"Se cambia de carro, de casa, de ropa, de zapatos, de mes, de look, de trabajo, de año; pero nunca de amigos. ¡Feliz año!".
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Cero Tolerancia
 



Gobernador del Caquetá: Luis Francisco Cuellar.

¡Tolerancia cero! Pero ojo con esa perentoria advertencia. Esa debe ser la determinación del país entero, frente al horrendo crimen del gobernador del Caquetá,  Luis Francisco Cuellar, cometido por las Farc.
La subversión ha dado el grito de guerra y ha respondido así a las manifestaciones triunfalistas, que desde el gobierno y desde fuera de él, se han expresado, en torno al debilitamiento y camino a la extinción de esos criminales.
La seguridad democrática ha hecho agua. Hemos completado siete largos años aplicando, y hasta abusando, de ese mecanismo, sin lograr los resultados que se esperaban, solamente refrendados por titulares de algunos medios y por declaraciones y comunicados oficiales.

Este desafío de las Farc, nos obliga a reflexionar sobre la manera de enfrentar a toda esta subversión, para buscar otra salida, con un absoluto respeto a los Derechos Humanos, sin acudir a falsos positivos y amparándose en la justicia y la solidaridad ciudadana.

Nuestra nación está adolorida y rechaza las formas de violencia que a diario los grupos armados, llámense Farc, Eln y paramilitares, nos están aplicando. Ya no se trata de compatriotas privados de la libertad, de la manera más canalla, sino de secuestros para asesinar.

Lo cierto es que estos maleantes, con las Farc a la cabeza, no saben de humanidad, porque precisamente sus crímenes han sido de lesa humanidad.

La nueva estrategia que nos aplican ahora, pone en peligro a todos los funcionarios del Estado, a los legisladores y a la sociedad entera.

No sobra adelantar un análisis a fondo sobre las circunstancias en que se perpetró el secuestro y posterior asesinato del gobernador Cuellar, ese hombre que soportó por cinco veces el terror de los plagiarios. Es imposible comprender que, la seguridad, de una autoridad de esa altura, fuera encomendada a un solo agente de la policía.

Así ocurre con la vigilancia de innumerables funcionarios y personas de bien que pueden, en cualquier momento, convertirse en víctimas de la insensatez desenfrenada de estos asesinos.

También hay que acudir al concierto de las naciones y a los organismos internacionales, para pedir cuentas a quienes apoyan a estos grupos. Chávez, no puede “pasar de agache”. Hay que enfrentarlo, pero sin las débiles y jocosas palabras que lanza el Ministro de la Defensa, que incluye hasta a Papá Noel en el asunto. Es con firmeza y decisión y con el apoyo de la Comunidad Internacional.

!Tolerancia cero! Feliz año para todos.

gabrielortiz10@hotmail.com



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