Todos los municipios
de Colombia
en orden alfábetico














SABANA DE TORRES (Santander)



La que fuera una inspección de policía de Puerto Wilches, en el departamento de Santander, tiene una antigua fecha de fundación, 1890, y una reciente de conversión en municipio, 1973. Dispone de una excelente ubicación sobre la línea férrea; está enlazado con carretera y se le atiende en sus necesidades de comunicación con el transporte aéreo. Cuenta con servicio de bancos, correo, energía eléctrica, telégrafo y teléfono. Además, su posición geográfica lo convierte en fuente de ganadería y de alta producción agrícola. Los ríos Paturia, Santos Gutiérrez y otros más cubren sus necesidades de aguas.


SABANAGRANDE (Atlántico)
La población fue fundada en el año de 1704 por Francisco Camacho y creada municipio el 6 de noviembre de 1876. El área municipal es corta, de solo 41 km2; el territorio es plano y cálido. La zona próxima al río Magdalena es cenagosa y alimenta varías lagunas, entre ellas El Convenio, Guatinaja y Sabanagrande. La agricultura con cultivos de algodón, arroz, fríjol y maíz, la ganadería con vacunos de ceba y la pesca son actividades principales de sus pobladores. Cuenta además el transporte fluvial por el Magdalena y la alfarería que ocupa a numerosas familias.


SABANALARGA (Antioquia)
El municipio antioqueño es quebrado, con un área de 237 km2 en que predomina el piso térmico medio. El mayor caudal de aguas es el río Cauca, al que se suman algunas quebradas. Depende principalmente de la agricultura, y en ésta del café, la caña de azúcar, el maíz, el fríjol y el plátano. El poblado fue fundado en 1614 y elevado a la condición municipal en 1740.


SABANALARGA (Atlántico)



La población fue fundada en 1620 cuando los primeros pobladores se dieron cuenta de la fertilidad de las tierras. Cuentan entre ellos, Lucas Dionisio Tesillo, Marceliano de Jesús y Diego Almanza. Ya en 1680 se le elevó a la condición de municipio. Con 414 km2, la fertilidad de los suelos la ha convertido en una despensa del departamento en la provisión de vacunos y los cultivos de arroz, caña de azúcar, algodón, maíz y plátano. Parte del embalse del Guájaro se encuentra en su jurisdicción y varios arroyos abastecen sus necesidades de agua. El piso térmico es cálido. Para su manejo administrativo cuenta con seis corregimientos. Gracias a la importancia económica de su agricultura y ganadería, Sabanalarga es activo centro comercial.


SABANALARGA (Casanare)
Quedó en la intendencia del Casanare este municipio, que antes fue de Boyacá. Tiene un área de 480 km2, quebrada la superficie, pero con predominio de la zona cálida. Los ríos Tua y Upía, a cuyas corrientes se suman algunas quebradas, sirven los intereses del suelo y de sus pobladores. La agricultura y la ganadería forman su economía. Dispone de servicio aéreo, a más de una carretera que lo enlaza con Tauramena y San Luis de Gaceno.

SABANETA (Antioquia)
Segregado de Envigado fue elevado a la condición de municipio el 30 de noviembre de 1967. El área municipal es de las más pequeñas del país, ya que solo alcanza los 15 km2. Su territorio es quebrado, con pisos térmicos templado y frío. El río Medellín y algunas corrientes menores lo bañan. Su importancia, que es mucha, nace de su cercanía a Medellín y de la instalación, en su suelo, de numerosas empresas industriales.

SABOYÁ (Boyacá)
Antes de la llegada de los españoles, era un pueblo indígena regido por el cacique Saboyá. En 1556 llegaron al poblado los padres dominicanos en el plan de adoctrinar a los aborígenes. A cuatro días del mes de noviembre de 1782 fue elegido alcalde don Francisco Bernal. El soldado de Hernán Pérez de Quesada fue encomendero de Saboyá. En tres ocasiones el Libertador Simón Bolívar visitó a Saboyá: 2 de enero de 1821, 6 de septiembre de 1827 y 19 de junio de 1828. A 12 de marzo de 1832 se la designó parroquia. Saboyá tiene una extensión de 231 km2; su principal río es el Suárez al que tributan sus aguas numerosas quebradas; buena producción vegetal y abundantes ganados. Se anotan algunas minas de esmeraldas y de carbón mineral. Entre sus bellezas naturales cuentan varias cascadas, y la famosa Piedra Pintada, que es una roca de gres de notable altura con numerosos jeroglíficos.


SÁCAMA (Casanare)
El municipio, ahora en jurisdicción de Casanare, tiene un área de 339 km2, la mayoría quebrados, en que predominan los pisos térmicos medio y frío. Riegan su superficie los ríos Casanare y Sácama, y varias quebradas. La actividad es agrícola y ganadera, y en la primera, de café, plátano, yuca, papa. Se encuentran varias minas de sal. El poblado es de origen indígena y hasta 1953 fue corregimiento.


SÁCHICA (Boyacá)
O "cercado del soberano chibcha" es un poblado indígena, anterior a la conquista, cuyos pobladores aparecen vinculados a las batallas contra el zipa. El 18 de noviembre de 1765 el virrey Pedro Messía de la Cerda nombra corregidor a don Francisco Dionisio Carranza. En 1809 se le nombra el primer alcalde pedáneo, Marcos Hernández. El presbítero José Ramón Goyri firmó el acta de la separación de los pueblos de la comarca de Tunja de la Corona española, y más tarde ratificó el acto como entidad autónoma. Y queda en la mitad de la plaza, sin uso, desde luego, la famosa piedra del castigo, una pirámide de cuatro metros de altura por uno en la base, a que se ataban los indios renuentes al pago de sus tributos a las autoridades españolas.

El municipio, que es de suma pobreza en los suelos, mide 78 km2 de extensión; su principal fuente hidrográfica es el río de su nombre que pasa cerca del poblado. Tiene como característica los olivares, sembrados por los españoles, y especialmente por don José María Gutiérrez de Alba. En 1610 los infolios daban cuenta de la existencia de algunas afloraciones de plomo, que se explotaban poco. Tiene minas de plata, como también termales de agua ferruginosa y tibia, posee yetas de mármol y creta. La ganadería y la agricultura cuentan en su economía, al igual que la elaboración de telas de lana y frazadas.


SAHAGÚN
(Córdoba)
Esta población fue fundada el 12 de junio de 1776 por don Antonio de Latorre y Miranda, comisionado por el entonces gobernador de Cartagena, Juan Torrezal Díaz Pimienta. La fundación se verificó con 60 familias que habitaban la antigua villa de Paloquemado. A cada familia se le dio un solar de veinte por cuarenta metros. Sahagún tiene 330 km2; posee una buena red hidrográfica en los arroyos que crecen en invierno hasta convertirse en ríos, el de Santiago, Arena y Providencia. Es abundante la ganadería, y en ella, la de especies menores, la porcina, la mayor.


SALADOBLANCO
(Huila)
Fundado en el año de 1844, el caserío fue elevado a municipio cuatro años más tarde, en 1948. Fue uno de los primeros lugares visitados por Belalcázar. En 1834 ya existía el sitio con el mismo nombre. Los hermanos Pedro y Pablo Polanía comenzaron la fundación. Para 1860 el padre Rafael Calderón había oficiado la primera misa. Inició su vida como municipio el Io de marzo de 1959, en cumplimiento de la ordenanza 10 de 1948. La extensión superficiaria del municipio es de 448 km2. Tiene abundantes aguas. Su economía se basa en la agricultura y la ganadería y más en ésta que en aquélla. Entre sus accidentes geográficos cuenta con uno, de increíble belleza: el Salto de Bordones, del río de su nombre, con una altura de 400 m, en tres caídas.


SALAMINA
(Caldas)
Los indios carrapas y picaras fueron las poblaciones precolombinas de la región. Jorge Robledo fue el primer español en pisar su suelo. Fue fundada en 1825 en Sabana Larga, más tarde trasladada a Encimadas, es decir, al sitio que ahora ocupa. Los primeros pobladores fueron Fermín López, Nicolás y Antonio Gómez, Carlos Holguín, entre otros. En 1831, siendo presidente el general Santander, se la designó municipio. Con una extensión de 546 km2, bañada por varios ríos, el Cauca, el Pozo y el San Lorenzo, amén de varias quebradas, su principal riqueza es la producción del café, panela, papa y caña de azúcar. La ciudad tiene una dilatada tradición cultural y administrativa ya que fue cabeza de cantón dependiente de Antioquia. Entre sus hijos ilustres se cuenta la poetisa Agripina Montes del Valle, y el humanista, doctor Emilio Robledo Correa.


SALAMINA
(Magdalena)
El área del municipio es de 154 km2, de territorio plano, cenagoso en las riberas del Magdalena y de los caños que son abundantes. Piso térmico cálido y plano. Varias ciénagas atienden el equilibrio climático " dan posibilidades a la pesca. Los principales cultivos son los del arroz, el algodón, el maíz y el plátano. Tienen importancia la ganadería de carne y la pesca. Bañan el territorio de Salamina, el río Magdalena y los caños Don Diego, Hondo, Perico y Salado. En la jurisdicción municipal tiene un corregimiento, Guáimaro. La localidad que se inició en 1762 se constituyó realmente el 29 de septiembre de 1765, por acción de Agustín de Sierra. Se le llamó San Miguel de Punta Gorda hasta 1810. En 1865 fue creado municipio con el nombre que aún tiene.


SALAZAR
(Norte de Santander)
Hacia el año de 1555 el capitán Diego Parada fundó el poblado, que fue destruido poco después. Francisco Cáceres la reedificó en 1583. El área municipal que alcanza a 545 km2 es montañosa con alturas superiores a los 3.000 metros, entre ellas los páramos de Pringador y Guerrero. La mayor área del suelo corresponde a los pisos térmicos templado y frío, regados por los ríos Peralonso, Salazar, Sardinata y Zulia, amén de varias corrientes menores. Tiene una buena agricultura de arroz, café, plátano y numerosos recursos minerales, entre los que se cuentan cobre, carbón, oro y plata.



SALDAÑA
(Tolima)
El municipio fue creado como tal el 18 de noviembre de 1969 por ordenanza de la Asamblea del Tolima. Está situado el poblado en la margen derecha del río de su nombre. Tierras cálidas y planas, que han permitido grandes sembrados de arroz y algodón. Dispone, además, de un sistema de irrigación favorable, y sus ríos y quebradas son ricos en oro.


SALENTO (Quindío)
Miguel López Muñoz y Alvaro de Mendoza, lugartenientes de don Jorge Robledo, fueron los primeros españoles en llegar a las tierras de Salento a la altura del año 1541. Fue fundado en 1842 con ocasión de la ampliación de la vida nacional entre Cartago e Ibagué, en que trabajaron los presos de la penitenciaría, establecida en Boquía. Sus primeros pobladores fueron Ramón Elias Palau, Cornelio Marín, Ignacio Buitrago, Teodoro Soto y otros. Fue erigido municipio en 1861 por designio de la cámara provincial de Buga, y pasó a corregimiento de Armenia por la guerra de Los Mil Días. En 1908 fue restablecido como municipio, con una extensión de 497 km2. Son sus ríos el Roble, el Quindío, el Navarco y el Boquía. Dispone de algunas minas de oro, abandonadas por dificultades en su manejo. Su principal riqueza es la ganadería, la producción de lácteos, papa y piezas de madera. En 1876 se inició la vida religiosa de la parroquia.

SALGAR (Antioquia)
En 1894 fue declarado distrito, posición que sostuvo hasta 1898. Por ordenanza del 2 de abril de 1903 se le determinó como municipio. Llevó inicialmente el nombre de Barroso, que es el de un río cercano y más tarde el de San Juan de Riaño que conservó hasta 1894. Con un área de 395 km2, un territorio quebrado en que aparecen los cuatro pisos térmicos, es bañado por los ríos Cauca, San Juan y el Barroso. Tiene una próspera economía, basada en los cultivos de café, caña de azúcar, cacao, maíz y tabaco. Además, varios hacendados de la región se destinaron a mejorar las razas vacunas y equinas que forman una ganadería de selección. El comercio es, también, muy intenso.

SAMACÁ (Boyacá)
Con 160 km2, este poblado fue, al decir de las tradiciones, un lago, bordeado por varios caseríos indígenas. Juan Fernández y Antón Rodríguez Casallas fueron sus encomenderos. Evangelizaron a los naturales los dominicanos. El 7 de octubre de 1776 se erigió la parroquia. Fue municipio en diciembre de 1756, y su primer alcalde, Domingo de Cepeda. Los habitantes de Samacá se unieron a la causa de los Comuneros con una tropa que comandó el capitán don Juan Francisco Forero. En dos ocasiones, y en dos empresas distintas, funcionaron sendas ferrerías en Samacá, cerradas por la falta de capital para continuar su trabajo.

El principal de los ríos que alimentan a Samacá es el Teatinos, que nace en el páramo del mismo nombre, y el Gachaneque o Samacá. Su agricultura es buena, con las características de los cultivos de tierra fría. Tiene yacimientos de carbón y sal. Una buena ganadería y una fábrica de tejidos que funciona en la zona que se llama La Fábrica, por la misma razón.


SAMANÁ
(Caldas)
Es uno de los más prósperos municipios de Caldas, tanto por su extensión territorial que es de 930 km2, como por la suma de recursos de su tierra en que predominan el café, la caña de azúcar, el maíz, el cacao, las maderas y una gran cantidad de vacunos que se nutren en buenos pastos. Tiene, además, gran riqueza en minerales: azufre, plomo, zinc, antimonio, etc. Cuenta con minas y arenas de oro, mármol y cal de piedra. En su área jurisdiccional están buena parte de las instalaciones del proyecto hidroeléctrico de La Miel. Los palenques eran los indígenas que habitaban sus suelos; el descubrimiento correspondió a Baltasar Maldonado, pero lo terminó el capitán Francisco Núñez de Pedrozo en 1550. Fueron sus primeros pobladores  Cipriano  Herrera,  Pedro  y  Policarpo Carvajal, Miguel Murillo y Gregorio Soto. Tras varias incidencias administrativas, Samaná fue confirmado como municipio en 1909. Tiene una belleza natural, la laguna de San Diego, de rica pesca.


SAMANIEGO (Nariño)
El municipio fue fundado en 1837 por Simón Álvarez, en las tierras compradas a Juan Samaniego. Dispone de 493 km2, en la mayoría montañosos, pero con llanuras buenas para el proceso agrícola. Lo riegan los ríos Cristal, Telembí, Pascual y San Juan, entre otros abundantes. Sobresale la producción agrícola de café, caña de azúcar, maíz, plátano y frutas. También la ganadería ofrece un apreciable número de cabezas. Hay algunas explotaciones mineras. Llama la atención de que el nombre del municipio recuerde a quien vendió las tierras y no a quien decidió la fundación.


SAMPUÉS (Sucre)
No se tienen datos muy confiables sobre la fundación de este municipio, que fue un poblado indígena, aprovechado posteriormente por los españoles en sus viviendas y cultivos. Está en mitad de las sabanas de Bolívar y es paso, casi que obligado, de los transportes de la región. Cuenta con una extensión de 430 km2. Su sistema hidrográfico se alimenta con el arroyo de Canoas, a excepción de Chinú y San Andrés, en donde corren los caudales de Pachotó. La población tiene fincados sus intereses especialmente en la ganadería, favorecida por la feracidad de los suelos.


SAN AGUSTÍN
(Huila)
Fundado en 1790 y convertido en municipio en 1926, fue dominado por los religiosos de la orden de su nombre; la primera fundación fue destruida por los indígenas andaquíes. Más tarde, algunos indígenas se afincaron en la región y pidieron a las autoridades eclesiásticas se les tomara como feligreses y pobladores. Se citaba como razones para ello la abundancia del oro en los aluviones del río Mazamorras, así como la presencia de amatistas. Se conservan los nombres de los indígenas peticionarios. Tampoco prosperó la segunda fundación. Fue la tercera, ordenada por el virrey don José de Ezpeleta, la que con fecha del 20 de noviembre de 1790 dio vida a San Agustín. Fueron artífices de la fundación los magnates indígenas Manuel Astudillo, Manuel Ijaji y Guillermo Chilito.

El municipio tiene una extensión de 1.316 km2; su red hidrográfica se sostiene en el Magdalena, que lo recorre de sur a norte. Base de su economía son la producción tanto agrícola como ganadera, y en los últimos años el turismo y los artículos recordatorios. San Agustín aparece en todos los tratados de paleontología y etnología del mundo, por su maravilloso grupo de monumentos pétreos que lo han convertido en centro turístico para tales ciencias.


SAN ALBERTO (Cesar)



El territorio del municipio, en el departamento del Cesar, es plano y cálido. Los ríos Cáchira y Espíritu Santo, así como varias aguas menores, riegan su suelo. Para atender las necesidades jurisdiccionales tiene tres corregimientos. Son aceptables los servicios públicos con que se atiende a la comunidad. Está ligado a las comunicaciones viales por carretera y ferrocarril. Fue elevado a la condición de municipio por la ordenanza 3 de 1976. Es tierra de pastos para una ganadería abundante, y de cultivos, especialmente arroz, algodón y maíz.


SAN ANDRÉS (Capital de San Andr
és y Providencia)
En la administración colombiana, la isla de San Andrés es una intendencia que, como tal, opera como un régimen especial en la elección de sus autoridades y en el manejo de los negocios públicos. Tiene 13 kilómetros de largo por 3 kilómetros de ancho y una extensión superficiaria de 26 km2. Está ubicada a 12° 29' de latitud norte y a 81° 41' de longitud oeste, con un clima de 29°C. Algunas alturas sobre el nivel del mar apenas alcanzan los 85 metros. Posee muchos accidentes notables, por su formación de sedimentos calizos recientes. No tiene aguas, y la población depende de los pozos que funcionan en varias zonas, del régimen de lluvias y en los últimos tiempos, dada la importancia lograda por el turismo, parte de la población central se abastece con aguas desalinizadas por un completo sistema.

San Andrés, a más de su breve terreno, ha padecido los cambios de las costumbres, y sus gentes dependen más de las actividades del turismo, y el comercio que se le apareja, que de la producción agrícola que es escasa, y mucho menos para atender una demanda aumentada por los visitantes. Su principal cultivo es el coco, que ahora exporta en algunas cantidades, después de disponer de una procesadora para la producción de aceite. San Andrés tiene un comercio gigantesco para las necesidades locales, y que se destina a las ventas a los visitantes y comerciantes continentales que se abastecen en él; igualmente, son altas las inversiones del turismo, tanto en la hotelería como en la prestación de servicios. Ya se anotan algunos problemas socioeconómicos por la abundancia de la población y el efecto de su mayor consumo sobre los bienes permanentes, tales como vivienda y trabajo y sobre el consumo.

La isla de San Andrés, la que le sigue de Providencia y algunos accidentes más tienen una dilatada tradición histórica, y han sido objeto de sucesivas dominaciones nacionales hasta su incorporación, ratificada por tratados, a Colombia. Gregorio Cañaveral, en el año de 1793, encontró 391 habitantes en el sitio en que ahora se halla la ciudad y por decisión virreinal la hizo capital de la nueva división administrativa. Fue corregimiento hasta 1943, en que por decreto 21 se le dio la categoría municipal.


SAN ANDRÉS (Antioquia)
Tiene el municipio una jurisdicción territorial de 322 km2, montañosos en la mayor proporción, con los pisos térmicos de páramo, frío, templado y cálido. El suelo está regado por el río San Andrés y numerosas corrientes menores. Los más altos ingresos de los habitantes corresponden a la producción agrícola, y en ella, a los cultivos de maíz, café, caña de azúcar, cacao y fríjol. Fue fundado en 1761 con el nombre de San Andrés del Cauca; más tarde se le llamó de Cuarquía, hasta quedar en San Andrés, solamente. La dignidad municipal la logró en 1822.


SAN ANDRÉS
(Santander)
La población santandereana fue fundada en el año de 1756 por fray José de las Casas. Tiene un área de 278 km2, de territorio montañoso en que predominan los pisos térmicos frío y de páramo. Riegan las tierras los ríos Guaca, Congreso, Listará y Sísota. También aportan sus aguas varias lagunas. Son sus principales actividades las de la agricultura del área fría, trigo, cebada, papas, pero también se aprovechan las zonas cálidas para la producción de café, caña de azúcar, legumbres y frutas. Es importante el aporte de la ganadería a la economía del municipio.


SAN  ANDRÉS DE SOTAVENTO (Córdoba)
Con un nombre que no casa con la fonética indígena, el cacique Mabión aparece como fundador de la población de San Andrés de Sotavento en el año de 1600. La población indígena era entonces de 6.604 habitantes. Construida en una eminencia geográfica, su territorio, de 35.850 hectáreas, ofrece posibilidades a la ganadería, e inclusive se afirma la probabilidad de anomalías petrolíferas. Tiene una extensa red hidrográfica en que cuentan los arroyos de Mocha, Arroyo Ancho y San Francisco, que desagua en la ciénaga de Aguas Prietas. La pesca es fuente de recursos alimenticios para la población, e inclusive alcanza al comercio regional.


SAN ANTERO (Córdoba)
En el año de 1647, un rico hacendado español sentó sus reales en las selvas que rodeaban el río de San Antero, y fundó la población del mismo nombre, en el año de 1647. Las primeras edificaciones correspondieron a una estancia para la producción de mieles de caña y panela. Su área actual es de 125 km2, gran parte de ellos bañados por el río Sinú, que es fuente principal de su hidrografía, ya que los restantes arroyos son pocos. Son los de Don Diego, en recuerdo del fundador don Diego de Sevilla, Bijaochiquito, Cristóbal, San Miguel, Campano y Arroyo Grande, entre otros. Fuente de trabajo y de riqueza son, especialmente, la agricultura y la ganadería.


SAN ANTONIO
(Tolima)
El nacimiento de la población tolimense tiene bases curiosas. En 1820 se estableció en la zona una familia de origen italiano, presidida por el padre Pedro Mico, que tal era su apellido. En 1825 llegaron unos colonos que iniciaron la construcción del caserío que se llamó Los Micos. En 1925 fue erigido corregimiento con el nombre de San Antonio de Calarma, y municipio, el 30 de marzo de 1915. El área municipal es de 387 km2, en buena parte montañoso, pero con algunas zonas planas, con pisos térmicos templado y frío. Lo riegan los ríos Cucuana y Tetuán, y algunas quebradas. Tiene una buena producción cafetera, de caña de azúcar, maíz, yuca, plátano y frutas. En ganadería se cuenta con un número satisfactorio de vacunos, y un comercio, en general, de gran movimiento.


SAN ANTONIO DE TENA (Cundinamarca)
El poblado de San Antonio de Tena aparece fundado en 1857 por Francisco Sandino, por iniciativa del cura Dionisio del Busto. Se dice que antes existió, en sus cercanías, un pueblo llamado Zea, que por deslizamiento de la tierra fue trasladado a San Antonio de Tena. El poblado sufrió muchos cambios en su funcionamiento administrativo, hasta que la ley 18 de 1879 lo restableció como municipio. Con un área de 82 km2, en su mayoría montañosos, recibe las aguas del río Bogotá. La mayoría de su suelo es de un piso térmico templado. Base de su economía la agricultura, especialmente del café y de la caña de azúcar, que da una abundante producción panelera.


SAN BENITO
(Santander)
La población fue fundada en el año de 1751. Tiene un área pequeña, de 63 km2, de piso térmico medio, quebrada la superficie en la mayor parte, y regada por el río Suárez y la quebrada Ropero. Sobresalen la ganadería y la agricultura, ésa última con predilección por la caña de azúcar, el café, el algodón y las legumbres. En los alrededores se encuentran cuevas naturales, caídas de agua y algunas fuentes termales que le han dado importancia turística.


SAN BENITO ABAD
(Sucre)
La población es de origen indígena. En los años de 1535 y 1536, Alonso de Heredia descubrió el sitio de Tacasuán, habitado por los aborígenes y halló numerosos tesoros, especialmente en las tumbas de los caciques. Cambió el nombre por el de San Benito Abad. Ya en los años de 1820 y sucesivos, se inició la realización de ferias que reunían a los moradores y negocios de esta vasta región.

Con un total de 6.000 km2, una red hidrográfica que se mantiene en torno a la ciénaga de Tacasuán, las ocupaciones de sus habitantes y las fuentes de su economía están en las actividades ganaderas y agrícolas. Parte fundamental de la economía municipal se basa en la pesca, que es fuente de subsistencia de gran número de sus habitantes.


SAN BERNARDO
(Cundinamarca)
Este municipio tiene su fundación reciente. Lo fue el 22 de julio de 1910 con la misa oficiada por el presbítero Francisco Antonio Mazo. Varios vecinos fueron padrinos de las campanas que daban cuenta del hecho. Se le dio el nombre en honor del arzobispo de Bogotá, Bernardo Herrera Restrepo. Pero la colonización de la región se había iniciado a fines del siglo pasado en las haciendas de Alejandría y La Despensa. La designación de municipio se cumplió por ordenanza del 3 de mayo de 1927.La jurisdicción del municipio se extiende a 212 km2. Sus tierras están distribuidas en los tres pisos térmicos, predominando el frío. Los ríos Negro y Pilar, además de varias quebradas riegan el municipio. La agricultura y la ganadería son los pilares de la economía comarcana. Sobresalen los cultivos de café y caña de azúcar.


SAN  BERNARDO  DEL  VIENTO (Córdoba)
Dispone el municipio de una extensión de 429 km2, una plana y otra con algunas alturas menores. El piso térmico es cálido, con una abundante red hidrográfica en que se destacan los ríos Sinú, Mangle, Cedro y Broqueles. La jurisdicción municipal da vida a cuatro corregimientos para el buen manejo de la administración. Tiene un activo comercio favorecido por su situación de puerto fluvial a orillas del Sinú, y una economía de prosperidad por la agricultura y la ganadería. Su nombre primitivo fue el de San Bernardo Abad y fue fundado por don Antonio de la Torre y Miranda en 1774. Fue elevado a municipio en 1945.


SAN CALIXTO
(Norte de Santander)
La localidad fue fundada en el año de 1810 por Juan Serrano y José Pinzón. En 1857 fue elevada a parroquia y en 1892 se creó el municipio. El área municipal, de 972 km2, de territorio montañoso, da oportunidad a los cuatro pisos térmicos de cálido, templado, frío y de páramo, y a los cultivos correspondientes. La riegan los ríos Catatumbo, el Brandy, Oro, San Miguel, Tarra y otros más. La agricultura de caña de azúcar, fríjol, arroz y cacao tiene gran importancia, lo mismo Que la ganadería, en que predominan los vacunos. Una actividad importante es la elaboración de tejidos de fique.


SAN CARLOS (Antioquia)
En 1786 fue fundado este poblado antioqueño con el nombre de San Carlos del Priego y elevado a la categoría de municipio en 1839 con la denominación actual. Tiene un área de 595 km2 de un territorio montañoso en que predominan los pisos térmicos cálido y templado. Varios ríos, el Samaná norte, el Guatapa y el Nare, y otros más riegan su suelo, que ofrece grandes posibilidades a la agricultura y a la ganadería. En la primera se destacan el café, la caña de azúcar, el cacao, el fríjol y el maíz. Tiene una buena ganadería, más para carne que para leche. También existen algunas zonas mineras, que generan algún trabajo a los interesados.


SAN CARLOS
(Córdoba)
Fue fundado en el año de 1977 por el ya tantas veces citado ingeniero español Antonio de la Torre. Desde entonces se le conoce como cabecera urbana del municipio del mismo nombre. Son numerosos los arroyos que bañan su superficie de 600 km2.

Entre las principales fuentes hidrográficas se destacan el llamado Arroyo Grande, por cuyo caudal y extensión puede considerarse como un río. Antiguas leyendas dan cuenta de la abundancia de oro de sus márgenes, abundancia que explica cómo los indios de la llamada tribu Montiel, dieron dos libras de este precioso metal para  la corona de la Virgen que señorea los destinos de la parroquia.
Actividades y riqueza de los moradores tienen que ver con la agricultura y ganadería, que dispone de buenas tierras y abundantes agua.


SAN CARLOS DE GUAROA
(Meta)
La municipalidad del Meta tiene una extensión de 885 km2, todos ellos planos con piso térmico cálido. Los ríos Guayuriba, Acacias y Humadea, amén de varios caños riegan su territorio. Las actividades económicas de sus habitantes tienen que ver con la ganadería, extensiva y numerosa, la agricultura en que predominan los cultivos de arroz, yuca, plátano y maíz. Buena parte de sus comunicaciones se hace por el Humadea.


SAN CAYETANO (Cundinamarca)
Al comenzar la colonia, las tierras de San Cayetano correspondían a Paime. El hallazgo de una imagen de la Virgen, a la que se llamó más tarde la Virgen de Chinga, hizo que los indígenas construyeran una capilla, que se convirtió en centro de romerías. Fueron varias las divergencias provocadas por la fundación del poblado. Don Lucrecio Salcedo compró las tierras que habían sido expropiadas por el decreto de manos muertas, y las dio a los vecinos. Por ello se le considera fundador del distrito en 1872, aunque el poblamiento se había iniciado en 1824. San Cayetano fue municipio en 1874.

La extensión municipal es de 281 km2, montañosos en su mayor extensión, con primacía de los pisos térmicos medio y frío. La agricultura, la ganadería y la explotación forestal son las principales actividades económicas.


SAN CAYETANO
(Norte de Santander)
Dos ciudadanos, Pedro Santander y Calixto Lara, iniciaron la construcción del caserío en 1773 fue erigido en parroquia en 1778. Tiene un área jurisdiccional de 121 km2, con tierras montañosas y planas, alternativamente, en proporciones casi iguales. Los ríos Peralonso y Zulia, lo mismo que algunas corrientes menores riegan su suelo. Su economía depende especialmente de la agricultura y en ella de los cultivos de café, cacao y tabaco.


SAN DIEGO (Cesar)
Con una extensión de 595 km2, ondulados en su mayor parte, con excepción de las alturas de la sierra Los Motilones, este municipio cesarense dispone de cinco corregimientos para los manejos administrativos. Riegan sus tierras los ríos Chiriaimio y El Imagiriaimo y numerosas corrientes menores. Dispone la cabecera de servicios de crédito por intermedio de Banagrario, y cuenta con centro de salud, correo, telégrafo, teléfono y energía eléctrica. Se une por carretera con los municipios vecinos. Su economía es la agrícola de tierra caliente, algodón, arroz, maíz, sorgo y yuca, y la ganadería extensiva. El municipio fue declarado como tal en 1982, segregando tierras y habitantes de La Paz.


SAN EDUARDO (Boyacá)
Se fundó este municipio en el año de 1914 y erigido como tal el 7 de diciembre de 1965. Fue segregado del municipio de Berbeo. Su extensión territorial es de 75 km2; sus tierras se encuentran en los pisos térmicos templado y frío. Es rico en ganado vacuno y en maderas para la construcción.


SAN ESTANISLAO (Bolívar)
Debe tenerse como fecha de su fundación la referencia que hace el obispo de Cartagena, el monseñor Diego Paredes, a los pueblos que dependían de la ciudad, en que aparece Estanislao como haciendo parte de Mahates, erigido en parroquia con una población de 305 familias, 1.020 almas de confesión y 31 esclavos. La jurisdicción municipal es de 300 km2.

A un kilómetro del poblado pasa la corriente del Canal del Dique, que viene a ser fuente de sus abastecimientos en agua. La destinación de sus terrenos a la agricultura y la ganadería tienen buena compensación con su afortunada situación estratégica que le permite ser centro de la comunicación y el transporte de la zona.


SAN FERNANDO (Bolívar)
Fue fundado después de la conquista por familias españolas residentes en Mompox, que en busca de mejor descanso crearon algunas casas de campo, y trajeron de España la imagen de San Fernando, que sería más tarde patrono de los habitantes. Antes de los españoles tales tierras eran ocupadas por una tribu que obedecía al cacique Huracán, nombre que lleva una ciénaga situada a dos kilómetros del poblado. Hasta la década del 40 habitaban los indígenas en un corregimiento llamado Menchiquejo. Pero ya era noticia la decadencia del grupo étnico. San Fernando fue elevado a la categoría de municipio en 1832. La extensión del municipio alcanza a 675 km2, buena parte de los cuales son de tierra baja y anegadiza. El fenómeno responde a la abundante red de canales, caños y aguas diversas del rio Magdalena. Entre los riachuelos pueden citarse el Vilo, Chaqueta, Raizalito, que desembocan en el rio Chicagua. La principal base de la economía es la pecuaria, pero hay también buenos sembrados de caña, maíz y tabaco.


SAN FRANCISCO (Antioquia)
Es uno de los más recientes municipios antioqueños. Fue creado por la Asamblea de Antioquia en sus tareas de 1986. Era inspección de policía de Cocorná, del que fue segregado. El poblado está a corta distancia de su antigua cabecera, dispone de carretera, energía, telégrafo, teléfono y correo. Forma parte del Plan de atención inmediata. Fueron 6.487 sus habitantes, de acuerdo con el censo de 1985. Su presencia electoral en 1988 dio un porcentaje de votación de 56,49%. Baña sus tierras uno de los afluentes del río Samaná. Posee cuatro inspecciones de policía a su servicio. Son ellas Aquitania, Mesa Norte, Holanda y Concepción. El municipio tiene su origen en la ordenanza 51 de 1986 de la Asamblea de Antioquia.



SAN FRANCISCO (Cundinamarca)
Con un área de 117 km2, en que predominan los pisos térmicos medio y frío, bañados por los ríos Cañas, Miguel y Tabacal, amén de varias corrientes menores, el municipio cundinamarqués de San Francisco opera en su economía con la agricultura y la ganadería, y en la primera con la producción de caña de azúcar, la elaboración de panela y las actividades forestales. Los primeros pobladores fueron los panches. A principios del siglo XIX el pueblo se llamaba Chinga Caliente. Las tierras fueron cedidas por don Francisco Convers, a quien se considera fundador del poblado. En 1857 por decreto de la asamblea del Estado se le hizo municipio.


SAN GIL
(Santander)
El municipio santandereano de San Gil tiene una dilatada historia. La localidad, al decir de algunos historiadores, fue fundada el 17 de marzo de 1689 con el nombre de Villa de Santa Cruz y San Gil de la Nueva Baeza; pero hay quienes afirman que el poblado existía desde 1620. El 11 de mayo de 1689 se pidió la ratificación de la licencia, la que fue confirmada por real cédula de Carlos II el 27 de octubre de 1694. Fuera de sus méritos históricos, la ciudad colonial conserva muchas de sus bellezas arquitectónicas y una atracción natural, el Parque de Gallineral.

San Gil tiene una posición estratégica en el sistema de comunicaciones de Santander, lo que le ha permitido un notable desarrollo y una actividad económica destacada. Posee una actividad industrial aventajada y es eje del comercio y los transportes de una zona dilatada. Una fábrica de cemento, empresas de cordelería, molinos y trilladoras, le han dado un desarrollo apreciable. El área municipal es de 142 km2, de territorio montañoso, con piso térmico medio, regado por los ríos Fonce, Mogoticos y Monas, amén de algunas quebradas.


SAN JACINTO (Bolívar)
Fue fundada la población en 1776 por don Antonio de la Torre y Miranda, quien permaneció un año más en la incipiente colonia. Aparece como padrino en 1777. Dos años más tarde, en 1779, por decreto expedido por la Real Audiencia, se alinderaron los sitios o solares habitados, amojonados con calicanto.

La superficie del municipio es de 50.000 hectáreas. En medio de los cerros que atraviesa la cordillera hay numerosas fuentes de agua; y se conservan pequeños manantiales. Amén de la ganadería que es fuente principal de los ingresos de la gente cuenta con una actividad artesanal, la elaboración de hamacas, que le han ganado fama al poblado y a sus artesanos.


SAN JERÓNIMO (Antioquia)
Fue fundada la población antioqueña en 1616 con el nombre de San Juan del Pie de la Cuesta que al año siguiente se cambió por el de San Jerónimo de los Cedros. Fue elevado a la condición de municipio en 1757. Un área municipal de 155 km2, montañosos en su mayoría, permite los cuatro pisos térmicos, regados por el rio Aburra y varias corrientes menores. Sobresalen los cultivos de caña de azúcar, café, plátano, maíz y cítricos. Sus pastos, calificados como excelentes, han permitido la aparición de una buena ganadería.


SAN JOAQUÍN
(Santander)
No se conoce la fecha de fundación del poblado, que en los primeros instantes se llamó Petaquero. Dispone de 192 km2 de jurisdicción, de un territorio quebrado en que predominan los pisos térmicos medio y frío. Su sistema hidrográfico está compuesto por los ríos Chicamocha, Onzaga y San Joaquín. Su mayor actividad económica se concentra en la agricultura, y en ésta en los cultivos de fique, caña de azúcar, arroz, frutas y legumbres. Tiene una buena producción de empaques y elementos de cestería.


SAN JOSÉ DE MIRANDA (Santander)
Con el nombre de Tequia se fundó un poblado en el año de 1650. En 1915 el presbítero Isidro Miranda propendió por el traslado del caserío al sitio que actualmente ocupa, recibiendo en compensación de sus feligreses la nominación del pueblo con su apellido. El área municipal es de 85 km2, de tierras arrugadas, con los cuatro pisos térmicos y alturas hasta de 3.000 metros sobre el nivel del mar. Los ríos Chicamocha y Servitá son los mayores que cruzan las tierras del municipio. Sobresalen la agricultura de la caña de azúcar, el tabaco, el café en la zona templada, y el trigo y la cebada en la fría. Se encuentran además algunos yacimientos carboníferos.


SAN JOSÉ DE PARE (Boyacá)
Hasta 1755 fue pueblo de indios, y fue curato de la parroquia. En 1766 se restableció la categoría parroquial por la demanda de los vecinos. La población adhirió al alzamiento de los Comuneros, representado por Antonio José Vanegas, quien presidió el Común de Pare en 1781. El año anterior había entrado en el régimen municipal, con la elección de alcalde pedáneo en la persona de Patricio Franco y Chacón. El 29 de septiembre el Libertador pasó por Pare. Las tierras del municipio se alimentan de las aguas de dos ríos, el Ubazá, uno, y el Moniquirá, otro; además tiene varias lagunas y riachuelos, entre estos, la Fiscalía, que abastece de agua al poblado. Los suelos son destinados a la agricultura y a la ganadería en sus diversas especies; tiene buenas reservas forestales.


SAN JOSÉ DEL PALMAR
(Choco)
El municipio fue creado por decreto del 13 de enero de 1948. Tiene una extensión de 766 km2, con predominio de los pisos cálido y medio, regados por los ríos Habita, Hóspitas y Suramá. La minería, la agricultura y la explotación forestal son fuente principal, de sus recursos.

SAN JOSÉ DE LA MONTAÑA (Antioquia)
El poblado fue fundado en 1922. Al llegar el momento de la segregación de San Andrés, a cuya jurisdicción pertenecía, fue elevado a la categoría, de municipio en 1965. El área es relativamente corta, de 67 km2. El territorio es montañoso, con tres pisos térmicos: templado, frío y de páramo. No tiene un gran río como fuente de agua, pero cuenta con varios arroyos. A más de una buena ganadería de carne, dispone de una agricultura diversificada en que predominan el trigo, la papa, la cebada, el maíz y el fríjol.


SAN JOSÉ DEL GUAVIARE (Capital del Guaviare)    

La capital del departamento del Guaviare, San José de nombre, está situada a orillas del río Guayabero. La comisaría fue creada por decreto del 23 de diciembre de 1977, segregada de la del Vaupés, convirtiéndose posteriormente en departamento. El municipio domina una extensa región, con numerosos recursos de agua en que abunda la pesca, y se cuenta con una reserva forestal apreciable. Dispone la municipalidad de un hospital, de algunas escuelas, de comunicación aérea y fluvial, y en los últimos tiempos, dada la utilización de parte de sus tierras para la siembra de la coca, ha recibido ayudas especiales para la reconversión de la agricultura. La abundancia de la ola colonizadora hace suponer un desarrollo a corto plazo.


SAN JOSÉ DEL PALMAR (Choco)
El municipio fue creado por decreto del 13 de enero de 1948. Tiene una extensión de 766 km2, con predominio de los pisos cálido y medio, regados por los ríos Habita, Hóspitas y Suramá. La minería, la agricultura y la explotación forestal son fuente principal, de sus recursos.


SAN JUAN DE ARAMA
(Meta)
Con territorio segregado de Nueva Granada, y por ordenanza 17 de 1966 dé la Asamblea del Meta, se creó el nuevo municipio. La mayor parte de su suelo se encuentra en el área de llanura y de cordillera, especialmente de la serranía de la Macarena. Los ríos Guejar, Cabras, Central y otros más riegan sus tierras. La ganadería extensiva y la agricultura, en que sobresalen los cultivos de maíz y plátano, son las principales fuentes de su economía.


SAN JUAN DE BETULIA (Sucre)
Segregado de Corozal, de que era corregimiento con el nombre de Betulia, con el agregado de San Juan fue elevado a la condición de municipio el 5 de diciembre de 1968. Son varios los corregimientos bajo su mando. Su cercanía a Sincelejo, de la que está a 21 kilómetros, la hace dependiente en buena parte de la economía de la capital sucreña. Tiene buenos servicios, una agricultura de subsistencia y una mejor ganadería.


SAN JUAN DEL CESAR
(Guajira)
Este municipio, que perteneció antes a la jurisdicción del departamento del Magdalena, pasó a formar parte de La Guajira, a la conversión de ésta en nuevo departamento. Dispone de un área municipal de 1.092 km2. Tierra ondulada y cálida, con pocas corrientes de aguas, entre ellas el río Cesar. Dispone de cuatro corregimientos. Dada su importancia agrícola y ganadera, cuenta con un buen comercio; está enlazada por carretera y aviación. Sus principales cultivos son los de algodón, maíz y plátano. Tiene, además, una extensa ganadería.


SAN JUAN NEPOMUCENO (Bolívar)

En el decurso de los años 1778 y 1779, el tantas veces citado, don Antonio de la Torre y Miranda, fundó el poblado. De tales tiempos apenas quedan algunas referencias de la tradición que no son válidas como elementos de historia.

La superficie del municipio es de 1.125 km2. Son varios los arroyos que cruzan el municipio, entre ellos el San Juan Bosco o Rastro, el Salvador, Los Cacaos y El Catalina. Tiene una alta producción agrícola de arroz, plátano, ñame, maíz, caña de azúcar y tabaco. Pero la mayor riqueza de la región es la que corresponde a sus ganaderías, en haciendas en que se ha logrado un alto índice de producción de carne, leche y derivados.


SAN JUAN DE RIOSECO
(Cundinamarca)
Con un área municipal de 297 km2, que se dividen en pisos térmicos cálido y medio, bañada por los ríos Magdalena, Chaguani, Seco y Las Palmas, amén de varias corrientes menores, San Juan de Rioseco tiene en la abundante población ganadera y en una agricultura diversificada, en que priman los cultivos de tierra caliente, la base de una economía próspera. Antes de la conquista sus tierras estaban habitadas por los panches; correspondió al capitán Hernando Venegas Carrillo Manosalva su posesión. El área de la población fue dada por Camilo Santos Medina. Fue municipio en 1801.


SAN JUAN DE URABÁ (Antioquia)
Esta jurisdicción antioqueña tiene una, muy antigua fundación. Correspondió a la década de 1870 - 1880 en que llegaron a la región buscadores de raicilla y de tagua del departamento de Bolívar. Fue creado municipio por ordenanza 58 de marzo 3 de 1986. El municipio tiene una extensión de 239 km2. Cuenta con varios ríos importantes, entre ellos el San Juan, el San Juancito, el Damaquiel y otros caudales menores. Los cultivos son los de maíz, plátano, cacao, cocoteros. La ganadería domina extensas áreas del territorio. Posee sitios de interés como las Bocas de San Juan y las playas del volcán de ceniza.

SAN JUANITO (Meta): Este poblado, en el departamento del Meta, fue hasta hace algunos años inspección de policía del municipio de El Calvario, de cuya área geográfica fue recortado para la organización de la nueva unidad administrativa. Dista de su antigua sede unos diez kilómetros. También recibe comunicación aérea. La cabecera se encuentra situada a la orilla derecha del río Chingaza, uno de cuyos brazos suministra buena parte del agua que se consume en Bogotá. Los ingresos de San Juanito son los de la ganadería, principalmente, y la agricultura de subsistencia, da das las dificultades del transporte, en la segunda instancia. Tiene apreciables recursos forestales, además de los de caza y pesca, y una buena red hidrográfica.


SAN LORENZO  (Nariño)
En el año de 1810 Rafael Martínez y Jerónima Consuegra crearon el poblado que en 1873 llego a ser parroquia y municipio en 1886. Dispone de un área municipal de 249 km2, de zona montañosa, en que alternan algunos valles. En tres pisos, cálido, medio y frío, se reparte la jurisdicción. Los ríos Juanambú y Mayo, con algunas corrientes menores, irrigan la región. La agricultura, la ganadería y la minería forman las bases de su economía.

SAN LUIS (Antioquia)
La población fue fundada en el mes de agosto de 1875 y elevada a la condición de municipio en 1882. La extensión territorial de 762 km2, ofrece, aún, zonas boscosas para la explotación forestal. Es montañosa la superficie, en un sector, y cenagosa en el que cae a las laderas del Magdalena. Son tres sus pisos térmicos, con predominio del cálido y el templado. La agricultura del café, maíz, caña de azúcar y la ganadería constituyen el soporte económico de la población y de sus habitantes.


SAN LUIS
(Tolima)
En 1780, en la hacienda Contreras, de propiedad de don Luis Caicedo y Flórez, se inició la formación de un poblado. Acompañaron al primero, al que se tiene como fundador, Francisco Villanueva, Pedro Velásquez y Nicolás Herrera. Se le dio el nombre del iniciador del caserío. El municipio tiene un área de 445 km2, planos en su mayoría y casi todos correspondientes al piso térmico cálido. Lo bañan los ríos Coello, Cucuana, Luisa y Saldaña. Su agricultura es la del arroz, algodón, tabaco, ajonjolí, caña de azúcar y frutas. Tiene una dilatada y próspera ganadería.

SAN LUIS DE GACENO (Boyacá)
Este municipio boyacense es de los más recientes, ya que su fundación corresponde al actual siglo. Fue fundado en 1912 y erigido como tal en 1956. Tiene una extensión territorial de 249 km2. Zonas templadas y cálidas como son las que corresponden al pie de monte. Sus ríos son los de Upía y Lengupá. Su producción depende, en un alto porcentaje, de la explotación pecuaria.


SAN LUIS DE PALENQUE
(Casanare)
Corresponde a Casanare el municipio que fuera de Boyacá antes del apedazamiento de este departamento. Tiene un área de 3.042 km2, de territorio totalmente plano, con piso térmico cálido, regado por los ríos Pauto, Guanápalo y Meta, entre otros. Es puerto fluvial sobre el río Pauto, tiene aeródromo y varios tramos carreteables. Buenos pastos y una ganadería muy abundante. La agricultura atiende la producción de maíz, algodón, cacao y caña de azúcar. Hace parte de las poblaciones llaneras, formadas desde tiempos coloniales como sitios de vaquería.


SAN MARCOS
(Sucre)
Tiene una larga tradición como centro poblado, primero por los indígenas y más tarde por población blanca. Está a la orilla de la ciénaga de su nombre, que se comunica con el río San Jorge por el caño de La Vereda. Tiene una extensión superficiaria escasa, de apenas 50 km2, que lo es, en comparación de los municipios vecinos. Fue erigida en municipio en 1912 y es cabecera de Circuito Notarial y Registro.  Una buena red de aguas sostiene la feracidad de la zona rural. Lo cruza el río San Jorge, de sur a norte; a éste desembocan numerosos caños, el de Carate, uno, y los de San Domingo y el Fonce, entre otros más.  En San Marcos las ocupaciones habituales, al menos en el área rural, son las generadas por la ganadería, que es abundante en número y de buena calidad, y la agricultura de los cultivos de tierra cálida.

SAN MARTIN (Cesar)
Este municipio del Cesar fue creado en 1981, segregando los terrenos necesarios de los municipios Río de Oro, Aguachica y San Alberto en extensión de 827 km2. Tiene dos zonas, la de la cordillera Oriental que es quebrada, y la que desciende a las riberas del Cesar, de grandes llanuras. Tiene varias quebradas, entre ellas La Dorada y La Rayita. Son cuatro los corregimientos con los que se atienden la vigilancia y las necesidades administrativas. Dispone de acueducto, energía eléctrica, centro de salud, correo, teléfono y telégrafo. Su economía se basa en la ganadería y la agricultura y esta última en los cultivos de sorgo, arroz, maíz, plátano y palma africana. Su ganadería es dilatada. Se comunica por carretera con los municipios vecinos.


SAN MARTÍN
(Meta)
Quizás sea este el municipio con mayor extensión en el país, o uno de los más dilatados. El área jurisdiccional es de 28.538 km2. Casi todas las tierras corresponden al piso térmico cálido, y son planas. Los ríos Guaviare, Turbaba, Uva, Ariari y otros más cruzan la extensión. La principal ocupación de sus habitantes y el uso de sus tierras es la ganadería.


SAN MARTÍN DE LA LOBA (Bolívar)
Es una población de origen indígena. Al parecer estaba bajo el dominio de un cacique, llamado Sebastián, nombre que posiblemente le pusieron los españoles. Se le denominó, entonces, Sebastián de la Plata por las numerosas riquezas encontradas en las sepulturas indígenas. Más tarde, en 1605, se le cambió el nombre por el de La Loba. Parece que la fecha de su fundación como tal, lo fue en 1635, cuando el capitán español Diego Ortiz y Nieto, de Mompox, pidió para sí las tierras que dominase, conquistadas a los que calificó de feroces. Las heredó su hija, María Ortiz, devota de San Martín, quien sumó el nombre del santo al que ya tenía.

San Martín de la Loba tiene una extensión de 1.655 km2, regados en su extensión por el Magdalena y el caño de La Loba que se convierte en afluente del gran río en los tiempos de invierno. La zona rural es de cultivos diversos y abundantes y de buenos pastos y ganados.


SAN MATEO (Boyacá)
El municipio boyacense fue fundado en 1773 con el nombre de La Capilla, hasta 1934 en que por medio de ordenanza se le cambió por el que ahora tiene. Dispone de un área jurisdiccional de 115 km2. El territorio es montañoso y posee tres pisos térmicos: medio, frío y de páramo. El rio Guacamayas es el principal de sus fuentes de riego al que se suman otras quebradas. Predominan los cultivos de tierra fría, papa, trigo, cebada, maíz, fríjol y café. Buena ganadería, especialmente la ovina, que permite la confección de artículos de lana, como cobijas, ruanas, etc.


SAN MIGUEL (Santander)
Al parecer, el origen de la fundación corresponde a Nicolás y Miguel Suárez, en 1722. Dispone el municipio de una extensión de 115 km2. Cruzan su territorio varias de las cordilleras más empinadas de los Andes. Lo riegan el río Tunebo y otras corrientes menores. Sobresalen los cultivos correspondientes al clima frío: papas, cebada, trigo. Predominan en la ganadería las variedades caprina y ovina. Cuenta también con yacimientos de caolín y carbón.


SAN MIGUEL DE SEMA (Boyacá)
El poblado fue fundado en 1915 y erigido municipio en el año de 1960. La cabecera municipal está en las cercanías de la laguna de Fúquene. El principal de sus ríos es el Suárez. La actividad de los moradores de la zona rural es la agricultura de tierra fría, y un comercio escaso en el sector urbano.


SAN ONOFRE (Sucre)
También correspondió al capitán e ingeniero don Antonio de la Torre y Miranda, la fundación del municipio en el año de 1774. Para ello contó con muchos libertos, que siendo esclavos en Cartagena se habían fugado a sus amos. Más tarde, con otras gentes, se reunieron a prorrata y compraron para la expansión del poblado la hacienda Quiliten. Uno de los barrios de la cabecera municipal conserva tal nombre.

La extensión superficiaria es de 60 km2. A 14 kilómetros del golfo de Morrosquillo tiene varios caudales que desembocan en él. Su actividad, ganadera en parte y agrícola en la mayor proporción, ha permitido la operación de varias trilladoras de arroz.


SAN PABLO (Bolívar)

Por medio, de ordenanza de 25 de octubre de 1968 se creó este municipio, segregándolo de Simití, sin fijar su extensión territorial. Dos corregimientos integran la administración, uno de ellos Cantagallo, con importancia en el manejo del petróleo. Se sirve para el transporte del río Magdalena. La ganadería, la agricultura y la pesca son las actividades de sus pobladores.


SAN PABLO
(Nariño)
Los datos históricos dan cuenta de la fundación de la localidad nariñense por Miguel Suárez de Bótanos en 1763 y convertida en municipio en 1853. Su extensión es de 143 km2, con algunas zonas planas, pero con altas eminencias orográficas. Sus pisos térmicos son templados y fríos, regados por el río Mayo, cuyo caudal se aprovecha para una gran generadora de electricidad. Tiene una agricultura diversificada en que cuentan productos de tierras caliente y fría. Buena parte de sus habitantes son hábiles tejedores de paja.


SAN PABLO DE BORBUR (Boyacá)
Fue fundado en 1875 y erigido municipio en 1959. Tiene una extensión de 178 km2. Su agricultura, que es el sector más desarrollado de la economía, atiende cultivos diversos, que responden a las terrazas climáticas templadas en la mayoría de la superficie y cálida en un área menor.


SAN PEDRO (Antioquia)
El poblado fue fundado en 1757 y elevado a la condición de municipio en 1813. El área territorial es de 184 km2. El territorio es montañoso, de piso térmico frío. Los ríos Ovejas y Chico son sus principales corrientes de aguas. Si bien se extrae oro de algunos yacimientos, la principal actividad económica del municipio es la ganadería de leche, en cuya crianza y explotación ha logrado altos niveles, y en ellos, la formación de una gran cooperativa lechera —Colanta— que enaltece el sistema nacional.



SAN PEDRO
(Sucre)
En 1820, gentes refugiadas de Corozal, Sincelejo, Ovejas y otros poblados, abandonaron los lugares de origen por el temor del desembarco de gente armada y aguerrida, llamada Los Colorados, que habían invadido a Santa Marta. Enamorados del lugar se quedaron como residentes perpetuos. Más tarde, llegaron grupos humanos atraídos por la feracidad de la región y la distancia de posibles enemigos. En los primeros años el poblado se llamó San Emigdio; un sacerdote le cambió este nombre por San Antonio, pero en 1921 fue denominado San Pedro, y con esta designación fue llevado a la categoría de municipio en 1939.

La población adolece de problemas en el abastecimiento de aguas, ya que dos aguadas de que disponía no ofrecen buenas condiciones de salubridad. Tiene una superficie de 1.200 km2. La mayor ocupación corresponde a la de la ganadería y al cultivo del tabaco, que le ha permitido el establecimiento de algunas actividades de elaboración del mismo.


SAN PEDRO
(Valle del Cauca)
El lugar que ahora ocupa San Pedro fue dominio y habitación de los indios chancos, que vivían a la orilla de la quebrada Artieta o San Pedro. En 1561 las tierras fueron dadas al español Francisco de Espinosa, quien dio comienzo a la organización de un municipio. Ya en el siglo XVIII se fundó en la hacienda San Pedro una capilla. El día 22 de junio de 1812 Francisco de Ospina donó los terrenos para la construcción del poblado, lo que parece indicar la fecha como de fundación. En el año de 1888 fue designado municipio. Situado en el centro del departamento, San Pedro tiene una zona plana y otra quebrada. El río Cauca es el eje hidrográfico. Dispone de tierras aptas para la ganadería y la agricultura, y en su jurisdicción operan los más grandes planteles de la avicultura vallecaucana.


SAN PEDRO DE URABÁ (Antioquia)
La avanzada de los empresarios agrícolas y los campesinos en busca de trabajo que se ha registrado en la zona de Urabá, de Antioquia, ha permitido un cambio en el régimen administrativo. Así, han surgido numerosos y prósperos municipios de algunas inspecciones de policía. San Pedro de Urabá, segregado de Arboletes, era una inspección hasta que la ordenanza 22 de 1977 lo elevó a la calificación de municipio. Opera con cuatro inspecciones de policía para el manejo administrativo. Se une a Arboletes con carretera, pero también tiene servicio aéreo, correo y energía eléctrica. Su territorio es escarpado por la vecindad de la serranía de Abibe. Son varias las corrientes de agua, entre ellas las quebradas San Joaquín y Los Platos.


SAN PELAYO
(Córdoba)
La población fue fundada en el año de 1776 por don Francisco Díaz Pimienta, uno de los primeros precursores de la conquista de la región del Sinú. A poco menos de dos kilómetros de la ribera del Sinú, las 83.000 hectáreas de su superficie, en que predomina la llanura, apenas interrumpida por una corta zona quebrada, esta alimentadas por las aguas del Sinú, amén de dos riachuelos permanentes, y de los caños que aparecen en los tiempos de invierno.

La economía de San Pelayo se sostiene, como en la mayoría de los municipios de la costa Atlántica, con los cultivos de pancoger, y otros más, industriales, y la ganadería.


SAN RAFAEL (Antioquia)
La municipalidad antioqueña de San Rafael fue fundada, como poblado, en 1864, y como entidad administrativa en 1871. Tiene una extensión de 327 km2 de superficie quebrada en que predominan, por su cuantía, los pisos térmicos templado y cálido. Los ríos Guatape y Nare, lo mismo que numerosas quebradas riegan su superficie. En la agricultura predominan la caña de azúcar, el café, el fríjol y el maíz. Tiene una buena ganadería y numerosos yacimientos auríferos, sometidos a permanente exploración y explotación.


SAN ROQUE (Antioquia)
Fue fundado en 1880 y erigido municipio el 26 de enero de 1884. Su extensión territorial es de 449 km2, con tres pisos térmicos bañados por el río Nare y otras corrientes menores. Tiene una agricultura de gran importancia, especialmente de caña de azúcar, café, fríjol, y una gran riqueza aurífera. La ganadería de vacunos y equinos es excelente, con amplios mercados no sólo en el municipio, sino en las poblaciones vecinas.


SAN SEBASTIÁN (Cauca)
El área de este municipio caucano es de 436 km2. La mayor parte del territorio es montañoso, situado en el macizo colombiano que es casi la fuente del sistema hidrográfico del país. La mayor parte del suelo corresponde al piso térmico frío, y buena porción al del páramo. Lo riegan los ríos Caquetá, Cusiyaco, Humus, Negro, Salado y Sucubun, además de numerosas corrientes menores. La agricultura y la ganadería, ambas actividades regidas por el clima, son ocupaciones de sus gentes, y es abundante la producción de tejidos de lana y artículos de fique. Hay muchos petroglifos en la comarca.


SAN SEBASTIÁN DE BUENAVISTA (Magdalena)
Con un área territorial de 483 km2, este municipio del Magdalena dispone de un piso térmico cálido y una topografía plana. Una de las zonas es cenagosa, y son varias las ciénagas formadas por ríos y caños, unas, y permanentes, otras. El Magdalena y el brazo de Mompox bañan sus tierras. La agricultura, la ganadería y la pesca son actividades importantes de la economía, lo mismo que el transporte fluvial, que aprovecha las aguas del Magdalena. La localidad fue fundada en 1748 y el municipio creado por decreto de 15 de noviembre de 1957.


SAN VICENTE (Antioquia)
Fue fundado el poblado antioqueño en 1776 con el nombre de San Vicente Ferrer, que conservó en la nominación, y erigido en municipio en 1814. Con un área de 423 km2 y una superficie quebrada que ofrece varios cerros, su piso térmico es medio en pocos kilómetros y frío en los restantes. Lo riegan el Río Negro y otros caudales menores. Tiene una ganadería aceptable y una agricultura diversificada como para atender el consumo doméstico. En compensación, posee yacimientos auríferos de alguna importancia.


SAN VICENTE DE CHUCURÍ
(Santander)
Esta localidad santandereana ha tenido una gran importancia económica e histórica, afectadas una y otra por la violencia de los últimos tiempos. Fue fundado el poblado en 1881 y elevado a la condición municipal en 1895. El área municipal es extensa, de 2.028 km2, con dos regiones topográficamente distintas: una, baja, cálida y plana; y otra, alta, fría, con eminencias orográficas destacadas. La mayor parte de las tierras corresponden a los pisos cálido y templado. La economía de San Vicente de Chucurí se inicia con el aprovechamiento forestal que ha sido continuado, la ganadería que ofrece terrenos extensos, ahora afectada por la inseguridad, y la producción agrícola, que da cuenta de la feracidad de los suelos con el café, el cacao, la caña de azúcar, el arroz y el maíz. La población tiene una excelente infraestructura económica, un comercio apreciable y algunas pequeñas industrias.


SAN VICENTE DEL CAGUÁN
(Caquetá)
La población fue fundada en 1903; años más tarde, en 1950, y por decreto del 14 de marzo se le erigió en municipio. Localizado el poblado a orillas del río Caguán, al que le debe el nombre, ofrece las consideraciones de los municipios que operan al margen de la selva. Sus terrenos son relativamente planos, de clima cálido, y con una producción agrícola y ganadera que sigue las pautas de la naturaleza. Especialmente son importantes los sembrados de arroz, cacao, plátano, ajonjolí y maíz.


SAN ZENÓN (Magdalena)
El poblado fue fundado en el año de 1751 por don Antonio de Mier y Guerra. Por medio de decreto de 13 de abril de 1950 fue elevado a la condición de municipio. Dispone de un área jurisdiccional de 222 km2, en su mayoría planos, y cenagosos en los que lindan con el río Magdalena. Tiene varias ciénagas. Las aguas que lo riegan son las del Magdalena, el brazo de Mompox y la quebrada Culebra. Buena parte de sus comunicaciones las realiza navegando por el Magdalena. Agricultura y ganadería son las actividades económicas más señaladas. En la primera algodón, fríjol, maíz y plátano.



SANDONÁ
(Nariño)
Fue fundado en 1886 en tierras donadas para el efecto por el gobierno departamental. Fue erigido, en distrito municipal en 1868. Inicialmente llevó el nombre de El Rosario, cambiado por el de Los Llanos o Sandoná en noviembre de 1878. El área del municipio es corta, de 48 km2, montañosa en términos generales, pero con algunas planicies. Tiene los cuatro pisos térmicos y está regada por los ríos Guáitara, Ingenio y Yambinoy, y algunos raudales menores. Amén de las actividades ganaderas y agrícolas, cuenta las de una buena artesanía de tejidos.


SANTA ANA
(Magdalena)
En 1751 don José Fernando de Mier y Guerra fundó el poblado, y le dio el nombre de Santa Ana de Buena Vista; el municipio fue creado en 1918. Se le dio una extensión de 2.126 km2, de tierras planas y cálidas, regadas por el brazo de Mompox del río Magdalena y varios arroyos. También en jurisdicción de Santa Ana aparecen varias ciénagas. Ganadería, agricultura y pesca son sus principales ocupaciones; buena parte de su transporte se realiza por el río Magdalena.


SANTA BÁRBARA (Antioquia)
La población antioqueña fue fundada en 1774, elevada a la condición de municipio en 1822. Se le conoció como Cienagueta en los primeros años. Tiene una extensión de 220 km2 de superficie montañosa, en que predominan los pisos térmicos medio y cálido. Riegan sus tierras los ríos Cauca, Arma, Poblanco y El Buey. Su economía depende de la ganadería y la agricultura, y en la última se destacan el cacao, el café, el tabaco y el maíz.



SANTA BÁRBARA
(Santander)
No se tienen datos sobre la fundación de Santa Bárbara. Fue elevado a la condición de municipio en el año de 1976. Era, por aquellos tiempos, inspección de policía en el municipio de Umpalá, y sus tierras fueron tomadas del municipio, al que sustituyó, y de Piedecuesta y Guaca. Tiene comunicación por carretera con la red vial del departamento, una excelente agricultura y una ganadería de diversas especies, en que predomina la caprina. Cultivos de clima templado, café, caña de azúcar y otros más.

SANTA   BÁRBARA - ISCUANDÉ (Nariño)



Situada en las riberas del río de su nombre, fue fundada a orillas del mar en 1600 por Francisco Parada, pero poco después los vecinos la trasladaron a su ubicación actual. Fue elevada a la condición de municipio el 30 de noviembre de 1967 con el nombre de Santa Bárbara con sede en Iscuandé. El área municipal es de aproximadamente 1.300 km2, la mayor parte del territorio de piso cálido y plano, regado por los ríos Iscuandé, que sirve su comunicación, y Sequihonda, además de numerosas corrientes, esteros, brazos y caños. Tierra exuberante, con grandes recursos en maderas, tiene una agricultura de subsistencia en caña de azúcar, cacao, arroz, a que suma para la alimentación, la pesca. Iscuandé posee comunicación fluvial, marítima y aérea.


SANTA CATALINA (Bolívar)

El territorio de este municipio fue de los primeros descubiertos por don Pedro de Heredia al llegar a la provincia de la antigua Kalamarí. Ocurrió esto en 1533. Prácticamente su territorio está alinderado en la mayor parte por las aguas del mar de las Antillas. A poca distancia de Cartagena, la vecindad de la capital bolivarense le ha permitido convertirse en casi una zona del entorno citadino.

El municipio tiene problemas en el abastecimiento de las aguas. Por los tiempos de invierno se forman los arroyos que merman, hasta casi desaparecer, en los de verano. Buena parte de las necesidades del líquido se atienden con "casimbas" y estanques. Con las limitaciones que impone la vecindad del mar y su brisa en los procesos de vegetación, es abundante la ganadería y aceptables los índices del cultivo agrícola.


SANTA FE DE ANTIOQUIA (Antioquia)



La ciudad de Antióquia, que por muchos años se le llamara Santafé de Antióquia, tiene una dilatada tradición histórica. Fue fundada en sitio distinto al que ahora ocupa, por el mariscal Jorge Robledo, el 4 de diciembre de 1541. Años más tarde la población se trasladó a un caserío, también fundado por Robledo, llamado Santafé. De allí la dualidad del nombre. La ciudad fue capital de la provincia española y, más tarde, de la organización republicana que le sucediera. Solo en 1830, por decisión nacional, dejó de serlo, en favor de Medellín.

La ciudad tiene jurisdicción sobre un área territorial de 435 km2, que por su quebrada topografía ofrece los diversos pisos térmicos, de páramo, templado y cálido. Riegan su suelo las aguas del Cauca y del Tonusco, amén de caudales menores. La agricultura y la ganadería forman su base económica, y en los últimos tiempos el turismo, que es abundante. La arquitectura colonial se conserva en varios de los templos. El más ilustre de sus hijos fue don Juan del Corral, de dilatada memoria por sus condiciones administrativas.


SANTA HELENA DEL OPÓN
(Santander)
En el año de 1974 fue elevada a la condición municipal, la que hasta el momento apareciera como inspección de policía del municipio de Guacamayo. No se tienen datos sobre la fundación del caserío; el área municipal es de 198 km2. El poblado, cuya grafía suele ser de Elena y Helena indistintamente, está situado a la margen derecha del río Opón y enlazado, por carretera, al sistema de vías del departamento. Dispone de servicios públicos adecuados, tiene un buen comercio e ingresos apreciables por su ganadería y agricultura.



SANTA ISABEL
(Tolima)
Los primeros colonos, José María Álzate, Pedro Alcántara Rivera y José María Vega se establecieron en la zona en 1885. El 12 de septiembre de 1893 llegó el sacerdote Rómulo Madrid en unión de Casar Ramos y Simón Cardona, quienes levantaron la primera edificación. El 1 de junio de 1904 fue declarado municipio. Tiene un área de 314 km2 de territorio montañoso, en que predominan los pisos térmicos frío y de páramo. En su jurisdicción se encuentran los nevados de Santa Isabel y Quindío, y numerosas eminencias orográficas. Los ríos Yuca y Totaré riegan su tierra con la ayuda de numerosos caudales. En la escasa zona templada producen café, caña de azúcar, maíz y plátano. Tiene una ganadería de altura y numerosas minas de oro, algunas de ellas en explotación tradicional.


SANTA LUCÍA (Atlántico)

El municipio fue creado el 18 de octubre de 1967. Tiene una extensión de 84 km2. El terreno es plano y cenagoso, y desde luego cálido. En el sur se encuentra el Canal del Dique. Su economía se basa especialmente en la ganadería, algo de agricultura y en la pesca,  que es abundante.


SANTA MARÍA (Boyacá)
Llamada la Puerta del Llano, el municipio de Santa María fue fundado en 1961. Tiene una extensión de 525 km2. Es abundante su riqueza, con los ríos de Upía, Guavio, Lengupá, Chiquito y Bata. Este último alimenta la represa de Chivor, una de las más grandes del país, con una capacidad de 11.300.000 m3. Tiene una abundante producción agrícola, pero es más alta la riqueza ganadera que responde a la situación topográfica del mayor porcentaje de su superficie.


SANTA MARÍA
(Huila)
En 1864 los hermanos Bernardo, Casimiro y Gregorio Suárez, habitantes de Palermo, iniciaron el desmonte de los suelos en que se levanta Santa María. En 1893, Felisa, su hermana, vendió los terrenos a los colonizadores iquireños Santos Trujillo, Custodio Zúñiga, Jesús Zúñiga e Ignacio Andrade. La fundación aparece en 1905 y la creación del municipio en 1965, el 26 de noviembre. Con una superficie de 320 km2 y con una hidrografía dominada por el río Bache, tiene una gran producción agrícola y una buena ganadería, ésta última en la zona fría. Buena parte de sus tierras corresponden a zonas forestales de enorme importancia, tanto que hace poco sus regiones altas entraron en el lindero de la reserva forestal, en el denominado Parque Natural del Nevado del Huila.


SANTA MARTA (Capital del Magdalena)
Situada a orillas del mar, en la bahía de su nombre, la capital del departamento de Magdalena, con una altura de 6 metros sobre el nivel del mar, una temperatura de 27°C y una extensión superficiaria de 2.381 Km2, tiene su ubicación en la geografía del mundo a los 11°15' de latitud norte y a los 74° 13' al oeste de Greenwich en el norte del país.

La capital del departamento de Magdalena fue fundada el 29 de julio de 1525 por don Rodrigo de Bastidas, y gana, por la fecha, el título de la más antigua ciudad fundada por los españoles en territorio colombiano. Tiene, pues, una dilatada tradición, desde el punto de vista comercial, pues ha sido un puerto de mucha importancia en el pasado, importancia que conserva con deterioro por las condiciones de la bahía en relación con el calado de las nuevas embarcaciones. Fue centro religioso de interés, ciudad amurallada para darle protección de los indígenas bravios, primero, y más tarde de los corsarios. Terminal del llamado ferrocarril del Atlántico, puerto marítimo, puerto aéreo y de carreteras, las comunicaciones le han dado ventaja para el turismo que es creciente. Santa Marta cuenta con servicios públicos eficaces, un buen comercio y una industria con un buen nivel de desarrollo. De especial interés ha sido, en los últimos tiempos, la tarea y construcción de hoteles y las actividades que tienen que ver con el turismo. Tanto en el área administrativa oficial como en el manejo económico de la ciudad, la prosperidad ha sido evidente, y Santa Marta recibe, a cada día, más visitantes y una creciente inmigración de las ateas vecinas.

La ciudad ofrece atractivos a la curiosidad de sus visitantes; la más importante, la Quinta de San Pedro Alejandrino en que murió el Libertador Simón Bolívar; está la llamapunta de Betin y su escuela de ciencias del mar. El área municipal es predominantemente de territorio montañoso, en la mayor parte de su superficie, con varios ríos, entre ellos, el Buritaca, Chiquito, Don Diego y numerosas zonas de la playa destinadas a la recreación, la pesca y el turismo.


SANTA ROSA (Bolívar)

No se tiene un dato muy preciso sobre la fundación de este municipio, pero el aceptado la señala en 1735, siendo sus primeros habitantes los indígenas de la tribu alipaya, formada por varios cacicazgos. La población estuvo situada en el punto El Uvero, pero más tarde se le trasladó al que ahora ocupa.

La extensión superficiaria del municipio, de 900 km2, ofrece buenas tierras para la agricultura y la ganadería, pero tiene el gran problema de la escasez de aguas. Situada sobre la margen del brazo de Mompox, del río Magdalena, sólo dispone de aguas propias en varias regiones, y escasas en el caudal. En varias zonas, como las de Tabacal y Betancur, ha sido necesaria la construcción de aguadas que se limitan en los días de verano a un bajo suministro de aguas, y no de buena calidad.


SANTA ROSA (Cauca)
El municipio caucano dispone de un área extensa de 4.479 km2. La mayor parte de su terreno es montañoso, especialmente en su límite con el Huila, con alturas mayores, pero tiene zonas planas. Posee numerosos ríos, ya que se encuentra en el ápice de la cordillera de los Andes. Son, entre otros, el Caquetá, el Blanco, el Cajón, el Cascabel y muchos más. Buena parte de la zona rural tiene una bajísima densidad humana, que limita los niveles de la productividad. Tiene reservas forestales abundantes, agricultura y ganadería limitadas por la distancia y algunas explotaciones mineras.


SANTA ROSA DE CABAL
(Risaralda)
Los quimbayas fueron los primitivos pobladores de la región, conquistada por Jorge Robledo y examinada por Melchor Suer de Navas. Fue fundada la ciudad en 1844 por Fermín López, José Hurtado, Emilio Buitrago y otros colonos más. El nombre del municipio es una mezcla extraña de la devoción a Santa Rosa de Lima y de homenaje al entonces gobernador del Cauca, José María Cabal. La extensión territorial es de 484 km2, y en ellos son frecuentes las fuentes termales, que fomentan el turismo, y los altos nevados en que el municipio tiene parte. Los principales ríos son el San Eugenio y el Otún, a los que se suman numerosos raudales. Tiene algunas minas de oro, una elevada producción cafetera y una abundante población vacuna. En 1846 aparecen las primeras partidas parroquiales. Santa Rosa tiene un generoso desarrollo comercial e industrial y un elevado nivel cultural gracias a sus prestigiosos establecimientos educativos.


SANTA ROSA DE OSOS (Antioquia)



El poblado, uno de los más importantes de Antioquia, fue fundado en 1757 y erigido municipio en 1814. Inicialmente llevó el nombre de San Jacinto de los Osos hasta 1979 en que se le cambió por el actual, restándole el artículo en 1811. Tiene una extensión de 807 km2, de tierras montañosas y muy quebradas. Predomina el piso térmico frío y dada su riqueza aurífera fue considerado el suyo como suelo árido, pobre en agricultura. La vitalidad de sus gentes ha dado vigor a los cultivos de café, caña de azúcar, maíz y fríjol. Su ganadería vacuna, destinada a la producción de leche, es de alta calidad y de abundante producción. Igualmente, el subsuelo es rico en oro. Los ríos Grande y Guadalupe constituyen su mayor recurso hídrico. La ciudad, eminentemente religiosa y sede de un obispado, ocupa lugar destacado en educación civil y religiosa y en la promoción de destacados dirigentes eclesiásticos y civiles.


SANTA ROSA DE VITERBO (Boyacá)
El nombre de la ciudad tiene carácter religioso. Le fue dado por la santa de Viterbo, en Italia. La jurisdicción municipal es de 107 km2. Su principal río es el Chiticuy, al que se suman numerosas quebradas. La agricultura ofrece con abundancia los productos de clima frío, papa, trigo, maíz, cebada. Produce, además, bellas frutas. Su ganado es de calidad. Tiene yacimientos de carbón, yeso y esmeraldas. En 1810 se encontró en las cercanías de la población un aerolito, con un peso de 700 kilos. Tiene Santa Rosa de Viterbo una población artesanal de tejidos diversos, varias curtidurías y un notable comercio. Entre sus hijos ilustres se cuentan los expresidentes Rafael Reyes y Clímaco Calderón Reyes, y los letrados y poetas Carlos Arturo Torres, quien fue ministro de Estado, y Jorge Rojas. La ciudad tiene una vida ilustre en los fastos de la historia. En 1754 se nombraron los alcaldes pedáneos. El primer cura fue don Diego Bravo de León.


SANTA ROSA DEL SUR (Bolívar)

Este municipio de Bolívar fue fundado en el año de 1772, y tuvo en los primeros años el nombre indígena de Alipaya. Más tarde se le llamó Santa Rosa del Uvero. Correspondió a uno de sus encomenderos, Alonso López de Montalvo, su erección como parroquia. La municipalidad dispone de un área de 97 km2. Tierra plana y cálida en la mayoría de la superficie con pocos arroyos, entre ellos la Abdala, la León y otros más. Los principales recursos recursos agrícolas, los ganaderos, y la explotación minera. Los cultivos más importantes son los de arroz, millo, caña, y ajonjolí, entre otros.


SANTA SOFÍA (Boyacá)
La población es de fundación española. Tras la dependencia de otras vecindades, fue erigida la parroquia el 10 de enero de 1810, con el nombre de Guatoque por disposición del virrey Amar y Borbón. El 26 de septiembre de 1819 el Libertador Simón Bolívar pasó por el poblado. Con el nombre indígena formó parte del Cantón de Leiva, y en 1857 al Estado Soberano de Boyacá. En 1894, por decisión del Concejo municipal, la población quedó bajo el patronato del Corazón de Jesús. En 1906 —marzo 7— se le dio el nombre de Santa Sofía, que aún tiene.

La extensión del municipio es de 98 km2. Su río tutelar es el Sutamarchán. Tiene una intensa agricultura, minas de esmeraldas, yeso, mármol. Hay una gran actividad en el ramo de los tejidos. En la jurisdicción del municipio se encuentra el hoyo La Romera, que tiene 50 metros de largo, 30 de ancho y una altura de 27 metros, que ostenta muchas estalactitas.


SANTACRUZ - GUACHAVÉS
(Nariño)
El área municipal de este municipio es de 560 km2 de un territorio montañoso en que se destaca, entre otras alturas, la del volcán Azufral. La mayor parte de su superficie corresponde a los pisos térmicos templado y frío. Son varios los ríos que cruzan el territorio, los principales el Blanco, el Cristal, el Sábalo, el Telembí, el Vargas. Las fuentes económicas de sus habitantes son la agricultura, la ganadería y la minería de oro. Se cree que la población fue fundada por un indígena, José Guachavés, de que tomó su nombre. En 1869 fue erigida en cabecera municipal. En 1895 se le restableció en la categoría que había perdido, situación que se ratificó por la ordenanza 40 de 1913.


SANTANA (Boyacá)
Ya a finales del siglo XVIII se citaba a Santana, a la par de Chitaraque para los menesteres religiosos. La parroquia se adhirió, en 1781, a la insurrección de los Comuneros del Socorro. En 1780 se nombró el primer alcalde pedáneo a don Manuel Pinzón y Río. A diciembre 9 de 1805 se la hizo parroquia. En 1819 el Libertador Simón Bolívar pasó por Santana. En 1857, el municipio, segregado de la jurisdicción de Vélez, entró a formar parte del Estado Soberano de Boyacá.

El nombre del municipio se afinca en el de Santa Ana, unido por la costumbre. El área jurisdiccional es de 67 km2. Sus dos principales ríos son el Saravita o Suárez, y el Lingaruco. Tiene una extensa producción agrícola, yacimientos de algunos metales, recursos forestales y alguna ocupación en los tejidos de algodón.


SANTANDER DE QUILICHAO
(Cauca)
Las tierras del municipio estaban habitadas, a la llegada de los españoles, por la tribu de los quilichaos; la actual localidad fue fundada por Sebastián de Belalcázar en 1543 con el nombre de Jamaica. Posteriormente se le cambió por el de Quilichao y luego por el que lleva actualmente. Tiene una extensión de 597 km2, divididos en montañosos y planos. Los ríos Cauca, Mondomo y Mandiva, entre otros, riegan su superficie. Tiene una buena agricultura, una mejor ganadería y algunas minas de oro.


SANTIAGO
(Norte de Santander)
Correspondió a Ignacio Romero Camacho la fundación del poblado en 1742; en 1851 fue parroquia y en 1880 municipio. La extensión jurisdiccional es de 242 km2, quebrados en su mayoría, con algunas alturas apreciables. Predominan los pisos térmicos cálido y medio; los riegan los ríos Peralonso y Zulia y algunas corrientes menores. Como actividades principales sobresalen la agricultura, y en ésta, los cultivos de arroz, caña de azúcar y café.


SANTO TOMÁS (Atlántico)



Con una extensión de 53 km2, con ligeras ondulaciones en una superficie plana hacia el oriente, y áreas cenagosas en las cercanías del río Magdalena, en que se destaca la ciénaga de su mismo nombre, el municipio ofrece oportunidades a la agricultura del ajonjolí, el arroz, el maíz, el plátano y la yuca. Actividades económicas de importancia son la ganadería y la pesca. Su fundación se cumplió a mediados del siglo XVIII y fue importante en el manejo administrativo de entonces. Se le erigió municipio en el año de 1857.


SANTODOMINGO (Antioquia)
El poblado antioqueño fue fundado en 1778 y elevado a la categoría de municipio en el año de 1814. El área jurisdiccional es de 271 km2 de superficie escarpada, que presenta los pisos térmicos templado y frío. Los ríos Porce o Medellín y el Nare son los principales recursos hídricos, a que se suman algunas corrientes menores. En su agricultura predominan los cultivos de café, maíz, fríjol, caña de azúcar y papa. Son importantes los yacimientos auríferos que se explotan desde los tiempos de la colonia. La población tiene un alto nivel en materia económica y educativa.


SANTUARIO (Antioquia)
El municipio antioqueño en que murió, tras sus heridas en batalla, el general José María Córdova, fue fundado en el año de 1765 y elevado a la categoría de municipio en 1838. Forma parte de los pueblos del oriente antioqueño, en la región del valle de Rionegro. El área municipal es de 94 km2de territorio ligeramente quebrado, de piso térmico frío en la mayoría de su extensión. Su economía se basa en la ganadería, que es de selección, y más destinada a la producción de leche que al consumo de carne, y su agricultura, de cultivos de tierra fría. Tiene, además, una pequeña actividad industrial, que ha crecido en los últimos años.


SANTUARIO
(Risaralda)
Como en la mayoría de los municipios del occidente del país, corresponde a Belalcázar, Robledo y capitanes de uno y otro, el descubrimiento y conquista de las regiones. Santuario lo fue por las gentes de Robledo. Las tierras eran ocupadas, antes de la conquista, por apías y chamíes. Santuario fue fundado en 1886 por gentes interesadas en la riqueza de sus sepulturas indígenas. Los primeros fundadores fueron Lázaro Henao, Fermín Vásquez, Julián y Fausto Ortiz, entre otros. Fue declarado municipio el 14 de diciembre de 1906. Su nombre viene de la abundancia de los santuarios de los aborígenes, hallados y saqueados por los "guaqueros". Café, caña de azúcar y maíz son fundamento, con una ganadería promisoria, de su riqueza. La parroquia fue creada en el año de 1905.


SAPUYES (Nariño)
La extensión territorial del municipio corresponde al piso térmico de páramo, y es uno de los que padecen más baja temperatura. Tiene un área de 118 km2 y algunos picos orográficos, entre ellos el volcán Azufral y algunos nevados. Sus cultivos son el trigo, la cebada y la papa; predomina la ganadería ovina. Buena parte de la población se destina a la confección de sombreros de paja. A la llegada del conquistador Sebastián de Belalcázar se encontró un caserío de indios paguayes, súbditos del cacique Sapuyana, de] tomó el nombre la población. Fue municipio el año de 1849.

SARAVENA (Arauca)
Este municipio ha logrado, en los últimos años, un desarrollo increíble, especialmente por la riqueza de los yacimientos petrolíferos hallados a la sazón, y que han colocado al poblado y a los habitantes en una excelente condición económica. Era corregimiento de la intendencia del Arauca, de cuya capital dista 125 kilómetros que cubre, bien por lo fluvial, bien por lo aéreo.

Saravena tiene una población llegada de todas las regiones del país. Dispone de servicios públicos, de una agricultura próspera, de recursos forestales y de una buena ganadería. Son importantes los beneficios de la caza y de la pesca. Cuenta, además, con un excelente hospital para el tratamiento de las enfermedades tropicales.


SARDINATA
(Norte de Santander)
Al frente de algunos colonos interesados, Secundiño Jácome fundó la población en el año de 1786, erigida en parroquia en 1892 y en cabecera municipal en 1906. El área territorial bajo su jurisdicción alcanza los 1.346 km2. La mayor parte de la superficie es quebrada, dominada por los pisos térmicos templado y cálido. Los ríos Danta, Jordán, Nuevo, Sardinata y otros más, forman la red hidrológica. Predominan en su agricultura el café, la caña de azúcar, el cacao, el arroz, el plátano. La ganadería tiene importancia por el número de cabezas y la calidad de su carne.


SASAIMA (Cundinamarca)
Era el nombre del cacique que gobernaba en la región. Hernán Pérez de Quesada destruyó el caserío indígena en 1541. El cacique dio la orden de reconstruir el caserío cerca del río Gualivá, entonces con el nombre de Sasaima, que parece ser corrupción del nombre del dignatario indígena. En 1550 el padre dominico fray Fernando de Montoya le dio el nombre de La Candelaria. La fundación del actual poblado se debe al español Alonso González y la fecha se ha fijado en el año 1620. Con un área de 103 km2, regada por los ríos Dulce, Sasaima y Namay, entre las corrientes mayores, tienen una excelente producción agrícola, en que se distinguen los cultivos de la caña de azúcar, y con ella la elaboración de la panela. Es abundante la producción frutal, y en ésta, la de cítricos.


SATIVANORTE (Boyacá)
Fue pueblo de indios, anterior a la llegada de los conquistadores. El nombre corresponde a un cacique que dominaba la región. Con una extensión de 183 km2 regados por el Chicamocha y algunas quebradas menores, tiene una alta producción agrícola en cereales y leguminosas. Buena ganadería, destinada especialmente a la producción de leche. Buena parte de la actividad laboral corresponde a la confección de tejidos, sombreros, frazadas, etc. El 18 de noviembre de 1933 se derrumbó la población, que fue reconstruida en un nuevo sitio denominado El Quintal. La parroquia de San José de Sativanorte se fundó en 1683; en 1756 se nombró el primer alcalde pedáneo. El Libertador pasó en varias ocasiones por la población y residió dos días en ella.


SATIVASUR (Boyacá)
Sátiva llamado ahora Sativasur, fue un poblado de antes de la conquista. Tras varias batallas con los españoles se llegó a la aceptación de los misioneros, que fueron padres franciscanos, que iniciaron su tarea en 1556. Dos fueron los encomenderos, Domingo de Aguirre y Bartolomé Camacho. Tras la orden de eliminar la categoría de parroquia que tenía el poblado, se le reivindicó en ella en 1779. La gente de Sativa hizo causa con los Comuneros y envió tropas bajo el mando del capitán José Antonio Peñalosa. En 1821 fue nombrado como alcalde pedáneo Antonio Rincón. En 1878 restableció su condición de municipio.

El nombre de Sativa viene del cacique indígena que dominaba la región. Tiene 71 km2; lo riegan el Chicamocha y algunas quebradas. Es patrono el Santo Cristo de los Milagros.


SEGOVIA (Antioquia)
La importancia de Segovia se define por el hecho de que por muchos años fue el mayor productor de oro del país y sigue teniendo una posición de primacía en esta materia. Fue fundado el poblado en 1869 con el nombre de Tierradentro y elevado a la categoría de municipio en 1880 con el nombre que ahora lleva. Posee un área territorial dilatada de 1.231 km2 en que predominan los pisos térmicos templado y cálido. Los ríos El Bagre, Cuturú, Pocuné y Tiguí son los principales accidentes hidrográficos de la región. La preponderancia que tiene la minería sobre otras actividades, hace escasa la ganadería y restringe la producción agrícola a la satisfacción de las necesidades domésticas. La riqueza minera le ha otorgado un buen comercio y un nivel aceptable en el manejo económico y administrativo.


SESQUILÉ (Cundinamarca)
Fue pueblo indio, anterior a la conquista. La primera iglesia fue finalizada entre los años 1585 y 1590. La actual fue terminada en 1930. Como parroquia, que por aquellos tiempos determinaba la condición de municipio, la primera partida de matrimonio aparece en 1633. Fue, por muchos años, productor de sal, operación que ahora parece suspendida.

El área municipal es de 145 km2, en dos regiones, una plana y otra montañosa. Su piso térmico es frío y su principal caudal de aguas es el río Bogotá. La ganadería, una agricultura que corresponde a las zonas altas y la explotación de sal y carbón son las actividades de sus gentes y la fuente de los ingresos privados y públicos.


SEVILLA
(Valle del Cauca)
Con una extensión de 705 km2, la mayor parte de ellos de topografía montañosa, en que se destaca el páramo de Barragán, y atravesada por los ríos Bugalagrande, Bombona, Ballesteros, La Paila, Totoró y Saldaña, Sevilla es centro de la producción cafetera del occidente colombiano y, cuantitativamente, el mayor productor del grano del país. La agricultura y la ganadería también sirven a darle una sólida base económica a la ciudad y a sus gentes.

Sevilla fue fundada el 3 de mayo de 1903 por don Heraclio Uribe Uribe y un grupo de caminantes con el nombre de San Luis. Fue erigida corregimiento en 1904 y municipio el 2 de abril de 1914.


SIACHOQUE (Boyacá)
El caserío indígena se llamaba así, antes de la llegada de los españoles. Con 125 km2 de extensión, regados por los ríos Colmechoque, el Tocavita y el Turga, se produce en sus tierras papa, trigo, cebada y hortalizas. Tiene una buena ganadería y numerosos animales selváticos. Hay minas de yeso, asfalto y carbón. Numerosos habitantes se destinan a los tejidos de lana y fique. Uno de los primeros españoles en llegar al poblado fue don Gonzalo Jiménez de Quesada. Fue encomendero de los indios de Siachoque don Bartolomé de Otálora. Franciscanos y dominicanos atendieron la evangelización de los indígenas. En 1776 se erigió la parroquia; en 1795 el municipio.


SIBATÉ (Cundinamarca)
En los 169 km2 que forman la jurisdicción de Sibaté se cuenta, no solo con una agricultura de importancia, sino con una mejor ganadería. El hecho de ser sede del mayor frenocomio nacional, le ha dado una calificación especial en los relatos de la literatura y en los dichos colombianos. Su piso térmico es frío. Lo riegan los ríos Aguas-claras, Bogotá y Muña, a los que se suman corrientes menores. En su jurisdicción se encuentra el embalse del último nombre. También cuenta con una colonia de mendigos y algunos organismos de asistencia social que han generado empleo, al igual que algunas empresas industriales, también situadas en el sector. Sibaté comenzó a formarse como caserío a finales del siglo pasado, y fue posada obligada en tránsito de viajeros y en el manejo de las cosechas del sector. La zona aparece como la segunda del país en el desarrollo de la industria pesada. El municipio fue creado como tal, por más que merecía serlo de tiempo atrás, mediante ordenanza de noviembre de 1967.


SIBUNDOY (Putumayo)
Fue corregimiento por muchos años, hasta que su importancia económica obligó a la creación municipal, segregando sus suelos de Mocoa, la capital. Tiene servicios de correo aéreo y nacional, bancos, teléfonos, telégrafo y energía eléctrica. Su mayor importancia procede de su condición de sede del vicariato apostólico que catequiza a los indígenas de la región. Tiene además, una carretera que lo pone en contacto con la red nacional de vías.


SILOS
(Norte de Santander)
El municipio nortesantandereano aparece en la historia de Colombia con la llegada de los conquistadores. Silos fue fundada en 1530 por el conquistador alemán Ambrosio Alfinger, pero no se tienen informaciones de la fecha en que se convirtió en municipio. Su área territorial es de 359 km2 de terrenos muy escarpados y con alturas orográficas apreciadles. Entre estas se destaca el páramo San Turban y algunas cuchillas. Los pisos térmicos son fríos y de páramo. Los ríos Caraba, Mataperros y Saladito riegan las tierras, con la suma de numerosas corrientes menores. La agricultura y la ganadería son sus principales fundamentos económicos.


SILVANIA
(Cundinamarca)
Forman el municipio de Silvania 159 km2 en su área jurisdiccional. La mayor parte de su superficie es montañosa, regada por los ríos Barroblanco y Subia, a más de otras corrientes menores. Su piso térmico se divide entre templado y frío, en la medida en que sus tierras ascienden a la cordillera. Tiene una buena infraestructura económica en la agricultura diversificada, la ganadería, la aplicación de recursos forestales, la explotación de minas de carbón y la elaboración de panela. En un área que podemos llamar suburbana, sobre la carretera que lleva a Girardot, se ha creado un intenso comercio de artesanías y alimentos, que ha mejorado las condiciones municipales tanto en empleo como en ingresos rentísticos y fiscales. En su historia aparecen como primeros pobladores los indígenas uzathama y la compra y venta de sus tierras por los conquistadores más tarde, y en razón de situaciones políticas. Su fecha de fundación fue la del 15 de febrero de 1935; su erección en municipio ocurrió en 1948, diciembre 19. Se la llama así en agradecimiento a don Ismael Silva, pionero de la fundación.


SILVIA
(Cauca)
No se conoce la fecha de fundación del poblado. En 1625 fue parroquia, y municipio en 1908. Antes se llamaba Guambia. Tiene una extensión de 813 km2, de piso térmico frío y de páramo en su mayor extensión, regados por los ríos Cacique y Pitayó, entre otros. Sus cultivos y ganadería son de tierra fría. También cuenta con reservas mineras de importancia.


SIMÁCOTA
(Santander)
La jurisdicción de este municipio santandereano es de 1.413 km2, divididos en dos áreas, una plana y cálida; y otra, escarpada. Predominan los pisos térmicos cálido, medio y frío. Los ríos La Colorada, Opón, Oponcito, Suárez y Verda, amén de numerosas quebradas riegan la dilatada superficie. Sobresalen la ganadería y la agricultura como fuentes de la economía. Sus cultivos más importantes son los de caña de azúcar, que permiten una buena producción de panela, cacao, maíz, frutas. Su fundación se remonta al año de 1721.


SIMIJACA
  (Cundinamarca)
Alonso de Olalla fue el primer encomendero de las tierras que eran de los indios, y de un caserío que existía en 1548. El caserío fue erigido parroquia en 1584, al parecer por decisión de Luis Zapata de Cárdenas. Simijaca es palabra de origen indígena que significa cielo azul. Tiene un área municipal de 107 km2, con piso térmico frío y de páramo, regada por los ríos Simijaca y Suárez, que en este sector se conoce con el nombre de Saravita. Tiene importancia como centro comercial agrícola y ganadero, y su producción es la de las tierras altas en cereales como el trigo y la cebada, papas y legumbres.


SIMITÍ (Bolívar)
El nombre de la región y de los aspectos geográficos viene de un cacique indígena que dominaba el sector, descubierto en 1535 por el colonizador Antonio de Lebrija. Es uno de los municipios con mayor extensión, como que cuenta con un área superficiaria de 6.060 km2, con una escasa población en buena parte del suelo.

Simití cuenta con una abundante provisión de aguas. El Magdalena forma una hoya hidrográfica con su ribera de 110 kilómetros de largo; la del río Juncal alcanza a 45; a más de la del río Inanea. La abundancia de las aguas y el buen clima, han dado a Simití una situación excepcional, tanto en la ganadería como en los cultivos. La tierra es feraz como pocas. A la ganadería y a los diversos cultivos se suman las actividades provocadas por la explotación del oro y del petróleo, además de la abundante riqueza forestal del municipio.


SINCÉ
(Sucre)
En la relación que hace Urueta de los pueblos indígenas que formaron a Bolívar, y que eran 110, se encuentra el nombre de Sincé. La memoria se refiere a emplazamientos en el año 1533, lo que hace radicar la conversión del poblado a municipio como fenómeno histórico de antes de la conquista.

Sincé tiene una extensión de 2.800 km2, 70 de anchura por 40 de longitud. No cuenta, en su territorio, con río de importancia, pero sí con numerosos canales, entre ellos los de Mancomoján, que nace en Ovejas, el Quitacalzón, el de Membrilla y otros. Su mayor ingreso económico depende de la ganadería, pero también tiene que ver con numerosos cultivos agrícolas.


SINCELEJO (Capital de Sucre)



La sede de la administración y manejo del departamento de Sucre, a los 9° 18' de latitud norte y a los 75°24' al oeste de Greenwich, se eleva a 213 metros sobre el nivel del mar. Su temperatura es de 27°C y la extensión que domina en la organización administrativa y política de su departamento es de 261 Km2 gracias a las sucesivas segregaciones de varios municipios vecinos.

La ciudad capital del departamento de Sucre posee un área en la que la mayor parte de su territorio es plano, de piso térmico cálido como el que corresponde a las extensas sabanas de las llanuras del Caribe. Tiene, a falta de grandes ríos, algunas quebradas importantes, entre las que se cuentan la Bomba, Cacique, Culumuto, el Bajo, Moquen, Salado y unas cuantas más. Posee el municipio numerosos corregimientos para atender los menesteres de una buena administración. Es sede de la diócesis de su nombre y dispone de cuanto necesita una comunidad para lograr un buen nivel de vida. Es su comercio próspero, tiene bancos, emisoras, numerosos establecimientos de educación, acueducto, alcantarillado, teléfonos, luz eléctrica, aeropuerto, teatros, etc. No posee grandes empresas industriales, pero su producción agrícola y ganadera, y más ésta que la primera, colocan a Sincelejo entre las zonas de mayor dinamismo y desarrollo.La ciudad parece que fue fundada, sustituyendo un caserío indígena, el 4 de octubre de 1535 con el nombre de San Francisco de Asís de Sincelejo. No se ha determinado el origen de su nombre, pues mientras algunos afirman que es de procedencia indígena, alguien lo hace venir de un capitán español, Francisco de Sincelejo. Fue encomienda de Alonso Padilla de 1610 a 1640. Fue erigido en corregimiento en 1776 por el capitán e ingeniero español Antonio de la Torre y Miranda. En 1812 se registró la llamada "Revolución de los curas" contra la dominación de los libertadores de la nación. Los principales dirigentes de Sincelejo juraron fidelidad al rey de España. En 1897 Sincelejo fue elevado a la condición de capital de provincia y más tarde del departamento creado y extinguido años después. Al constituirse en 1966 el departamento de Sucre, Sincelejo fue denominada capital de la nueva sección administrativa.


SIPÍ
(Choco)
El poblado chocoano fue fundado por Diego Martín de Ávila en 1596 con el nombre de San Agustín de Ávila; la primera fundación desapareció por las inundaciones y el ataque de los indios noanamaes; los habitantes se trasladaron al sitio que ahora ocupa. El municipio fue creado por medio de la ley 8a. de 1821. Su economía depende de la minería, y en mínima parte de la agricultura. Sus comunicaciones son las fluviales de sus ríos y caños en que se destacan los ríos Sipí, Garrapatas, Chingarazo y Ordo. La extensión del municipio es de 1.561 km2, la mayoría situados en los pisos térmicos cálido y templado.


SITIONUEVO (Magdalena)
El área del municipio de Sitionuevo es de 951 km2. El territorio es plano, lleno de ciénagas provocadas por las inundaciones del Magdalena y del mar Caribe. Parte de la Ciénaga Grande de Santa Marta entra en la jurisdicción municipal. Varias ciénagas más sirven para la navegación y la pesca. Tiene una ganadería extensiva abundante y una agricultura en que Predominan los frutos del trópico, el algodón, la caña de azúcar, el ajonjolí, el plátano y la yuca. Hacia el año de 1550 empezó a formarse la población con la presencia de gentes interesadas en la conquista del suelo, pero la fundación real correspondió a Fernando de Mier el 1° de enero de 1751 en sitio distinto al que hoy ocupa. Se llamó primero Santa Cruz de Pizarro, más tarde Santa Cruz de San José y por último Sitionuevo. Fue municipio en 1848.


SOACHA
  (Cundinamarca)
Aparece como la primera ciudad industrial de Cundinamarca y la cuarta del país, lo que se explica por la suma de las empresas que funcionan en la jurisdicción municipal, que es de 182 km2, de piso térmico frío, regados por el Bogotá. En la agricultura sobresalen los sembrados de trigo, cebada y papa; tiene una ganadería de selección y se explotan materiales calcáreos y minas de carbón. Es la suya una alta generación de empleo, que aumenta en industria y comercio por la cercanía de Bogotá.

En la historia del país, Soacha cuenta con mucho. Su nombre es aborigen y significa "Ciudad del dios varón". En el tiempo de los chibchas fue principado de los zipas. En sus alrededores se encontraron los restos de un mastodonte; en una de sus haciendas nació Eugenio Díaz, autor de La Manuela; en su iglesia, en 1836, casó el general Francisco de Paula Santander con doña Sixta Pontón; finalmente, en su jurisdicción se encuentra el salto de Tequendama.


SOATÁ (Boyacá)
Son varios los ríos que riegan la tierra de Soatá, y entre ellos, el Chicamocha. Tiene una gran producción agrícola en que abundan las frutas; una buena y extensa población ganadera. Los habitantes tienen ocupaciones en el tejido, la elaboración de miel y la preparación de los dátiles, que son abundantes. La historia de Soatá es dilatada e ilustre. Es anterior a la conquista. En 1543 se hizo la delimitación de sus calles. El 4 de marzo de 1756 se efectuó la elección de alcalde pedáneo en persona de Cristóbal de Angarita. Bolívar dictó desde Soatá una proclama patriótica. En varias ocasiones fue visitada la población por el Libertador. Y entre sus hijos ilustres están Cayo Leónidas Peñuela, historiador destacado, Sotero Peñuela, quien fue ministro; Aristides Calderón, que lo fue en el mandato de Núñez. Laura Victoria, la poetisa, es natural de Soatá.


SOCHA (Boyacá)
La población de Lagunaseca, como se llamó alguna vez al municipio de Socha, tiene una extensión de 151 km2, regados por el Chicamocha y algunos afluentes. En su jurisdicción se encuentra la laguna de Socha y algunas cascadas. La agricultura se orienta por las imposiciones de un piso térmico frío, lo mismo que la ganadería. Tiene minas de carbón, yeso, asfalto, hierro. Sus gentes son buenas tejedoras de lana y fique.

En 1867 un enorme derrumbe obligó al traslado del poblado al sitio de Lagunaseca. La población indígena fue evangelizada por los agustinos. El capitán José Antonio Sarmiento llevó a sus coterráneos a la columna de los Comuneros. Don Francisco de Rincón fue elegido alcalde pedáneo en octubre de 1796. El Libertador residió en Socha desde el 5 hasta el 8 de julio, en que partió hacia Tasco.


SOCORRO (Santander)
La historia del Socorro es dilatada y meritoria. Su primer conquistador fue don Martín Galeano hacia el año de 1540 y la localidad fue fundada, por lo que se colige, en 1671, para ser parroquia en 1683. Por cédula de Carlos III se le reconoció como Villa de Nuestra Señora del Socorro y en 1773 se le autorizó para usar escudo de armas. En la ciudad se inició la Insurrección de los Comúneros en el año de 1781 provocada por el gesto de Manuela Beltrán al romper el edicto de los nuevos impuestos. Con un área de 94 km2, regados por los ríos Fonce y Suárez, la ciudad tiene una agricultura en que predominan la caña de azúcar y el tabaco y una serie de pequeñas industrias en que prevalecen la elaboración de cigarros, la producción de panela, pequeñas industrias y un activo mercado ganadero.


SOCORRO DE VILLAVIEJA
(Huila)
Fundada en 1550, fue declarada municipio en 1795, esta población tiene, como su nombre lo indica, una larga historia. Prácticamente en dos ocasiones fue edificada y reedificada, al parecer en el sitio que ocupara más tarde la ciudad de Neiva. Según lo que se puede juzgar, en 1612 Villavieja fue reedificada por los padres jesuítas. La donación de don Francisco Martínez de Ospina permitió el establecimiento de una hacienda ganadera. En 1694 se citaba a Villavieja como ciudad. Abandonada por los jesuítas, gracias a la expulsión que de la Compañía hizo el rey de España, en 1796 ya estaba constituida la parroquia de Nuestra Señora del Socorro de Villavieja.

La extensión del municipio es de 719 km2; su suelo está cruzado por tres ríos: el Villaviejo, el Cabrera y el mismo Magdalena. La base de su economía ha sido, preferentemente la ganadería. En los terrenos de Villavieja se encuentra el desierto de la Tatacoa y con él el museo que funciona en la capilla de Santa Bárbara.


SOCOTÁ (Boyacá)



Con una extensión de 139 km2, que riegan el Chicamocha y sus afluentes, tiene varias lagunas en que abundan las aves de cacería. Su producción agrícola es buena y diversificada, y en la hoya del Chicamocha aparecen los frutos de clima cálido. Es abundante su ganadería y tiene minas de cristal de roca, piedra de cal, salitre y yeso. Posee una larga tradición, ya que fue anterior a la conquista. Los naturales fueron evangelizados por religiosos franciscanos. El capitán J. J. Rodríguez y Gutiérrez comandó las gentes de Socotá que se unieron a los Comuneros. José Antonio de los Reyes fue el primer alcalde pedáneo de la municipalidad. El Libertador pasó la noche del 15 de julio de 1819. El municipio fue semidestruido por un enorme derrumbe el 8 de diciembre de 1913.


SOGAMOSO (Boyacá)



El nombre de Sogamoso es una corrupción del de Sugamuxi, como se llamaba al cacique de la región que era oratorio de los indígenas. Su tierra está bañada por los ríos Chicamocha o Sogamoso, el Chiquito y el Moniquirá. El suelo es rico en cultivos de todo género y en una ganadería de selección. Tiene carbón, mármol y minerales diversos. Es una ciudad industrial y comercial con un alto nivel económico y administrativo. Sus dirigentes políticos son eminentes y respetados. Sogamoso es anterior a la conquista. En ella se encontraba el Templo del Sol, cuya riqueza atrajo la codicia de los conquistadores. Fueron numerosos y de todas las comunidades los religiosos que realizaron la evangelización de los nativos.

Llegaron en 1552 y fundaron tanto conventos como órdenes religiosas. El primer alcalde pedáneo fue Jerónimo Bayona, nombrado el 3 de febrero de 1778. Gentes de Sogamoso se alistaron en las filas de los Comuneros y más tarde adhirieron a la insubordinación de la independencia. Una mártir exalta el fervor patriótico de Sogamoso, fue doña Teresa Izquierdo, fusilada el 24 de julio de 1819. También fueron mártires de la causa de la libertad Julio Caviedes, muerto en Carabobo, Sebastián Calderón en Bombona y otros más.



SOLANO (Caquetá)
Al sureste de Florencia, la capital del departamento, con la que se comunicaba por vía fluvial, a 231 kilómetros, Solano fue elevado a la condición de municipio para atender las necesidades administrativas de una dilatada región. La comunidad dispone de correo, servicios bancarios, energía eléctrica; para sus comunicaciones cuenta con servicio aéreo regular, carreteras, además de varios ríos para la navegación, que es el sistema más utilizado. Tiene una agricultura de clima cálido, en que cuentan el maíz, la caña de azúcar, el arroz y una ganadería extensiva abundante en cabezas.


SOLEDAD (Atlántico)




Melchor Caro fundó el poblado en el año de 1640. Fue erigida en parroquia en el año de 1743. En 1813 se le otorgó el título de villa por la corona española con el nombre de Soledad de Colombia.

Fue cabecera de un cantón de la provincia de Cartagena. Tiene una extensión de 61 km2, de tierras planas que se tornan cenagosas en las cercanías del mar. Posee una ciénaga, La Bahía, y varios caños. La proximidad a Barranquilla la ha incorporado en las actividades económicas de la urbe. Su ganadería es buena y dispone de una agricultura altamente mecanizada. También la pesca es una actividad dinámica.


SOMONDOCO (Boyacá)
El nombre le viene de su cacique principal, Sumindoco, "dueño de las esmeraldas". Su fundación es anterior a la conquista. La presión ejercida por los conquistadores en busca de las minas de esmeraldas, hicieron que en 1661 ya doctrinaban a los indígenas, y que en 1756 se hubiera elegido el primer alcalde, Antonio de Lesmes. Fueron dos los hijos de la población, muertos por los españoles. Alfonso Gregorio, fusilado por Juan Tolrá en Medina, y Domingo Perilla, quien fue capturado en Guavio, y fusilado en Bogotá, por orden de Sámano. Al año y medio de la batalla de Boyacá, el Libertador visitó a Somondoco, en donde permaneció del 7 al 9 de noviembre de 1821.

La extensión de Somondoco es de 71 km2; el primer río es el que lleva su nombre. Fuera de la agricultura y la ganadería, es centro minero importante, con cinco minas de esmeraldas. Entre sus más destacados hijos se encuentra el doctor José Ignacio de Márquez, quien fuera presidente de Colombia, Odilio Vargas y el compositor musical Luis Dueñas Perilla.


SONSÓN (Antioquia)
Es, no sólo uno de los municipios más destacados de Antioquia, sino del país. Fue fundado en el año de 1787 con el nombre de San José de Ezpeleta de Sonsón y elevado a la categoría de municipio en 1808. La ciudad ha sido centro de la actividad intelectual, base de las marchas de los colonizadores al norte del Tolima y al oriente, y centro de Caldas, cuna de letrados e investigadores. Dispone de una vasta área jurisdiccional de 1.108 km2, en que se registran los cuatro pisos térmicos. Los ríos Magdalena, San Lorenzo, Samaná, Aures, Sonsón riegan sus tierras con el concurso de numerosas quebradas. Es sede de diócesis y tiene una destacada población de sacerdotes y prelados. Posee una infraestructura económica y administrativa muy aceptable y un franco desarrollo. Goza de un buen comercio, una ganadería aceptable, especialmente para la producción de carnes, cultivos de caña de azúcar, maíz, café, trigo, cebada.


SOPETRÁN (Antioquia)



Este municipio antioqueño tiene una extensión de 243 km2, de un territorio quebrado, con tres pisos térmicos, el cálido, el templado y el frío. Los ríos Cauca y Aurra, y varias quebradas riegan su superficie. Su economía depende de la ganadería y la agricultura, y en esta última del café la caña de azúcar, el maíz y el arroz. Fue fundado en 1616 y elevado a municipio en 1814 Tiene una alta producción de frutas y un buen comercio.


SOPLAVIENTO (Bolívar)

Originalmente el que ahora se conoce como municipio de Soplaviento, era un pequeño caserío, que fue borrado por la inundación de las aguas del Canal del Dique.  Así, en 1860, fecha de la emergencia, sus habitantes se trasladaron al sitio que ahora ocupan. La inundación provocó algunos cambios, uno de ellos la separación de Soplaviento de la jurisdicción y existencia física de Arenal, que más tarde se llamó San Estanislao. Soplaviento fue calificado como municipio en 1908.

Soplaviento tiene un área superficiaria de 600 km2, y prácticamente forma parte del sistema geográfico e hidrográfico de San Estanislao, pues la población se encuentra a un kilómetro de distancia. Su economía se sostiene con la ganadería, que es abundante, y con los cultivos, en que predominan los que atienden a la subsistencia.


SOPÓ
(Cundinamarca)
Tiene características especiales en la vida económica y en la historia del país. Con 109 km2, la mayor parte planos, con piso térmico frío y regado por los ríos Bogotá y Teusacá a los que se suman algunas corrientes menores, su principal producción agrícola es la del trigo, cebada, papas y maíz. En materia ganadera tiene las mayores instalaciones para el procesamiento de la leche, en diversidad de productos de elevado consumo. Su historia es larga y apasionante. Tiene una imagen, Nuestro Padre Jesús de la Piedra, tenida como milagrosa y objeto y sujeto de profanaciones y de peregrinaciones; fue hallada el 3 de diciembre de 1753. Sopó, que tal era el nombre del cacique, fue llevada a la condición parroquial el 27 de septiembre de 1653. En su iglesia aparece la serie de cuadros de Ángeles de Sopó; se encuentra en su jurisdicción la histórica hacienda de Hato Grande, sitio de descanso de los presidentes de Colombia. Ha sido morada de numerosos dirigentes políticos del país, e inspiración de diversos pintores.


SORA (Boyacá)
Es un pueblo indígena. Los padres dominicanos, y entre ellos, fray Tomás Grijalva, fueron los encargados de evangelizar a los nativos. Rodrigo Suárez Sobariego fue el encomendero de las tierras y de sus habitantes. En 1776 se creó la parroquia, y el 29 de diciembre de 1777 fue creado el municipio. El primer alcalde pedáneo, fue Gerónimo Fernández en 1804. El Libertador Simón Bolívar pasó por Sora el 25 de septiembre de 1819.

Es muy breve el territorio del municipio. Son 47 km2. En la zona baja se cultivan la cebada y la arveja, y en la tierra alta, papa, maíz. Buena parte de la población se destina a los tejidos de lana.


SORACÁ (Boyacá):
El nombre es indígena y significa "adorador del diablo". Tiene una corta extensión jurisdiccional de 57 km2. La mayor parte de su hidrografía se compone de quebradas, como la llamada río Soracá, la Zaa, la Colorada y Quebradagrande. Buenos ganados y una producción vegetal de cultivos de pancoger, especialmente cereales. Hay posibilidades de carbón y de piedra de construcción. Aparece en la invasión a sus suelos, don Gonzalo Jiménez de Quesada. Tres fueron los encomenderos, Francisco Rodríguez, el primero. Evangelizaron a los aborígenes, los dominicanos. Fue parroquia en 1780 y municipio el mismo año.


SOTAQUIRÁ (Boyacá)
Tiene el municipio, de origen y nombre indígena, una extensión de 197 km2 regados por varios ríos, el de Piedras, el Gallinazo y el Sotaquirá. Posee una alta producción agrícola, buenos ganados y una rica fauna. Hay algunas minas de esmeraldas y fuentes de aguas saladas. Felipe Pérez, destacado repúblico, nació en la población. Sotaquirá fue evangelizado por los religiosos de San Agustín, fueron sus encomenderos Diego Suárez Montañez y Pedro Yáñez. Parroquia en 1776 y municipio, en unión de Tuta, en 1803. Es importante resaltar la contribución de Sotaquirá a la guerra de la independencia en la donación de cien caballos al ejército patriota, poco antes de la batalla del Pantano de Vargas.


SOTARÁ - PAISPAMBA (Cauca)
Con un área de 574 km2, la superficie montañosa del municipio da oportunidad a varias altas eminencias orográficas. Entre ellas se encuentra el volcán de Sotará y varios páramos. Son tres los pisos térmicos, predominando el frío y el de páramo. Los ríos Blanco, Blanquito, Negro, además de numerosos riachuelos riegan el territorio. Las principales actividades económicas son las de la agricultura, la ganadería y la minería.


SUAITA
(Santander)
La localidad santandereana fue fundada en el año de 1699, y en 1678 según otros. No aparecen los datos de su conversión en municipio. Tiene un área jurisdiccional de 391 km2, la mayor parte montañosos, en que predominan los pisos térmicos templado y frío. Riegan el suelo los ríos Suárez, Tolotá, Cachalu y otros más. Tiene una buena agricultura en que sobresalen la caña de azúcar, el café, el algodón la papa y el fique. Abundan los establecimientos destinados a la producción de panela, y en sus pastos hay ganado de selección.



SUÁN (Atlántico)
El área municipal es corta, de 55 km2. El territorio es plano y cenagoso, pero ha sido sometido a programas de desecación para rescatar buenos suelos a la agricultura. El Canal del Dique sirve las necesidades de los suelos y de sus habitantes. Tiene cultivos abundantes de algodón, caña de azúcar, millo, arroz, ajonjolí, además en sus haciendas pastan muchos ganados. La pesca tiene gran interés en los planos de subsistencia de los vecinos y de venta en los mercados vecinos. La población fue fundada por los tiempos de la colonia, y fue erigido en municipio el 15 de abril de 1905.


SUÁREZ  (Tolima)
El municipio tolimense fue fundado a un kilómetro de distancia del caserío de los indios panches. En 1827 fue elevado a la categoría de aldea con el nombre de Santa Rosa. En 1853 fue destruido totalmente por un incendio. La reedificación se hizo al año siguiente, en el sitio que ahora ocupa. Tras varios cambios jurisdiccionales, el 15 de mayo de 1903 fue erigido como municipio. En 1930, y el 2 de mayo respectivo, se le cambió el nombre de Santa Rosa por el actual, para honrar la memoria del presidente Marco Fidel Suárez.


SUAZA (Huila)
En 1823 sus feligreses se separaron de la dependencia de la parroquia de Timaná. La fecha admitida para la separación es la de 1843. El primer párroco fue Manuel Inocente Delgado. En 1748 y 1842 están señaladas las fechas de fundación y erección del municipio. Tiene una extensión de 336 km2, un eje hidrográfico con base en el río Suaza y una economía fundamentada en la agricultura y la ganadería. El valle del río Suaza, en las cercanías de la población, es uno de los más bellos del Huila y del país.


SUBA (Municipio anexo al Distrito Capital de Bogotá)
En los terrenos de Suba, que eran del pueblo indio del mismo nombre, reinaba Tisquesusa. Quesada le rindió honores reales a su muerte. Suba fue encomienda del capitán Antonio Díaz Cardoso. En los primeros tiempos se le llamó doctrina de Suba y Tuna. En 1617 aparecen las primeras partidas de bautismo en su iglesia. La casa cural fue levantada en 1648 por el párroco Fernando Sánchez Rico.


SUBACHOQUE (Cundinamarca)



El área municipal de Subachoque es de 293 km2, en que predomina la superficie plana y, con un corto agregado de páramo. Está regada la región por el río Subachoque y otras corrientes menores. La agricultura, la ganadería y la explotación de minas de carbón son las principales bases de su economía. De la población se dice que fue fundada en 1754; primero curato, lo perdió en 1772, y recuperó la dignidad en 1774 en que por la acción del padre Jacinto Roque Salgado fue parroquia y municipio.


SUCRE (Santander)
La población fue fundada en 1892. Su área alcanza a los 825 km2. El territorio es montañoso y tiene los tres pisos térmicos, cálido, medio y frío, para la totalidad de su superficie. Los ríos Minero, Horta y Blanco riegan su suelo, con varias quebradas menores. La agricultura y la ganadería son sus riquezas más notorias. Sobresalen los cultivos de caña de azúcar, café, fique, arveja. La ganadería posee buen desarrollo en las ramas vacuna, equina y porcina.


SUCRE
(Sucre)
En el año de 1700 los naturales de la región fueron creando un caserío cuya población se incrementó con algunas gentes llegadas de Mompox. Se le llamó, primero, Boca de Atajo, hasta 1845 en que se la conoció como Boca de la Granadina. Solo en 1849 la población pasó a ser municipio y tomó el nombre que actualmente lleva.

Sucre tiene una extensa área geográfica de 5.000 km2, todos llanos, y en que abundan tierras bajas y cenagosas. Esta condición se sostiene y aumenta por la abundancia de caños. El más importante de ellos es el de Mojana, llamado impropiamente río. Otros caños son los de Lana, Caseri y Misalo, éste último que cae al río San Jorge.

La región es emporio de una vasta ganadería, y tiene extensos cañamelares en que se produce panela y miel, en cantidad apreciable.


SUESCA
(Cundinamarca)
Tiene el municipio un área territorial de 177 km2, en su mayoría planos o ligeramente ondulados, de piso térmico frío, con una buena producción de cereales, trigo, maíz y cebada, al igual que papa y legumbres. Riega su suelo el río Bogotá y algunas corrientes menores. Son notables por su belleza y trascendencia histórica las llamadas Rocas de Suesca que inspiraron una importante obra de Gonzalo Jiménez de Quesada, Los tres ratos de Suesca y a Diego Fallón sus "Rocas de Suesca” Por los tiempos de la conquista la región se llamaba Suesusa, es decir, Tierra de colores por la abundancia de los mismos. De origen indígena fue ocupada por los españoles en 1538.


SUPATÁ
(Cundinamarca)
Habitada la región que ahora ocupa por los panches, fue abandonada por el cacique Supatá, de cuya imperfecta grafía tiene el nombre, ante el avance de los españoles. El origen del poblado, construido sobre el de los aborígenes, es anterior a 1782 y corresponde a su fundación a misioneros jesuítas, que le pusieron el nombre de su fundador, San Ignacio de Loyola. En 1882 fue elevado a la condición municipal. Para ello dispone de una jurisdicción de 128 km2, en buena parte montañosos, con los pisos térmicos medio, frío y de páramo. Su eje hidrológico es el río Supatá y otras corrientes menores. Sobresalen los cultivos de la caña de azúcar, café, maíz y plátano. En la historia de su fundación aparecen el presbítero Florentino Sarmiento con los hermanos Miguel y Venancio Aguilera que fueron los donantes de las tierras para la población.


SUPÍA
(Caldas)
Los indios suplas o sopías ocupaban la tierra, antes de la llegada de los españoles. Belalcázar, Robledo y Ruy Vanegas fueron los primeros conquistadores. Así, en 1737, Ruy Vanegas fundó un poblado con el nombre de Sevilla, que no prosperó por el clima malsano. La primera población duró unos cíen años, con el nombre de Supía. Con 114 km2, regados por los ríos Cauca,  Arcón, y Supía; se les suman algunas quebradas. La población tiene una larga tradición, que viene desde la colonia, por la producción de oro. Llegó a contar con 15 minas de oro de aluvión, varias de veta, y una de cal. Pero la producción agrícola y ganadera es satisfactoria. Hay varias industrias menores, entre ellas la hotelería y la elaboración de los dulces llamados "colaciones". La vida religiosa de Supía se inició el 8 de febrero de 1762. Fue el primer cura Gregorio Vásquez.


SURATÁ
(Santander)
La población fue fundada en 1783 por Pedro de Alonso. Tiene un área de 261 km2, con pisos térmicos medio, frío y de páramo. El río Suratá es eje de su hidrografía, a la que llegan muchas corrientes menores. Sobresalen sus cultivos de papa, trigo, cebada y frutas. Tiene, igualmente, apreciables yacimientos y manifestaciones de carbón, oro y plata.


SUSA
(Cundinamarca)
Se determina que Susa fue pueblo precolombino por la cita que de él hizo Jiménez de Quesada en sus relaciones. Su primer encomendero fue Luis Lanchero, de la tropa de Federman. La primera partida de bautizo tiene fecha de 1619. En 1610 se había erigido la parroquia y, por ello mismo, en distrito. El área municipal es de 110 km2 fríos y de páramo en dos pisos térmicos. Tiene algunas eminencias orográficas, entre ellas Bocoy, Charquira y Peñablanca. Lo bañan los ríos San José, Susa y Suárez, este último llamado en la región Saravita. La agricultura, la ganadería y la explotación de algunos minerales son sus bases de sustentación económica.


SUSACÓN (Boyacá)
Regado por el río Chicamocha y por la quebrada La Jabonera, el territorio de Susacón alcanza los 171 km2. El nombre le viene del cacique que gobernaba en la región, a la llegada de los españoles.

Tiene una agricultura que diversifican los pisos térmicos templado y frio, ganadería de las diversas especies y actividades domesticas de tejidos diversos. Los padres dominicos fueron los evangelizadores de los nativos. Juan de Quincoces y Pedro Bravo de Molina, sus encomendaderos. Fue elevada a la dignidad de parroquia en 1809, y a municipio en el mismo año. En siete ocasiones el Libertador cruzo por las calles del poblado.


SUTAMARCHÁN (Boyacá)



El caserío de Suta fue anterior a la conquista. En 1536, el mariscal Gonzalo Jiménez de Quenada pasó por la localidad en su descubrimiento de la región central del país. En el manejo de los indígenas, cuando Hernán Pérez de Quesada ordenó la muerte del cacique Aquiminzaque, se agregó al siniestro cortejo al cacique de Suta, lo que provocó una rebelión de los aborígenes. En 1556 los dominicanos iniciaron la evangelización y la formación de la parroquia en 1753. Los habitantes de Suta acompañaron en su rebeldía a los Comuneros y tuvieron su representante en la Junta del Común. En 1780 se elige el alcalde pedáneo. Suta significa en chibcha soberano. En el siglo XVIII el encomendero don Pedro de Marchan cedió parte de sus terrenos a los indígenas que, en agradecimiento, agregaron su apellido al nombre de la población. Con 82 km2 de superficie, el río Sutamarchán es el más importante de todos; sirve una intensa actividad agrícola. Tiene esmeraldas y uranio y alguna infraestructura artesanal en frazadas y tejidos diversos.


SUTATAUSA (Cundinamarca)
El pueblo, que en su versión indígena significa Pequeño Tributo, ha tenido varios nombres. Suta, primero, más tarde Valle de San Juan Bautista, después Sutapelao para terminar en el actual. En 1541 los indígenas de los grupos tausas, sutás y cucunubaes se alzaron contra las crueldades de los encomenderos. Refugiados en un alto peñasco y considerando inútil la resistencia frente a los españoles, se lanzaron en número que la historia fija en 5.000. La heroica hazaña dio origen al nombré de El Peñón de Sutatausa. Para asegurar el dominio de la región, Jiménez de Quesada ordenó la fundación de un pueblo en el año de 1550. La población fue sitio de importancia en las marchas del general Bolívar; en la casa cural se conserva la sala en que el Libertador reunía su estado mayor.

El área municipal es corta, de 67 km2. Si bien sus tierras son montañosas, algunas planicies ofrecen facilidades a la agricultura. El clima es frío, en parte, y de páramo en otros sectores. Los ríos Aguadulce, Aguasal, Chirtoque, entre los principales, ofrecen sus aguas a la agricultura, que es la principal fuente de trabajo, con cultivos de cebada, trigo, maíz y papa.


SUTATENZA (Boyacá)
La existencia de la población es anterior a la conquista. La versión de su nombre parece ser, "detrás del boquerón". Ya en 1556 se evangelizaba en el Valle de Tenza por los padres dominicos. Los primeros alcaldes pedáneos fueron Eustaquio Galavís y Francisco Gaitán, en 1783. La población dio su concurso a la independencia. Cuatro de sus hijos murieron en los campos de batalla. El 6 de febrero de 1821 el Libertador visitó la municipalidad. Con una extensión de 38 km2, tiene dos ríos principales, el Somondoco y el Garagoa. Entre los datos especiales de la población se cuenta el funcionamiento de la emisora de Acción Popular Sutatenza, con 25.000 vatios, posteriormente llevada a otro lugar. En su iglesia hay varias pinturas religiosas, una de ellas, de Gregorio Vásquez Arce y Ceballos. Entre los hijos ilustres de Sutatenza cuentan el reverendo padre Joaquín R, Medina, quien compendió las coplas del oriente de Boyacá, recopiladas luego bajo el nombre de Cantos del Valle de Tenza.





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