Como armar su propia bodega en casa

Cuando nos iniciamos en el apasionante mundo del vino, tarde o temprano caemos en la tentación de armar una pequeña bodega en casa. Pero por donde empezar? Esa es la primera pregunta. Que debemos comprar? Como debemos almacenar nuestros vinos? Como y cual es el lugar ideal? En forma muy breve trataremos de dar respuesta a estas y otras preguntas.

Lo primero: el lugar. El espacio físico, este debe estar libre de olores extraños y fuertes como pintura, desinfectantes y jabones o moho, debe ser tranquilo, oscuro, con humedad moderada y tener poca variación de temperatura entre el dia y la noche, hablemos de una temperatura baja y permanente, lo ideal, de 10 a 12 grados. Esto nos lleva a buscar en la casa sitios como sótanos, closets oscuros, una alacena alejada o el espacio debajo de las escaleras.

Recordemos que la bodega debe estar armada de manera que las botellas estén siempre acostadas para que el corcho este en contacto con el vino a fin de conservar su humedad y consecuentemente su elasticidad.

Si no le es posible encontrar un lugar así, con las características mencionadas, le sugerimos entrar en gastos y comprar uno de esos armarios temperados donde el vino reposa acostado en la más absoluta penumbra. Existen algunas marcas en el mercado.

Y si de gastos se trata este es un hobby que no es barato, más aun si pensamos que estamos comprando botellas no para beberlas sino para guardarlas y disfrutarlas más adelante en el tiempo. Además, si de buenos vinos se trata, estos pueden llegar a ser costosos pero como dicen por ahí: “Sarna con gusto no pica.”

La ciencia para hacer una buena compra es una mezcla de experiencia, conocimiento, intuición y por ultimo dejarse asesorar por alguien entendido en la materia. Oigamos siempre a los que saben, sigamos sus recomendaciones de compra y aprendamos para el futuro. Nadie quiere tener vinos malos en su bodega, por tanto la clave está en la óptima relación precio/calidad.

Otro punto importante a considerar es hacerse cliente de un mismo lugar, de una vinoteca, vinería o tienda de vinos para comprar todos sus vinos allí. Esto tiene sus ventajas: podrá conseguir mejores precios, rebajas por fidelidad y si llegase a tener algún problema con una determinada botella, se la cambiaran con gusto pues no les interesara perder un buen cliente como Ud.

Después de haber hablado con los expertos, aquí encontrara algunas sugerencias de lo mínimo que debería tener para comenzar con esta apasionante experiencia de armar en casa su propia bodega:

–   3 botellas de Champaña o vinos espumosos: brut, extra-brut o brut nature

–  6 botellas de vino blanco joven como Sauvignon Blanc o Torrontés

–   6 botellas de vino blanco con crianza en roble como Chardonnay

–   6 botellas de vino rosado, existen secos y frescos estupendos en el mercado

–  12 botellas de vino tinto para ser consumidos en los próximos meses con preferencia en varietales afrutados como Malbec, Bonarda o Tempranillo, vinos jóvenes que no hallan tenido crianza

–  12 botellas de vino tinto de guarda para estibar durante por lo menos tres años, dándole preferencia a los elaborados con uno o algunos de estos cepajes: Cabernet Sauvignon, Malbec, Tempranillo, Garnacha o Syrah. No se olvide de incluir en este grupo de vinos Reserva, el Pinot Noir que marida perfecto con nuestro Ajiaco.

–  2 o 3 botellas de vinos dulces de postre como los cosecha tardía, los que podrá guardar hasta por seis años.

Haga todo paso a paso, por ahora deje los Gran Reserva y los grandes vinos para más adelante, no hay ningún afán, tómese su tiempo pues hay mucho para aprender y recuerde que nadie nació experto en este mundo fascinante del vino.

Y repito empiece poco a poco y cuando menos cuenta se de, tendrá una maravillosa bodega digna de admirar y que provocara la envidia de todos sus amigos.

Acerca José Luis Mumbru

José Luis Mumbru
Nació en Barcelona. Realizó sus primeros estudios acerca del vino en la Argentina; posteriormente en la Universidad Externado de Colombia y finalmente obtuvo su Diploma de Sumiller en la Escuela de Hostelería del Sur de Madrid. A finales de la primera década de este siglo abrió una tienda especializada en vinos en el Norte de Bogotá llamada Vendimia. Escribió sobre temas vitivinícolas en Revista Caras del Ecuador. La afición por el vino lo ha llevado, además, a convertirse en un cocinero autodidacta de reconocida trayectoria. Ha sido jurado de los Premios de la Revista La Barra en varias ocasiones. Actualmente es catedrático y docente en la sucursal colombiana de la Escuela de Hostelería de Bilbao.