"El leer sin pensar nos hace una mente desordenada.
El pensar sin leer nos hace desequilibrados".
Confucio






 



Los aplausos: ¿Son un tónico?
Las cuestiones del alma  son misterios que nadie ha podido comprender del todo; los políticos, los artistas, los deportistas, los médicos, los filósofos, los maestros, los abogados, los ingenieros, en fin todos andan buscando la aprobación de la gente, del público, de los altos jerarcas, para satisfacer  su vanidad. Los aplausos alegran  a las personas porque estimulan la buena salud y la felicidad. Real o aparente.  Un corazón alegre favorece el semblante. Desde los primeros tiempos era esto lo que se anticipaba a decir la Biblia según los cantos de David y los proverbios de Salomón.

Las preocupaciones desaparecen gracias a los aplausos, a la admiración que los demás te prodiguen, a sus palabras y gestos de admiración. Es lo que los franceses describían como el succés d’estime. Todos pensamos que es muy bueno sentirse aclamados. Los coros que se unen a los aplausos nos enorgullecen y de esta manera desterramos las preocupaciones de la vida.

Estos semblantes de felicidad se ven a diario pero resaltan cuando se trata especialmente de los reinados de belleza que Colombia propicia –como un acto de cultura- en la ciudad de Cartagena.

Las más lindas mujeres del país son felices antes de la coronación; tal vez  después no tanto. Sobrevienen las preocupaciones  que, sin embargo,  hay que contrarrestar  con el auxilio de un ejército integrado por los soldados que llamamos prudentes, conciliadores y realistas y que nacen repentinamente en los pensamientos de nuestro cerebro.

Los que son objeto de aplausos, de estos tónicos del alma,  deben seguir meticulosamente las reglas de oro para evitar que los aplausos se conviertan en los enemigos de la felicidad  de nuestras almas, lo decimos no sólo a las candidatas al reinado de la belleza sino a todos aquellos profesionales arriba citados.

Las reglas de oro que deberíamos fijar  en nuestra memoria son las siguientes:

- Mucha agua
- Aire puro
- Suaves rayos de sol
- Comida sana
- Ejercicio físico
- Descanso
- Meditación y
- Alegría.

Estas ocho recomendaciones evitarán que se maltrate nuestra estima; así se alejarán de nuestros pensamientos los trastornos mentales. Alejemos de nuestro espíritu al dragón de las preocupaciones que tanto asustan a los niños. Los aplausos, la adulación,  el coro de aclamaciones, hacen parte de la alegría y hasta de la felicidad pero si no se saben manejar bien pueden ejercer una influencia contraria a lo que piensan quienes miran la vida con superficialidad.

Esos tónicos pueden favorecer el rostro con un aspecto de alegría pero asimismo  también pueden darnos un aire de presunción y arrogancia.


La historia de Colombia está llena de episodios jactanciosos de gobernantes y políticos que no pudieron controlar sus emociones. ¡Cosas del trópico! suele decirse en los medios populares. La farándula, es decir la profesión de los farsantes,  popularizada por los medios, los fatuos dioses del fútbol que anotan goles con la mano violando las reglas,  ensalzados por las multitudes son ejemplos vivos del desequilibrio mental que generan los traicioneros tónicos del alma.

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Post scriptum: ¿Será que sólo debemos buscar las fuentes de los valores humanos en la filosofía? ¿O también en la infraestructura material que nos enseña la bilogía?



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