"Tacto es la habilidad de tratar que el otro vea la luz, sin hacerle sentir el rayo" Henry Kissinger
Uribe nos debe tres años
Álvaro Uribe Vélez.
Al principio todo parecía marchar, hasta que el presidente decidió perpetuarse en el poder. Y le dijo adiós a los programas sociales.
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Son tres preciosos años, los que nos ha quedado debiendo el presidente Uribe, porque fue elegido “Presidente de los colombianos”, por una abrumadora y aplastante mayoría que creyó que su líder gobernaría para todos, no solamente para esa camarilla que ha sido dueña de todo durante estos ocho años.
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Nos metió el cuento del “trabajar, trabajar y trabajar”, que nos hacia sonrojar a quienes nos tomábamos un fin de semana para salir a Melgar, aprovechando el ‘despeje’ de las carreteras que él, con su Seguridad Democrática, nos garantizó. Todo parecía marchar correctamente, hasta cuando decidió perpetuarse en el poder. Se valió de la ‘Yidispolítica’ que le permitió modificar la Constitución a su favor.
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Al iniciar su segundo mandato, olvidó su slogan porque necesitaba utilizar el caudillismo para su cometido final. Su misión y la de sus colaboradores, fue aprovechar el minuto a minuto, para la perpetuidad en el gobierno. Adiós programas sociales. Debía entregarlo todo a los grandes capitales. La corrupción se apoderó de su gobierno, porque “en ausencia del gato, los ratones hacen fiesta”. Y qué festín en el que siguen. Lo encegueció la reelección. La camarilla de la Casa de Nari, hizo y deshizo. .
Se expidieron decretos en las madrugadas, pero las necesidades de la gente pasaron a un segundo lugar, o se encargaron a comités con marcados intereses, que por millonadas prepararon normas que el Presidente firmaba, sin leer.
Son innumerables las fallas de un gobierno al garete. Los negociados, atropellos, abusos y arbitrariedades, quedarán al descubierto y se conocerán las más garrafales violaciones de un Estado que sólo tenía un objetivo: la reelección, con palos a la Constitución, corrupción galopante, zonas francas, AIS, falsos positivos, paras, triquiñuelas, venta del patrimonio, infraestructura sin rumbo, cortinas de humo, presiones a la justicia, emergencia social, desempleo, desastre económico y demás temas. .
Pero el Dios de Colombia, nos entregó una Corte Constitucional, que defendió el rescoldo de Democracia que aun nos queda. .
El Presidente debe de inmediato cambiar sus cuadros y proclamar ante el país su decisión de imparcialidad. Vendrán reclamaciones, demandas y clamor por sanciones a quienes contribuyeron a este desastre. Debemos proponer un alto al fuego. Que lo ocurrido hasta el 26 de febrero se archive y empecemos ahí la reconstrucción, sin odios, ni revanchismos. .
Entre tanto, como dice el diario El País de España, Uribe nos debe 3 años, porque su acción, “nada patriótica”, nos mantuvo en vilo. ¡Por favor, no nos los pague!