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YACOPÍ (Cundinamarca)
El municipio tiene una buena área territorial de 956 km2. La mayor parte de su extensión es montañosa con climas térmicos medio y cálido. Son abundantes las corrientes de agua, en que se destacan los ríos Cáceres, Guaguaqui, Guaquimay, Nacopay, Negro y Terán. La agricultura es abundante, y predominan los cultivos del café, la caña de azúcar, el cacao, el arroz y el ajonjolí. Tiene un activo movimiento comercial y buenos servicios públicos.
Los muzos fueron los primitivos habitantes de la región. En su pasado se cuenta la historia de algún cacique y de tres indias, sacrificados por los españoles, pues se negaron a revelar el sitio de que se extraían las esmeraldas. De acuerdo con algunos datos históricos la población fue fundada en el año de 1890 por el sacerdote Darío de la Torre F., con el nombre de Carmen de Yacopí. Ya en 1857 Yacopí aparecía como distrito de la jurisdicción de Guaduas. El municipio fue destruido en la Guerra de los Mil Días por las fuerzas del gobierno. Y durante la violencia, en diciembre de 1952, totalmente arrasado. Para compensar la destrucción de la población se ordenó la construcción de un nuevo poblado, como en efecto se hizo.
YACUANQUER (Nariño)
La población nariñense fue fundada en 1539 por Lorenzo de Aldana. Su área municipal es de 111 km2. La mayor parte del territorio es montañoso, y en él aparecen algunas eminencias orográficas como el volcán Galeras situado en el extremo nororiental del municipio. Varios ríos, entre ellos el Bobo y el Jurado, riegan sus tierras, en que predominan los pisos térmicos frío y de páramo. La agricultura y la ganadería son fuentes básicas de la economía municipal. En la cabecera hay muchas familias que tejen en lana y fique y realizan artículos utilitarios y artesanías de gran belleza.
YAGUARÁ (Huila)
Fundada en 1734 y elevada a la categoría de municipio en 1774, Yaguará fue una de las donaciones hechas por el gobernador don Diego de Ospina, a uno de sus capitanes, para poblar el suelo. El favorecido con la donación de las tierras, don Francisco Gómez Quintero, murió en la guerra contra los indios tamas. Posteriormente otros gobernadores ampliaron la donación a los herederos del capitán muerto en la guerra. Fue muy próspera la ganadería de la zona.
La extensión de Yaguará, de 389 km2, todos ellos en zona cálida, tiene la ayuda de las aguas del Magdalena, en parte, por más que la gran importancia hidrográfica corresponde al río Yaguará. El municipio se califica como el centro de la ganadería del Huila, actividad que supera a la agrícola. Como lugares de recreación cuenta con Las Moyas, estanques naturales y charcos diversos, a los que se sumarán, en breve, los atractivos del complejo hidroeléctrico de Betania.
YALÍ (Antioquia)
En 1888 fue establecido el caserío, que en 1960 se elevó a la condición de municipio. Dispone de 385 km2 de jurisdicción, en una superficie ondulada en que predominan los pisos térmicos templado y cálido. Los ríos San Bartolomé, Guarquira y La Cruz forman su hidrografía en que aparecen, además, algunas aguas menores. La región es ganadera en buena parte, aprovechando las tierras para el ganado cebú. En la agricultura predominan los cultivos de maíz, café, cacao, caña de azúcar, arroz y fríjol.
YARUMAL (Antioquia)
Este es uno de los más prósperos municipios antioqueños, no solo por la extensión territorial de 1.264 km2, sino por el empeño de sus habitantes y el aprovechamiento de los recursos naturales. El municipio es quebrado, en lo general, y dispone de tres pisos térmicos: frío, medio y cálido. Son numerosas las corrientes de agua que lo abastecen, entre ellas, el Cauca, el Nechí, el Espiritusanto, el Ochalí, el San Andrés y El Pescado. Con una excelente dotación educativa, en establecimientos y alumnado, tiene una pequeña industria y un activo comercio. La ganadería posee condiciones excelentes en vacunos y porcinos. La agricultura ofrece cacao, café, tabaco, yuca. Tiene algunas fábricas de hilados, tejidos y jabones. Yarumal fue fundado en 1780, y elevado a municipio en 1871. Se le llamó, por un tiempo, San Luis de Góngora.
YAVÁRATE (Vaupés)
También es este un nuevo municipio del departamento del Vaupés, al sureste de la ciudad de Mitú, la capital departamental, con la que se enlaza por vía aérea y fluvial. Yavárate se encuentra casi en la confluencia de los ríos Vaupés y Maya, tiene una gran importancia como límite con la frontera brasilera. La dificultad de comunicaciones hace que su ganadería y agricultura sean limitadas. Son grandes sus recursos forestales y de pesca.
YOLOMBÓ (Antioquia)
El municipio tiene un área de 973 km2. Su topografía ostenta tres pisos térmicos; cálido, medio y frío. Los ríos Medellín y San Bartolomé riegan sus suelos, con ayuda de algunas corrientes menores. Tiene una sólida organización económica, y un buen comercio. También la infraestructura administrativa es buena. Su agricultura se basa en los cultivos de caña de azúcar, café, maíz, cacao, fríjol, tabaco, etc. Es importante el peso económico de su ganadería vacuna, equina y porcina. También cuentan los yacimientos auríferos, que se continúan explotando.
Yolombó, que es nombre indígena, fue fundado en 1660 y elevado a la condición de municipio en 1883. Antes se le llamó San Lorenzo de Yolombó.
YONDÓ (Antioquia)
El municipio antioqueño fue segregado de Remedios. Tiene a Casabe como la cabecera municipal, más tres inspecciones de policía. Cuenta con transporte aéreo, servicio de bancos, correo nacional y aéreo, energía eléctrica, teléfono y telégrafo. Su gran importancia radica en que es centro de explotación de petróleos, lo que le ha dado un incremento de la población, del empleo y del comercio. La asamblea de Antioquia lo hizo municipio por ordenanza de 1978. A más del río Magdalena y los nacimientos del Cimitarra, tiene numerosos caudales de agua.
YOPAL (Capital del Casanare)
La capital del Casanare fue fundada en 1935 por Pedro Pablo González y elevada, en el mismo año, a la condición de parroquia. Primero estuvo radicada en el sitio de Marroquín, y llevó su nombre; más tarde en El Morro, hasta que quedó en el lugar que actualmente ocupa.
El área municipal de Yopal es dilatada. Fue de 2.037 km2. Geográficamente está situada a los 5° 21' de latitud norte y a los 72° 54' de longitud oeste, con una altura de 350 m.s.n.m. y un clima de 26°C. Es en parte un territorio montañoso, con predominio del piso térmico y cálido. Son varios los ríos y quebradas que riegan su territorio, y en ellos, el Cravo sur, el Payero y el Charte, amén de numerosas quebradas. Yopal cuenta con los servicios públicos necesarios, de una organización comercial importante, y se une por carretera a varias poblaciones cercanas. Dispone de una próspera agricultura, especialmente de maíz, arroz, caña de azúcar, fríjol, plátano, y cítricos. Su principal sistema de comunicación es el aéreo.
YOTOCO (Valle del Cauca)
Hay varias versiones sobre la fundación del poblado. Algunos afirman que lo fue por el español Diego Rengifo de Salazar en 1622. Pero son muchas las fechas y cambios de jurisdicción que padeciera. En 1912 estuvo sometido al gobierno de Buga, más tarde al de Cali y de nuevo al de Buga, hasta que pasó a ser municipio independiente.
Parte de su territorio es plano, y corresponde al valle del río Cauca, y otra parte es semimontañosa. Los ríos Cauca, Mediacanoa, Volcán y Yotoco lo riegan. Actividades de sus habitantes, la agricultura, la ganadería y la minería. Ya está llamando la atención de empresas de Cali para establecimiento de nuevas factorías.
YUMBO (Valle del Cauca)
El nombre es indígena, y viene de la tribu que lo habitaba antes de la llegada de los españoles. Una versión asigna su fundación al capitán Miguel Muñoz, en 1536, al radicar en su suelo una estancia para la producción de panela. Fue erigido en distrito municipal en 1538 y, suprimido como tal, fue ratificado más tarde, en 1864. Yumbo es uno de los municipios más ricos del país, dada la invitación que hicieran sus autoridades, hace muchos años, de eximir de impuestos municipales a las empresas que se establecieran en su jurisdicción, que es de 193 km2. Son muchas las factorías que operan en el área urbana y en los alrededores y que generan empleo e ingresos. Desgraciadamente tal riqueza ha hecho posible una mala administración de los recursos fiscales y, con ello, la población no cuenta con la infraestructura administrativa ni con los servicios públicos que merece.
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