"El leer sin pensar nos hace una mente desordenada.
El pensar sin leer nos hace desequilibrados".
Confucio




 

Santa Fe y Millos,
dos tristes tigres

 


Otra vez, albirrojos y albiazules se quedaron por fuera de la fiesta en el fútbol colombiano. La Equidad, nuevo en la plaza, hace la honrosa excepción capitalina. Un proyecto de "Ferrari" que se convirtió en pura chatarra. ¿Mala hora para los técnicos Óscar Quintabani y Hernán Darío Gómez?  Alexis García, sin aspavientos, pisa firme.


Oscar Quintabani

A los santafereños les toca aguantar el impacto de la eliminación una vez más. Los seguidores de Millonarios también deben hacer de tripas corazón, ante el golpe negativo. Acostumbrados a gozar con el dolor ajeno (entre si), ahora no tienen más remedio que rumiar fracasos, y mirar desde la barrera el goce de los demás.

Si se pudiera establecer una mezcla entre los c élebres cuentos infantiles

del cubano Guillermo Cabrera Infante y el colombiano Rafael Pombo, cabría decir que los dos tradicionales equipos bogotanos son dos tristes tigres, pobres de solemnidad, sin nadita que comer, simplemente eliminados. El otro felino de la historia, en cambio, saltaría de la dicha, por saborear la entrada al banquete mayor, hacer la honrosa excepción, y sacar la cara por el fútbol capitalino 2008.

¿Hay Equidad en la competencia? Desde luego. El esfuerzo de Santa Fe y Millonarios resultó insuficiente para voltear la situación conflictiva. Hubo momentos de euforia e ilusiones, nada más. De resto, poco o casi nada para rescatar.

La novela del "Ferrari" albirrojo, que alguien lanzó al aire sin el menor fundamento, se quedó en simple arranque. El humor barranquillero dio para expresar que ahora se puede vender sólo como chatarra, porque los tiburones del Junior lo destrozaron sin piedad pieza por pieza. El sobregiro campeonil ya llegó a la edad de Cristo.

Millonarios fue otro vendedor de ilusiones. Les hizo creer a sus parciales que vivían una etapa distinta y terminarían las angustias. Promesas de cumbiambera, decepciones mil y de nuevo en la cuneta. Son 20 años de frustraciones. Casi nada.

¿Qué pasará con los técnicos Hernán Darío Gómez y Óscar Quintabani? Por ahora bailan la cuerda floja. No están para ofrecer sonrisas, y algunos críticos estiman que deberían renunciar. En el diario El Tiempo hablan de fracaso capital y piden que se vayan (1).

Santa Fe tiene fresca en su memoria el trato que le dio a Fernando "Pecoso" Castro, quien por lo menos lo llevó hasta la ronda semifinal y le permitió acumular 38 puntos.  En aquella oportunidad le cayeron encima sin piedad, como único responsable. Pero eso ya es llorar sobre la leche derramada, no tiene remedio.


Hernán Darío Gómez
Gómez llegó a 26 y no le alcanzó. Se dice que su continuidad, que parecía libre de discusión hace varias semanas, ahora está en riesgo, porque algunos miembros de la junta directiva quieren pasarle cuenta de cobro. Creen que no le pudo ganar la carrera al tiempo, y al final cayó en la trampa de viejas costumbres, con insistencia en la seguridad defensiva y poco afán de ataque. A la postre, sin éxito alguno. Sus áulicos no dan el

brazo a torcer en la defensa, y les caen básicamente a los jugadores. Rasero de compadrazgo. También podría quedarse.  

Quintabani, a pesar del espaldarazo dirigencial, camina sobre ascuas. Sus críticos afirman que dilapidó las oportunidades azules por equivocaciones tácticas y titubeos a la hora de las convocatorias. En realidad, se quedó corto. Desaprovechó ocasiones propicias para dar el salto definitivo. Se le quemó el pan en la boca del horno por descuido, falta de decisión o pésima estrategia. Por el momento parece que su labia de hombre ponderado le basta para seguir en el banco. Veremos hasta dónde llega el respaldo. Hay apoyos que se desvanecen en un cerrar y abrir de ojos.   

En cuanto a Seguros La Equidad, nada más justo que destacar su empeño y espíritu de lucha. Bajo la dirección del antioqueño Alexis García, se preocupó por seguir una línea de juego coherente y sobrio, suficiente para resistir las épocas duras y avanzar con determinación y fortaleza. La capacidad mental fue uno de sus aliados esenciales.

No es factible anticipar lo que sucederá en los cuadrangulares que vienen, abiertos en el campo de las opciones. En cambio, la realidad actual ofrece consistencia suficiente para señalar que La Equidad ya ganó el año. Con el comando de García, está a punto de conquistar la Copa Colombia, que otorga un cupo para la Copa Suramericana 2009, un agregado que valoriza sus acciones. Entre tanto, nadie podría descartarlo como rival de cuidado en la serie mayor.

Lo que se avecina es impredecible. Los ocho rivales, salvo Deportes Tolima y Atlético Junior que toman la ventaja del llamado punto invisible por su acumulado, abren el nuevo frente de batalla en igualdad de condiciones. No hay favorito que valga. Deportes Tolima, La Equidad, Medellín y Nacional lucharán por la clasificación en el grupo A, mientras que Júnior, América, Pereira y Cali lo harán en el B. A la postre aguantan dos, y apenas uno puede levantar trofeo.


Contra las críticas de un nivel mediocre, el torneo conserva sus bondades en el campo de las emociones. Hasta el último minuto ofrece alternativas de interés. Eso parece tener conforme a la Dimayor, aunque exista preocupación por un innegable bajón en las taquillas.


Alexis García

La otra parte de las vacas flacas toca las puertas del Atlético Bucaramanga, que se va para el foso de la B. Conserva una afición fiel, posee un hermoso estadio y una cancha ultramoderna, pero esta vez le faltó lo principal: un equipo competitivo. Le corresponderá bregar el año entrante para un rápido regreso. A veces cuesta trabajo conseguirlo. Si no, que lo diga el Unión Magdalena de Santa Marta.

En remojo queda el Envigado, sumergido en la llamada zona de promoción. Con derecho al pataleo, deberá pelear por seguir en la categoría A, frente al Real Cartagena, Valledupar o Rionegro, los finalistas de la B. Es otro aliciente para seguir de cerca las acciones de fin de temporada.

Debe recordarse que entre los eliminados, el Boyacá Chicó, como ganador del primer torneo 2008, ya aseguró uno de los cupos de Colombia para la Copa Libertadores del próximo año. Es un buen consuelo.    


Vuelven los Juegos

Colombia entra esta semana en la última recta para el arranque de los Juegos Deportivos Nacionales,  máxima fiesta del deporte en el país que llega a 80 años de historia. La ceremonia inaugural tendrá lugar el próximo domingo en Cali, y para el 7 de diciembre está prevista la clausura en la isla de San Andrés. Se cumplirán 48 torneos, 32 en Cali, 11 en San Andrés, 3 en Buenaventura y dos en Providencia. Ciclismo, atletismo, fútbol masculino y natación, hacen parte central del calendario caleño, mientras que béisbol, ajedrez, fútbol femenino, fútbol de salón masculino y softbol femenino, encabezan la lista principal sanandresana. Pesas y boxeo tendrán la tanda fuerte en Buenaventura.

Si se cumplen los pronósticos habituales, Antioquia, Bogotá y Valle del Cauca serán los grandes protagonistas. Hace cuatro años, los capitalinos dieron la nota más alta y todo indica que llevan las mismas intenciones. Habrá que ver cómo responden sus rivales.

Desde la mira oficial no existe un título general. Se supone que las medallas destacan el esfuerzo individual. La práctica, empero, le abre espacio al reconocimiento campeonil para la delegación con el mayor número de preseas.

Los Juegos Atléticos Nacionales tendrían que iniciar el llamado ciclo olímpico. Pero no solo con el objetivo de los próximos 4 años. Hay que ser ambiciosos y mirar más lejos. El tiempo vuela y debe ser aprovechado al máximo.

Durante nuestro paso por las páginas de El Espectador (1964-1998) tuvimos gratas experiencias en el cubrimiento de este certamen clásico. Evocamos llenos de satisfacción los de Neiva 1980. Marcaron el comienzo de una época de progreso, con el impulso vital a los valores juveniles. Fueron los Juegos de la administración de Mike Forero Nougués en Coldeportes.

Al cabo de 28 años, sin olvidar las realizaciones de Pereira, el Eje Cafetero, la Costa Atlántica y Bucaramanga, los Juegos Opitas cobran una notable dimensión con el paso del almanaque. Antioquia llegó al podio mayor por primera vez y le abrió campo al empleo de la tecnología para mejorar el rendimiento deportivo. La medicina deportiva empezaba a figurar en el país, y los paisas se adelantaron en esa materia. Entonces oímos hablar del biotipo y sus beneficios para la selección de los competidores. Un salto hacia el progreso.

Hoy no parecen ser tantas las desigualdades desde el punto de vista técnico y humano, aunque las llamadas "potencias" todavía llevan la delantera. Las justas que están a punto de comenzar, nos darán pautas frescas sobre  tales tópicos. Veremos hasta que punto se han acortado las distancias. O si persiste el desequilibrio.


Tiros cortos


Seguros La Equidad
*Menos mal que los separaban cerca de mil kilómetros. De lo contrario… Dos compañeros de trabajo en la Cadena Caracol, el corresponsal en Barranquilla, Hugo Illera, y el comentarista arbitral Rafael Sanabria, en Bogotá, se salieron de casillas, al no compartir puntos de vista sobre ciertas actitudes del portero del Junior, Didier Muñoz. Illera contó que el árbitro Albert

Duarte le había mostrado tarjeta amarilla a Muñoz, cuando éste se levantó tras ser atendido por el masajista, convencido de que era una pantomima. Al dar su concepto, Sanabria comenzó por decir que los silbatos ya le tenían puesto el ojo al portero, en virtud de sus acciones como simulador para "quemar tiempo". Entonces, Illera afirmó que a nadie lo podían sancionar por sospecha. Ripostó Sanabria para pedirle que se quitara la camiseta, y, quién dijo miedo, la respuesta vino tajante: "no me la voy a quitar porque es el equipo de mi tierra, y me parece injusto lo que han hecho. Por eso estamos como estamos con los árbitros". Hasta ahí el rifirafe radial, porque después intervino el moderador César Augusto Londoño para restablecer la calma. Manes de la cabeza caliente, o de las dificultades para seguir un debate deportivo sin sobresaltos emocionales. (2)

*Es cierto que a nadie se le puede castigar por simple presunción de hecho, o con base en antecedentes negativos. Sin embargo, para el caso del fútbol colombiano, resulta indiscutible que la mayoría de los jugadores actúa sobre el filo del reglamento. Son verdaderos artistas para aparentar lesiones. Hacen físico teatro. Los porteros ganan segundos y hasta minutos según las necesidades, y los árbitros se ven en calzas prietas para ejercer el control adecuado. Cuando llegan las tarjetas, la reacción natural es la de la víctima que siente perseguida. Levantan los brazos, miran hacia el público y se muestran sorprendidos con cara de inocencia. Con tales comportamientos complican mucho más la tarea de los silbatos.  

*Claro que el problema en las canchas no es exclusivo de Colombia. El árbitro inglés Steve Bennett acaba de llamar "voraces animales sedientos de sangre" a directivos y jugadores de la llamada Liga Premier. En declaraciones al Daily Mirror, de Londres, que reproduce el diario deportivo Marca de Madrid (14-11-08), pide a la federación de su país una campaña de respeto. "El fútbol debe basarse en la moral y en la disciplina. En un campo, nunca deberían actuar como voraces animales sedientos de sangre o con gestos vulgares. El fútbol se empaña cuando ocurren sucesos tan lamentables". Desde luego, a los árbitros también les cabe un llamado de atención para que unifiquen criterios y traten siempre de hacer justicia con el mejor criterio. 

*El técnico italiano Fabio Capello, quien ya completó un año al frente de la selección de Inglaterra, quiere que ésta recupere el rugido del león, y se haga respetar con su estilo aguerrido de otros tiempos. Tras señalar que España se olvidó de la "furia" para descubrir el juego bonito, destaca también que un factor clave fue la integración, porque antes hervía la división entre castellanos, catalanes y vascos. Ahora se juega por España. "En el fútbol moderno hay que reconocer que, a veces, el estado anímico y psicológico pesa más que las habilidades técnicas", repitió Capello para justificar sus pretensiones con Inglaterra, que parece vivir una etapa de resurgimiento total después de ser eliminada para la pasada Copa de Europa. (3)

*A pesar de lo que afirma Capello, subsisten algunas diferencias de corte regional en España. Bastante pronunciadas en ciertos casos. El ejemplo más reciente lo dan los jugadores vascos, que se niegan a jugar un tradicional encuentro de Navidad si no atienden sus pedidos para un cambio de nombre. Quieren que la selección ante el combinado de Irán, sea llamada Euskal Herria y no Euskadi, como hasta ha ocurrido en los dos últimos dos años. La Federación Vasca no acepta el cambio tras considerar que la política debe estar separada del interés deportivo.  El movimiento en contra lo apoyan figuras del Atlético de Bilbao, la Real Sociedad, Alaves y otras divisas de la zona. Veremos quién afloja primero.

*El jeque Mansour Bin Zahid, otro príncipe heredero de las riquezas petroleras árabes, no sabe qué hacer para que el Manchester City de Inglaterra eche la casa por la ventana, y se convierta en uno de los clubes más poderosos del mundo. El último cuento periodístico indica que puso sobre la mesa nada menos que 243 millones de euros (cerca de 70.000.000 en pesos colombianos), para la eventual contratación de jugadores como los delanteros españoles Daniel Villa y Fernando Torres, al lado del centrocampista brasileño Kaká. Ni más ni menos. Se sabe que Torres, al servicio del Liverpool, se anticipó a desestimar la oferta (unos 70 millones de la moneda europea), pero la plata suele tumbar pirámides. (4)

(1)Diario El Tiempo, 17-11-08.
(2) Programa Carrusel deportivo, 16-11-08.
(3) Diario Marca de España, 14-11-08.
(4) Diario Marca de España, 15-11-08.



 
 


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