la reina Isabel están entre los muchos líderes mundiales que han visitado el santuario para presentar sus respetos. Como homenaje, en el 60 aniversario de su muerte, su tataranieta, Nilamben Parikh, fue la encargada de lanzar parte de los restos en el Océano Indico frente a las costas de Bombay, en una ceremonia cargada de colorido a bordo de una barca adornada con cientos de flores naranjas. En el 2019, en plenas celebraciones por el 150 aniversario de su nacimiento, ocurrió un hecho vergonzoso. Los restos que descansaban en el monumento fueron robados, y el lugar profanado con escritos ofensivos. Algunos radicales no aceptan aún la defensa de la unidad religiosa hindú-musulmana que promovía Ghandi.

Un porta objetos con una muestra de su sangre, un par de las sencillas sandalias que alguna vez usó, un chal tejido por el propio Gandhi, así como fotografías, pinturas y grabaciones de audio, documentos y otras cosas de su casa, fueron parte de un lote de objetos que fue subastado en Gran Bretaña en el 2013 en la casa de subastas Mullock. El precio base de la subasta fue de entre 10.00 y 15.000 libras esterlinas. El viaje de Gandhi inspiró a figuras como Martin Luther King Jr. y el Dalai Lama, que llegaron a ganar el Premio Nobel de la Paz, y que mencionaron su nombre en sus discursos de acción de gracias; y sigue inspirando a millones de personas en todo el mundo. La ONU estableció el 2 de Octubre como Día Internacional de la No Violencia.

Octubre 2 de 1880: Nace Eusebio Ochoa

En una familia de músicos (su padre fue corista en Envigado, y su madre cantaba e interpretaba la guitarra), nació en Concepción, Antioquia, el músico y compositor Eusebio Ochoa Isaza.

Desde 1886 su familia se estableció en Medellín, donde hizo sus estudios primarios y algunos de la secundaria. Su primera composición, Virgencita, me voy a la guerra, nació de su alistamiento en las tropas gubernamentales durante la guerra de los Mil Días hasta 1901. Compuso luego una serie de importantes obras de música andina colombiana y religiosa, pero como compositor no se le conoce mucho ya que sus obras las firmaba con el seudónimo de Pepe, o Alejandro Leprevost, o simplemente no las firmaba.

Fue integrante del grupo típico La Lira Antioqueña, fundado en Medellín en 1903, agrupación con la que viajó a Nueva York en 1910, invitado a grabar por la Columbia Phonograph Company (hoy Columbia Records). De este viaje resultan ocho discos dobles de 78 RPM, y entre ellos se encuentra uno que incluye la primera grabación del Himno Nacional en homenaje al primer centenario de la independencia de Colombia.

A su regreso a Medellín entró a formar parte de la Lira Unión como guitarrista, y en 1911 ingresó a al Instituto de Bellas Artes, donde fue discípulo del maestro vasco Jesús Arriola en temas musicales y solfeo, y de Luis Mondragón en la interpretación del contrabajo, instrumento del que se le consideraba el mejor ejecutante de Medellín en su época. Años más tarde fue profesor de dicha institución, hasta convertirse en decano. Perteneció a la Banda Departamental y diferentes orquestas como contrabajista, y además fue Maestro de Coro de la Catedral Metropolitana. Murió en Medellín el 24 de septiembre de 1955.

El maestro Eusebio Ochoa es descendiente de don José Antonio Isaza Atuesta, uno de los fundadores de Envigado, Antioquia, y padre de uno de los más reconocidos compositores colombianos de la actualidad, el Maestro Héctor Ochoa Cárdenas, cuya obra canción El Camino de la Vida fue declarada como la Canción Colombiana del siglo XX por la academia musical en 1999.

Octubre 2 de 1951: Aniversario de Sting

Gordon Matthew Thomas Sumner llega hoy al séptimo piso entre conciertos, música, películas, y su inseparable bajo. Hijo de un lechero y una peluquera, antes de ser el famoso Sting fue entrenador de fútbol, ​​recaudador de impuestos, conductor de autobús, y enseñó inglés durante dos años. Aún reconoce y elogia la importancia de ser maestro. Considera que es «uno de los trabajos más importantes del planeta», y del que depende el futuro. Quizás por eso, además de entregar su voz a temas como Roxanne, o Walking On The Moon, Sting la utilizó para reclamar mejores sueldos para los profesores.

El sueño de ser músico se formó temprano en las aspiraciones del pequeño. Cuando era niño, entre las rondas que hacía con su padre en el reparto de leche, solía entregarse de todo corazón a una guitarra que andaba por la casa y pertenecía a un tío que emigró a Canadá. «Quería vivir como músico. Siempre pensé que era una forma honorable de vivir».

El sobrenombre de Sting surgió de la manera más fortuita, como casi todas las grandes cosas de la vida. En una ocasión tocaba su bajo con la Newcastle Big Band, y vestía una camiseta a rayas negras y amarillas; un compañero le dijo que parecía una abeja, y todos empezaron a llamarlo Sting. Era a mediados de la década de los setenta, y el apodo le gustó tanto que lo usó como nombre artístico desde entonces.

Ha contado esta historia en varias ocasiones: «Viví en una casa encantada en el norte de Londres durante mucho tiempo. Nunca creí en los fantasmas. Fui muy escéptico hasta que comencé a vivir con ellos. Me desperté por la mañana y todo lo que había a mi alrededor estaba reorganizado en la cocina. Los muebles estaban en otro lugar, las botellas estaban rotas en el piso. Descubrí que la casa había sido un pub llamado Three Ducks en el siglo XVII. No sé qué pasó allí, pero había un ambiente muy extraño en la casa».

Tuvo la oportunidad de compartir el tablero de ajedrez con el Gran Maestro Garry Kasparov. El juego se jugó en el 2000 en los estudios ABC en Nueva York, y Kasparov le ganó en menos de cinco minutos. Le sirvió de Cupido a Madonna. Sting y su esposa le presentaron a Guy Ritchie, el director británico que en el 2000 se casaría con la reina del pop. Es incluso el padrino de su hijo. Sin embargo, a pesar de la intervención romántica, la relación entre Madonna y Ritchie no duró más de ocho años.

Filántropo y activista, una de las causas que defiende con dedicación y compromiso está relacionada con el bienestar del planeta. A finales de la década de 1980, con su esposa fundó el Rainforest Foundation Fund, cuyo objetivo es proteger los bosques tropicales y los pueblos indígenas que viven en estas áreas del planeta. También reúne a músicos para hacer conciertos con el fin de concientizar al mundo de este problema ecológico y humanitario.

Hombre de muchos vértices artísticos, también experimentó la profesión de actor. Entre 1990 y 1992 fue un villano en la serie animada Captain Planet. Sting prestó su voz a un archienemigo del héroe que fue desplegado para salvar el planeta Tierra. Compuso las canciones y firmó la letra del musical que tuvo que ser cancelado en el 2020 por la pandemia.

Octubre 1 de 1924: Nace Jimmy Carter

Nació en Plains, una vida por la paz? Muchos años después de haber sido presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter es recordado por muchos como el presidente de las causas humanitarias, mientras otros lo describen como un fracaso para la política en su país.

Fue señalado como un presidente muy blando en algunos temas que en Estados Unidos parecían tener un interés mayor. Su último año presidencial estuvo marcado por la toma en 1979 de la embajada estadounidense en Irán y la retención de rehenes, el intento sin éxito de rescate de los retenidos, una grave escasez de combustible y el comienzo de la Guerra de Afganistán.

Dicen algunos analistas que durante su mandato, Estados Unidos nunca estuvo peor. Esos años fueron de altísimo desempleo, inflación, escasez de gasolina, apagones y disturbios, fueron años en los que se vio perdiendo la Guerra Fría, y la Unión Soviética se veía más fuerte que nunca. Algunos dicen que le quedó grande la presidencia de Estados Unidos.

Carter no es solo el expresidente de los Estados Unidos más antiguo y longevo en la actualidad, sino una figura paradójica, que a pesar de su talante sosegado y prudente, ha sido una figura bastante polémica en la política mundial. Para muchos estadounidenses, hizo una presidencia intrascendente, pero para buena parte de occidente y el cercano oriente, fue el secreto del éxito de decenas de complejos procesos de paz, una persona capaz de ponerle atención a los detalles, y esa cualidad le permitió ser un negociador exitoso.

Lo reconocen como un hombre que desde el punto de vista de los intereses de Latinoamérica fue muy generoso, sereno y tranquilo. Un gran activista, promotor de los derechos humanos que fue capaz de construir acuerdos basándose en uno de sus principios: «No juzgar nunca, no indignarse nunca. Dar a los interlocutores tiempo para que entiendan que encima de la mesa no hay nada más que una buena voluntad recíproca. En un conflicto es preciso que las personas estén dispuestas a hablar para ponerle fin o, en todo caso, para que las cosas avancen. Tiene que haber un interlocutor frente a ellas, incluso si son personas detestables. Y ahí es donde yo intervengo».

Desde que abandonó la Casa Blanca se dedicó a la mediación en conflictos internacionales y al apoyo de causas humanitarias, lo que le valió en 2002 el Premio Nobel de la Paz. En realidad el 39º presidente de Estados Unidos cobró paradójicamente más popularidad como simple ciudadano, viajero por todo el mundo para resolver conflictos, que cuando presidía los destinos de una superpotencia. El peregrino sonriente es un hombre profundamente religioso, fue además pastor en la Iglesia Bautista de Maranatha, donde daba clases sobre la biblia dos veces al mes y al que asistían cientos de fieles hasta el año pasado. Charlatán, casamentero, moralista sincero pero demasiado ingenuo. De todo esto se le acusa, aunque parece no importarle.

El Centro Carter es una organización sin fines de lucro fundada por Jimmy Carter y la ex Primera Dama Rosalynn hace casi 40 años, con un compromiso fundamental con los derechos humanos y el alivio del sufrimiento humano, que busca prevenir y resolver conflictos, mejorar la libertad, la democracia y la salud.

Octubre 1 de 1935: Nace Julio Jaramillo

Nació «El ruiseñor de las Américas», considerado el mejor cantante ecuatoriano de todos los tiempos. Julio Alfredo Jaramillo nació en una familia de clase trabajadora en la bulliciosa ciudad de Guayaquil. Sus padres habían migrado a la provincia en busca de mejores oportunidades. Perdió a su padre cuando tenía seis años, y su madre trabajó como enfermera para mantenerlo.

Le fascinaba la música de los compositores e intérpretes de su época, como el dúo Guayaquil, Olimpo Cárdenas, que finalmente influyeron en su vida. Al terminar la primaria abandona la escuela, y se mantuvo como zapatero y barnizador de muebles, pero anhelaba convertirse en cantante. Se enamoró de la música temprano, y a veces daba serenatas a los transeúntes en las calles de la ciudad. Recorrió algunos locales junto a dos de sus amigos bohemios, pero no tuvo mucho éxito, y se vio obligado a volver a sus inicios de zapatero; pero ese no era su destino, y pese a las lágrimas de su madre, fue decidido a continuar con el canto.

Estudió algunos pasajes de la música, aprendió a tocar la guitarra, y realizó algunas presentaciones en sitios donde se ofrecen serenatas en Guayaquil, donde empezó a ser reconocido por su melodiosa voz. Creció hasta convertirse en una estrella internacional que recorrió América Latina cantando boleros, tangos, rancheras y pasillos, las canciones de amor sentimentales que a menudo son consideradas el género musical nacional de Ecuador.

Viajó a Colombia con la esperanza de ganar notoriedad, una vez irrumpió en una transmisión de radio en vivo, decidido a hacer oír su voz, y logró impresionar a los oyentes. De regreso a casa, grabó Nuestro Juramento, una canción sobre el amor eterno que lo llevó a realizar giras por toda América Latina y fue su consagración internacional. Una versión que sigue siendo hasta el día de hoy una de las más populares de sus miles de grabaciones.

Al finalizar 1956 ya había grabado una docena de discos. Su voz era única y lo llevó a interpretar diferentes ritmos como bolero, tropical, tango, vals, pasillo, joropo e incluso rock and roll. Hizo giras por Perú, Chile y Colombia donde llegó por primera vez a Cali, donde se reencontró con su hermano Pepe, que dos o tres años antes había emigrado. Al regresar a su país, fue llevado a cumplir el servicio militar. Al culminar su época castrense en 1960, continuó su carrera musical, y participó en dos películas.

En 1965 se radicó en Venezuela, desde donde realizó giras triunfales. Vivió una vida colorida, viajó por el mundo, se enamoró de muchas mujeres, y fue uno de los cantantes más aclamados de América Latina, una especie de embajador de Ecuador en la cultura pop. Su última gira internacional fue por Estados Unidos y Canadá.

Aquel 9 de febrero cuando murió, a tan solo 43 años, multitudes salieron a las calles porque aún lo consideraban el gran cantante, iniciando una verdadera leyenda en la música popular ecuatoriana. Nunca negó sus orígenes humildes, se mostraba generoso con sus amigos y con la gente que lo rodeaba. Sus restos recibieron una despedida como ningún otro personaje popular tuvo en Guayaquil; se calcula que fueron acompañados por unas 250.000 personas. Olimpo Cárdenas, Daniel Santos, Alci Acosta, Lucho Gatica, Leo Dan, Leo Marini, Mario Moreno Cantinflas, y Pedro Vargas, enviaron notas de condolencia, y Venezuela lo lloró como si fuera un hijo suyo.

Su legado perdura en el Museo Municipal de la Música Popular Julio Jaramillo de su ciudad natal, su vida fue llevada al cine en el largometraje Nuestro Juramento, desde 1993, el 1 de octubre se celebra como el Día del Pasillo Ecuatoriano, una fiesta nacional en honor a la forma musical que ayudó a popularizar en todo el mundo, y después de su muerte, un empresario argentino lanzó al mercado con gran éxito los discos de larga duración que contenían sus canciones, muchas de ellas inéditas, dando así base al dicho popular de que «El Ruiseñor cantaba mejor después de muerto».

Octubre 1 del 2018: Muere Charles Aznavour

Murió en Alpilles, al sur de Francia, a los 94 años, una de las grandes voces de la música francesa. El ciudadano armenio-francés Shantnourh Aznavourian, conocido como Charles Aznavour. Era el único sobreviviente prodigioso de su generación, de otra forma de música, y de otros tiempos ya idos.

De los grandes de la chanson Francaise (Becaud, Piaff, Brel, etc) fue el primero en subir a un escenario (debutó a los 11 años), y el último en irse. «No quiero ser un personaje inventado ni me interesa tener una leyenda», dijo alguna vez. Pero la tuvo. En el Gran Rex de Buenos Aires, en el 2017, ofreció uno de sus últimos recitales. Y seguía conmoviendo.

Tuvo una «amistad amorosa» con la reconocida cantante portuguesa Amália, y actuó por última vez aquí en Lisboa hace 5 años. Un concierto inolvidable. Un pequeño gran hombre que continuó subiéndose a los escenarios de cientos de países hasta casi los 100 años, que vendió 180 millones de discos, compuso 1.500 canciones, y además fue actor, escritor, productor, pintor y hasta embajador. Aznavoice (como le decían algunos) conmovió a varias generaciones, conmovió al mundo en 1964 con Venecia sin ti y La Boheme en francés y en castellano, cuyos ecos resuenan aun en el nuevo milenio; estremeció al público británico en 1974 con su versión de She, y luego conquistó al público norteamericano; en 1994 cantó con Frank Sinatra, e hizo duetos con artistas de distintas generaciones como, Liza Minnelli, Elton John, Plácido Domingo, Sting, Chucho Valdez, Julio Iglesias. La lista es interminable.

Hijo de inmigrantes armenios, sus padres huyeron del genocidio de los turcos y padecieron la quiebra de varios restaurantes en los que el niño Aznavour hacía de bailarín. Su talento para el canto lo heredó de su padre que cantaba en restaurantes franceses para ganarse la vida.

A los nueve años dejó la escuela y comenzó a cantar con regularidad en las calles. Fue vendedor de diarios y ayudante de pastelería mientras fogoneaba su vocación artística. Se sabe que los primeros años como artista fueron muy duros, con incontables rechazos y críticas. No tenía una gran presencia, baja estatura, cabello ralo, rostro endurecido, antítesis del galán, y una voz que muchos críticos calificaron en su momento de rota. Pero sucede que el pequeño gran hombre aprovechó esas imperfecciones y las transformó en poderío escénico. Cuando subía al escenario, miraba al público, y comenzaba a cantar, ese público se convertía en su cómplice devoto, conmocionado, deslumbrado. Alguna vez él mismo confesó: «Yo era muy pobre como para poderme pagar un profesor de canto. Mi profesor fue mi espejo, que me reveló un día que yo era pequeño y oscuro. Entonces decidí convertirme en grande y célebre. Desde aquel momento, siempre que paso por una puerta muy alta acostumbro a agachar la cabeza».

Acababa de alcanzar la mayoría de edad cuando lo escuchó la grande Édith Piaf. Vivió ocho años junto a ella como chofer, mozo, secretario y también compositor: «Para triunfar se necesita un triple talento: el de hacer lo que hay qué hacer, el de saber rodearse, y el de escuchar a los demás. Cuando me encuentro con alguien importante, me callo y escucho. Con Edith Piaf cerré la boca durante ocho años. Así aprendí mucho y sigo aprendiendo». De vez en cuando ella lo llamaba al escenario para presentar una u otra canción original que había escrito, casi siempre sin mucha repercusión. Ella decía que era poco probable que se convirtiera en un cantante de referencia.

Fue después de los 30 años que Charles Aznavour se acercó al estrellato. Los años 1955 y 1956 fueron decisivos para su ascenso, pero también sufrió un grave accidente de auto que le dejó varios meses fuera de los escenarios. Luego, un concierto en 1960 en la sala de conciertos Alhambra, se volvió casi mítico por haber iniciado su aclamación en Francia y, más tarde, en todo el mundo. Más que el concierto, lo que dio la vuelta al juego fue una canción cantada allí: «Je m’voyais déjà», en la que lamentó las malas críticas pero ya profetizó el éxito. El público se rindió. Vivió sus últimos años repartido entre Francia y Suiza, nunca le importó la política, aunque despreciaba a los xenófobos, racistas y antisemitas.

Obtuvo innumerables distinciones y premios durante sus 70 años de viajes y giras por el planeta, escribió libros biográficos y de ficción, grabó discos en alemán, español, italiano e inglés, actuó en unas sesenta películas. La lista sigue, y lo que sorprende es la intensidad con que vivió su vida. El mismo lo dijo: «Cuando abro los ojos la mañana de mi cumpleaños y me pregunto ¿qué tal te lo has pasado en la vida?, respondo con rapidez: me lo he pasado estupendamente. La vida comienza todas las mañanas y yo las recibo con alegría, remuevo las esperanzas. Mi padre siempre decía que cuando el agua está quieta, termina por oler. Yo avanzo sin miedo. Ni siquiera le tengo miedo a la edad. Creo que un artista sólo debe sentir miedo ante la falta de imaginación».

Acerca Claudia De la Pava Abad

Claudia De la Pava Abad