Antesala del monopolio

Mientras Colombia entera busca afanosamente la paz, aflora, y de que manera, la guerra de las comunicaciones, que nos puede llevar al desastre que hoy existe en Méjico y que tanto dinero le cuesta a los consumidores de celulares e internet.

Estamos ad portas de la entrega de la nueva tecnología “4G”, que garantiza la ampliación de la autopista de las comunicaciones, para aplicarle mayor velocidad a las señales que transitan por el espectro.

Las diferentes empresas de celulares buscan, o quedarse con el monopolio o tener acceso a él. “Claro”, la que así se denomina –antigua Comcel- tiene la posición dominante en el actual mercado, razón por la cual, las llamadas no tienen el mismo costo para la totalidad de las prestadoras del servicio, como debiera ser.

El monopolio, como lo describe el diccionario de la Real Academia, es un “convenio entre mercaderes de vender los géneros a un determinado precio”, también señala que se trata de “acaparamiento”. En nuestro medio, no todos los mercaderes se han puesto de acuerdo para fijar un precio. Son diversos y, por ello, hay una empresa que tiene más del 60 por ciento del mercado nacional.

Grave, que no haya un ente regulador firme, que ponga punto final a tal fórmula monopolística y evitar que la empresa beneficiada, pueda recusar a los funcionarios de la entidad oficial, sin justificación alguna.

Es necesario que se haga justicia con las empresas y los usuarios, para que no tengamos que soportar las excesivas tarifas que pagan hoy los mejicanos, precisamente por haberse tolerado esa posición dominante, que es la antesala e cualquier monopolio.

Entregar la tecnología “4G” a la compañía que posee ese gran mercado, sería confeccionar un acaparamiento, con el amparo estatal y dejar a las demás al borde de la bancarrota.

El ente regulador, debe adquirir la fortaleza suficiente para hacer frente al excesivo poder de los dominadores del mercado. Es el Estado el que debe proveerlo de esa independencia, para beneficio de los usuarios. Se anuncia un proyecto de ley sobre estas materias, bienvenido sea, antes de que se protocolice el monopolio que se avecina.

BLANCO: Algo digno de apreciar: “los meditantes” de Carlos Duque en la Universidad Tadeo Lozano.

NEGRO: El carnaval en que convirtió el Procurador el acto que montó para cumplir el fallo de la Corte.

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