"Los libros han ganado más batallas que las armas".
Lupercio Leonardo Argensola




 

La geriatría en el fútbol colombiano.    

Un simpático e interesante estudio del colega Rafael Castillo, que  publicó el diario El Heraldo de Barranquilla, revela que el fútbol profesional colombiano depende de un elevado número jugadores veteranos, algunos de los cuales ya casi tocan el techo de los 40 años de edad. Poco le falta para usar bastón, diría el chistoso.

No es, ni más faltaba, un hecho anormal, pero desde luego se podría interpretar como un golpe a la renovación, o por lo menos un aporte a su retraso. Cabe, en todo caso, un debate saludable. El tema lo amerita.

Al revisar la lista de los diferentes equipos, el liderazgo de la longevidad o de la geriatría futbolística, queda en poder de La Equidad, Boyacá Chicó,Deportivo Pasto y Atlético Huila, aunque la mayoría tiene por lo menos a dos de sus integrantes por encima de los 32 almanaques. El conteo indica que, entre los de primera línea, pasan de treinta, y el portero uruguayo Luís Barbat (Atlético Bucaramanga), cerca de los 39, encabeza la legión.

Alguna vez hablamos del regreso de los dinosaurios, cuando se agudizaba la moda de los ahora llamados catanos. Esta vez, por lo visto, volvieron para quedarse.

Los técnicos, al fin y al cabo, no parecen partidarios de aprovechar losímpetus juveniles, y en cambio ceden ante la seguridad, real o aparente, de los valores curtidos por el paso del tiempo y el fragor de la competencia.

Debe recordarse una mítica frase del fútbol según la cual los jóvenes ganan partidos mientras los veteranos ganan campeonatos. O algo parecido. Sin paternidad conocida,  se le podría atribuir a un técnico enemigo de los retozos juveniles.

Desde luego, insistimos, la edad no puede ni debe ser un factor discriminatorio.

Por encima de las cuestiones del avance inexorable del tiempo, se espera que prevalezca el punto de la calidad, la técnica, el espíritu de lucha y la honestidad profesional.

No abogamos por un fútbol viejo y cansado, pero tampoco somos partidarios de poner talanqueras simplemente por lo que diga la cédula. En este caso, lo que suceda en la cancha debe marcar el camino. Aunque lo ideal sería guardar el justo medio, para que juventud y experiencia vayan de la mano.



 
 


© Magazín ver bien. Derechos reservados 2007.


Diseño gráfico & web Julián Rodríguez