"El leer sin pensar nos hace una mente desordenada.
El pensar sin leer nos hace desequilibrados".
Confucio




 

Menos autobombo
y más administración

 

LA FIEBRE MUNDIAL DE AUTOBOMBO ha crecido en este siglo por el gigantismo de los medios de comunicación que se han extendido gratuitamente a todas las culturas, sexos y edades.

En Colombia, todo funcionario público de alguna notoriedad se despierta a las 5 de la mañana a esperar la llamada de uno de tantos periodistas de moda que tienen micrófonos y pantallas abiertos las 24 horas. Esos periodistas cumplen su misión de buscar las fuentes de noticias. Y para los entrevistados es la gran oportunidad de acercarse gratis a los millones de oyentes de TV y radio. Pero además apelan a contratar a expertos en imagen y a costosas campañas de propaganda.

Esta semana el autobombo se desató con el escándalo de las pirámides, que copó días enteros de radio, internet y TV y además ediciones enteras de diarios y revistas, en un interminable desfile de personajes altísimos y bajísimos en plena libertad de palabra de todos contra todos. Días antes, el gobernador del Valle no se contentó con la amplia publicidad gratuita a la encuesta en que salió ganador entre sus colegas del resto del país, y pagó avisos en los más costosos medios, para decir lo mismo. Y en nuestro Distrito Especial el autobombo gratuito y el pagado a altos precios fue para contrarrestar el fuerte descenso del Alcalde Mayor en las encuestas de popularidad.

Esta semana fue mucho el autobombo gratuito de los amigos y enemigos de las pirámides, y de los funcionarios salientes y entrantes de la Movilidad en Bogotá. Si ese tiempo lo hubieran empleado en cumplir bien y discretamente con su trabajo, estaría a salvo gran parte de los millones de los ingenuos buscadores de capital fácil, y mejores los semáforos y menores los trancones en Bogotá.

COLETILLA. El consejo es cerrar el pico y hacer menos propaganda y más administración.



 
 


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