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EBÉJICO (Antioquia)

Las tierras de este resguardo pertenecieron a los titiribíes, despojados de ellas por el capitán López Bravo, a quien se le adjudicaron el 23 de enero de 1595. Hacia 1830 comenzó a formarse un caserío con el nombre de La Comunidad, que hacía parte del distrito parroquial de San Jerónimo. El 13 de marzo de 1833 se elevó el caserío a la condición de distrito y se escogió para asiento de la población el llano de Miradores, dándosele, además, el nombre de Ebéjico.
Son suyos los 253 km2 de jurisdicción, quebrados en la mayoría, por más que no faltan planicies y llanos pequeños. Predomina el piso térmico frío, cultivos de café, maíz, fríjol, y caña de azúcar, la que permite una elevada producción de panela. El río Cauca y numerosos caudales conforman la red hidrográfica. Quedan, aún, reservas forestales al municipio.
EL ÁGUILA (Valle del Cauca)
El municipio de El Águila fue un producto de la colonización de las tierras baldías que se alzaban del llano hacia las estribaciones de la cordillera del Chocó. En 1953 fue elevado a la categoría de municipio, segregado su suelo de Ansermanuevo.
Tiene una extensión de 208 km2, una quebrada superficie que permite la explotación de una agricultura variada, de subsistencia en buena parte y de comercio, como el café, la restante. También cuenta con una ganadería apreciable y recursos forestales, no agotados. La administración municipal dispone de siete corregimientos para su buen manejo
EL BAGRE (Antioquia)

El constante crecimiento poblacional y económico, provocado por el desplazamiento de las dragas que operan sobre los ríos Nechí y Bagre, hizo necesaria la creación del nuevo municipio antioqueño en la que fuera inspección de policía de la ciudad de Zaragoza, del que fuera segregado. Aconteció ello por medio de la ordenanza 22 de 1979. La cabecera está situada en la margen izquierda del río Nechí, y sus habitantes giran en torno a la extracción y al comercio del oro. Dispone de bancos, aeropuerto, correo aéreo y nacional, transporte fluvial, energía eléctrica, telégrafo y teléfono.
EL BANCO (Magdalena)

A la llegada de los españoles, la región que ocupa El Banco estaba poblada por los chimilas. En febrero de 1747 el español José Fernando de Mier reorganizó la población y le dio el nombre de Nuestra Señora de la Candelaria de El Banco. Fue erigido en municipio por la ley 182 de 1871 del Estado Soberano del Magdalena.
El área del municipio es de 893 km2. La superficie es, en general, húmeda y cenagosa. Son numerosas las ciénagas de la zona, y la de Zapatosa también le alcanza. Bases de su hidrografía son el Magdalena y el Cesar. La extensión de su jurisdicción forzó a la creación de más de diez corregimientos. El Banco tiene una cabecera municipal importante por el comercio, la administración pública, las vías de comunicación. Económicamente depende más de la ganadería que de la agricultura y de la pesca.
EL CAIRO (Valle del Cauca)

La presión de inmigrantes campesinos, en busca de tierras para las tareas agrícolas, hizo posible que para los primeros años de la década del veinte se formase un caserío en el sitio que ahora ocupa la cabecera municipal. Inicialmente la concentración se llamó Los Paraguas, más tarde Haceldura, sin que nadie explique la versión de "campo de sangre" de la traición de Judas. Por medio de la ordenanza 45 de 1947 se le hizo municipio con el nombre de El Cairo, que ahora tiene.
Ejerce jurisdicción sobre un área geográfica de 294 km2 de un territorio montañoso regado por los ríos Bonito y Las Vueltas, entre otros. Las principales actividades de sus habitantes son las correspondientes a una buena agricultura y a una mejor ganadería.
EL CALVARIO (Meta)

La extensión territorial de esta municipalidad es de 445 km2. Es quebrado y montañoso y tiene algunas alturas que alcanzan los 3.500 metros. Se destaca, entre las eminencias, el páramo del Atravesado. En sus pisos térmicos predomina el del páramo. Sus principales productos son los de la ganadería y de una agricultura diversificada de maíz, caña de azúcar y plátano.
EL CARMEN (Bolívar)

En1771 don Pedro de la Torre, encomendero español, siguiendo las órdenes de don Francisco Díaz Pimienta fundó el pueblo de El Carmen, que luego fue repoblado en 1775 por haber sido abandonada la primera fundación. En la historia del país, El Carmen tiene memorias ilustres, entre ellas el combate empeñado por los carmeros en aras de la libertad, en la margen izquierda del arroyo de Moncomoján, a órdenes de Manuel Cortés y Campomanes, los combates en Jesús del Río y Tenerife, que dejaron libre de españoles a Cartagena y en actitud de continuar la guerra contra Santa Marta.
El Carmen no tiene muchas aguas, y solo cuenta con una ciénaga dentro de sus linderos, la de Jesús del Monte. La superficie de 119 km2 da oportunidades a una muy abundante agricultura, en que se destacan el arroz, el algodón y el tabaco. El Carmen es cuna del famoso compositor Lucho Bermúdez.
EL CARMEN (Choco)

La población fue fundada por acta del 21 de junio de 1874, firmada por Luis Agudelo, Sixto Ramírez y otros. Fue creada como distrito por ordenanza No. 1 de 11 de enero de 1833, expedida por la municipalidad del Atrato, señalando el sitio que ocupa como el definitivo. Tiene un área de 1.017 km2, un territorio montañoso en que destacan los llamados Farallones de Citará. Predominan los pisos térmicos cálido y templado. Son muchos los ríos que cruzan su territorio, el Atrato, el principal de todos. Tiene un activo comercio, especialmente con los antioqueños, una agricultura diversificada, y minas de oro y platino.
EL CARMEN (Santander)

El poblado fue resultado de la fundación de un caserío en 1938, por los ciudadanos Basilio Moreno, Pedro José Beltrán y Félix Corzo. La creación del municipio es más reciente, por decreto 703 de la Gobernación de Santander de junio de 1986, tomando los terrenos necesarios de la jurisdicción de San Vicente de Chucurí, con el que se comunica por medio de carretera. Tiene una extensión de 854 km2 y dispone de acueducto, energía eléctrica, correo nacional, puesto de salud, teléfono y telégrafo. Posee varios ríos de importancia como El Tapón, Cascajales y Berselano. Cuenta con una buena ganadería y cultivos apreciables de cacao, café y legumbres.
EL CARMEN (Norte de Santander)

Los ríos Lora, Intermedio y Suroeste forman la base hidrográfica del municipio que tiene una extensión de 1.640 km2, de un territorio que es montañoso en la mayor parte de su superficie. En su suelo se inicia la serranía de los Motilones. Tiene una agricultura diversificada en que predomina el café. En el subsuelo se han hallado manifestaciones de piedra caliza, oro, hierro y plata.
EL CASTILLO (Meta)

La población fue elevada a la categoría de municipio, segregándola de Granada en febrero de 1976. El área municipal es de 659 km2, en que abundan los accidentes orográficos, ofreciendo los diversos pisos térmicos de frío, medio y cálido. Son numerosos los ríos que recorren sus tierras, entre ellos, como principales, los de Ariari, Cal, Uruimes, Yamanes y Guape. La cabecera dispone de acueducto, centro y puesto de salud, energía eléctrica, Banagrario, teléfono, telégrafo, biblioteca y establecimientos educativos de primaria y secundaria. Café, sorgo, cacao, maíz, arroz aparecen entre sus cultivos más abundantes. Los cálculos hacen subir su ganadería a 17.000 cabezas.
EL CERRITO (Valle del Cauca)
Dispone este municipio de una jurisdicción sobre 486 km2. La topografía es desigual, pero en las zonas planas priman las haciendas de ganado y los cultivos de caña de azúcar. Entre sus atracciones están la casa de la hacienda El Paraíso, escenario del idilio de la María y el Museo de Piedechinche, especializado en la conservación de implementos destinados a la elaboración de azúcar. Los ríos Cauca, Anaime y Sabaletas riegan su territorio. Este municipio fue fundado el 30 de agosto de 1825 por el presbítero Manuel J. Guzmán, en tierras de los hermanos Sebastián y Petrona Cárdenas.
EL CHARCO (Nariño)
La población nariñense, situada sobre la orilla del océano Pacífico, fue fundada a finales del siglo pasado por don Fidel D'Croz. Tiene un área de 2.095 km2, la mayoría de ellos planos, o suavemente ondulados, regados por los ríos Amarales, Iscuandé y Munchica, entre otros. La población disfruta de los servicios públicos del caso, y por más que sus comunicaciones se hacen por vía fluvial, se enlaza con el resto del país por vía aérea. Un buen comercio, una agricultura con una producción limitada por la taita de vías, la pesca y la explotación forestal forman la base de su economía.
EL COCUY (Boyacá)
También fue este un pueblo anterior a la conquista, sus habitantes eran los laches, adoradores de piedras, pero había grupos de tunebos. Hernán Pérez de Quesada fue el primer español en dominarlos. Los padres agustinos los evangelizaron. El común del Cocuy se hizo presente en las filas de Galán. En 1756 se nombra alcalde pedáneo para el poblado. Cuatro de los hijos de El Cocuy, Eusebio y Roque Antolines, Joaquin Espinel y Vicente Ojeda, murieron en las batallas de la independencia. Tiene el municipio una extensión de 459 km2 regados por el Nevado, el Pantanogrande y El Cocuy, y abastecido por varias lagunas. Buena agricultura de tierra fría, y ganadería de las mismas condiciones. En El Cocuy nació el general Santos Gutiérrez, quien fuera presidente de Colombia.
EL COLEGIO (Cundinamarca)
La población fue fundada en 1801. Pero desde tal fecha existía un caserío, a orillas del río Bogotá y dependiente del Colegio Mayor del Rosario, que parece haber dado su nombre al municipio cundinamarqués. El área de El Colegio, que es de 111 km2, bañados por los ríos Bogotá y Calandaima, ofrece los tres pisos térmicos. Como base de su economía operan la ganadería y la agricultura, en que predominan los cultivos de café y caña de azúcar, Es notable la producción de panela. Ha logrado, por medio del turismo, un desarrollo apreciable.
EL DONCELLO (Caquetá)
Fue creado como municipio por decreto 1678 del 7 de septiembre de 1967, y empezó a funcionar como tal el 12 de octubre del mismo año. Su área municipal, de 307 km2, es de preponderancia montañosa con una amplia red de ríos y caudales menores. Los principales cultivos son los de la ganadería y la agricultura, y en ésta, el de la caña de azúcar. También son abundantes los recursos forestales y muy activo su comercio con las ciudades del país al alcance de su comunicación.
EL DOVIO (Valle del Cauca)
La primera población fue formada por colonos caldenses y antioqueños en busca de nuevas tierras. Fue elevado a la condición de municipio en 1956 con el nombre de Rojas Pinilla. En 1958 se le restituyó su antigua denominación.
Son 319 km2 los que forman su jurisdicción. Es región ganadera, tiene una alta producción de café y el empuje de sus habitantes le ha ganado una gran importancia económica, a la que ayuda la feracidad de sus suelos.
EL ESPINO (Boyacá)
Es de fundación española y toma su nombre de un árbol de su género que crecía en la plaza del poblado. La petición de sus fundadores data del año 1780, en el sentido de dividir las tierras. El 11 de diciembre de 1790 se aprobó la fundación. El Libertador pasó por El Espino el 28 de marzo de 1828.
El municipio tiene una extensión de 83 km2, regados por los ríos el Saco, Capaderos y Atraviesa. Posee una buena producción agrícola y una población ganadera aceptable, lo mismo que varias minas y anomalías minerales de carbón, alumbre, cristal de roca y fuentes saladas.
EL GUACAMAYO (Santander)
El área del municipio, de 94 km2, ofrece los pisos térmicos templado y frío, regados por los ríos Oponcito y Suárez y otras corrientes menores. Fue fundado en 1928 y elevado a la condición municipal en 1956. Su economía depende de los procesos ganaderos y de agricultura y dispone de buenos servicios públicos.
EL GUAMO (Bolívar)
Los recuerdos históricos dan cuenta de la fundación del poblado en 1850 por decisión de don Matías Serrano, oriundo de San Juan Nepomuceno. La tradición dice que su nombre es el de árbol, de la familia de los ingas, que abundaba mucho en la región. Posteriormente se radicaron en El Guamo los miembros de una prolífica familia, los Berríos, que tienen un gran aporte genealógico en la región.
El Guamo posee un área de 470 km2. El Magdalena baña al municipio en toda su extensión por el oriente. Pero hay abundantes riachuelos y algunas lagunas y caños en que se cuentan las de Nervití, Robles y Jubilao. La abundancia de las aguas y la feracidad de los suelos, han hecho posible el florecimiento de una ganadería de excelentes calidades. También la ganadería porcina ha logrado un buen desarrollo.
EL PAUJIL (Caquetá)
Fue primero una inspección de policía del municipio caquetense de Belén de los Andaquíes, en una larga franja de tierra entre los municipios de El Doncello y La Montañita. Lo bañan algunos ríos, entre ellos el Orteguaza y el río Hacha. En la formación de nuevos municipios de Caquetá, El Paujil, que tuvo una larga historia en los planes de colonización, ha continuado en el servicio. La población tiene buenos servicios públicos. La agricultura y la ganadería son fuentes de la economía. En la primera sobresalen los cultivos de palma africana, caña de azúcar, maíz y ajonjolí. Y en cuanto a la ganadería es abundante. El municipio fue creado por decreto de 7 de septiembre de 1967 y empezó a funcionar como tal el 12 de octubre del mismo año.
EL PEÑÓN (Cundinamarca)
(No hay datos concretos sobre la fundación del poblado). La tradición otorga el mérito a don Pedro H. Bustos, en el año de 1830. Su erección en municipio se remonta al año de 1904.
El área de El Peñón es de 135 km2 de un territorio montañoso regado por los ríos Negro, Bunque, Murca y Nacuacar. Renglones de su economía son los hatos ganaderos y los cultivos diversos en que cuentan como principales el café y la caña de azúcar. Hay también afloraciones de cobre en el subsuelo.
EL PIÑÓN (Magdalena)
Situado sobre la margen oriental del Magdalena, el municipio tiene un área de 589 km2, de tierras generalmente planas, y cenagosas, en parte, especialmente en la cercanía del río mayor. Son numerosos los caños de su red hidrográfica. Siete corregimientos dependen del mandato municipal. El Magdalena sirve buena parte de sus necesidades de transporte. Amén de la ganadería, que es la actividad principal, tiene un gran desarrollo la agricultura, especialmente en los cultivos masivos del algodón, el arroz, la caña de azúcar, el maíz y el fríjol. Su fundación se remonta al año de 1760 cuando fue reorganizado por Francisco Sayas, Ignacio Crespo, Vicente de la Hoz y otros. Por ordenanza del 20 de abril de 1915 fue elevado a la condición de municipio.
EL PLAYÓN (Santander)
Mediante ordenanza 13 de 1984 de la Asamblea de Santander, se creó el municipio, tomando para tal fin terrenos y población de Rionegro y Suratá. Tiene un área de 462 km2, de suelos quebrados, de piso térmico cálido, con abundantes fuentes de agua en que se destacan los ríos Playón y Cachiri. Posee ocho corregimientos y otras tantas inspecciones de policía. La cabecera municipal está bien dotada de acueducto, energía eléctrica, correo, teléfono y telégrafo. Está unida a la red departamental de carreteras. Es buena su agricultura, lo mismo que su ganadería.
EL ROSARIO (Nariño)
A la llegada de los españoles la región era ocupada por los indios camacarás y sindaguas. Se cree que la actual localidad fue fundada por Mariano, Vicente y José Ojeda y por Mateo Cerón hacia 1815. Es uno de los municipios de Nariño con mayor extensión territorial, 1.092 km2 la mayor parte montañosos y fríos. Los bañan los ríos Mamacondé, Patía y San Pablo.
La agricultura, la ganadería y, en buena parte, la minería forman los recursos de los habitantes del poblado.
EL TABLÓN (Nariño)
La población, fundada por Lorenzo Gómez en 1760 dispone de un área de 315 km2, de un territorio quebrado en que aparecen volcanes y páramos. La mayor parte de sus tierras corresponde al piso térmico del frío. Sus ríos son el Juanambú, el Juanoy, el Aponte y el Janacatú. La agricultura y la ganadería son sus riquezas más abundantes.
EL TAMBO (Cauca)
El municipio tiene una dilatada tradición histórica en las guerras de la independencia. Fue fundado por Julián Chigua en el año de 1713 y erigido en municipio en 1914. Es, también, uno de los municipios más extensos del Cauca, con 3.280 km2, en que abundan tierras altas y planas, regadas por numerosos ríos, entre ellos el Sucio del Cauca y el Sucio del Patía, el Cauca, el Timbío y otros más. Cuenta además con una abundante ganadería, recursos forestales y numerosos cultivos, entre ellos el café y la caña de azúcar. Se encuentran minas de oro, carbón, cal, hierro. Son importantes las manufacturas de caucho que se producen en algunas pequeñas empresas artesanales. Además, el municipio cuenta con servicios públicos, un apreciable comercio y una buena actividad económica.
EL TAMBO (Nariño)
También como su homónimo de Cauca, El Tambo de Nariño cuenta en la historia nacional por los hechos de armas, acontecidos en su suelo y mediaciones. Dispone de 344 km2 de área municipal. Tierras quebradas, entre las que se destaca la Cuchilla de El Tambo, de remembranzas históricas. El Patía, el Pasto, y el Junambú son algunos de sus ríos, que los tiene abundantes en aguas mayores y menores. Sobresalen sus cultivos de caña de azúcar, café y tabaco. Fue fundada en el año de 1713 por Juan Guigua y erigida en municipio en 1870.
EL ZULIA (Norte de Santander)
La cabecera municipal, a los 16 kilómetros de Cúcuta, fue fundada por las necesidades de la economía de frontera, especialmente por la movilización de desempleados en busca de mejores ingresos. El área municipal es de 359 km2, en su mayor parte montañosos. Son varios los ríos que lo bañan, el Peralonso, entre ellos, que rememora una gran batalla de nuestras guerras civiles. Su vida económica depende deja ganadería y la agricultura, y en ésta la del maíz, la caña de azúcar y la palma africana.
ELÍAS (Huila)
Fundado en 1853, este poblado fue elevado a municipio en 1888. El terremoto de 1827 que redujo a ruinas la Villa de Timaná, obligó a la formación de una parroquia en la denominada Mesa de las Limas, llamada así por la abundancia de tal cítrico. En 1888 se le cambió el nombre por el de Elías, en homenaje a su fundador y primer párroco Elías Carvajal. Segregado de otros poblados, su extensión superficiaria es de apenas 72 km2. Su hidrografía está formada por el Magdalena, que lo recorre de sur a norte, y por los caudales que le tributan. Elías fue rico en bosques, especialmente en la quina. Sus suelos están dedicados a la agricultura y a la ganadería.
ENCINO (Santander)
Fue fundado en el año de 1786 por Tomás López, Francisco Sánchez, Tomás Niño y otros. Dispone de una jurisdicción sobre 472 km2, en buena parte quebrados y con alturas hasta de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Lo bañan los ríos Guacha, Negro y Pienta, además de otras corrientes de menor caudal. Caña de azúcar, cebada, fique y trigo forman la base de su agricultura. También la ganadería pesa en la suma de los recursos. Cerca de la cabecera se encuentran algunas cuevas de gran belleza y fuentes de aguas azufradas.
ENCISO (Santander)
Esta población santandereana fue fundada en 1752 por decisión del virrey Messía de la Cerda, quien la elevó a la categoría de parroquia. Pero sus pobladores iníciales fueron Antonio Duarte y José Carvajal. En los primeros tiempos se le llamó San José de Enciso. Tiene un área de 94 km2, terreno montañoso en que se presentan los cuatro pisos térmicos. Las tierras padecen los daños de la erosión, que limitan el aprovechamiento agrícola y ganadero. Sobresalen los cultivos de tabaco y caña de azúcar. La cabecera dispone de buenos servicios públicos y el comercio es activo. Tiene yacimientos de carbón, yeso y otros minerales.
ENGATIVÁ (Municipio anexo al Distrito Capital de Bogotá)
Antes de la conquista, el caserío indígena se llamaba Inga. Diego Romero de Aguilar fue su primer encomendero y el dominico Juan López el primer cura doctrinero en 1556. La ordenanza antes citada, del 15 de diciembre de 1954, anexó el municipio a Bogotá.
ENTRERRÍOS (Antioquia)

La donación de las tierras que ahora ocupa entrerríos fue del poderoso don José María Sierra, que cedió los suelos de su propiedad a los colonos que se habían establecido en ello de 1830. Fue llamada así, por estar asentada entre dos ríos, el Chico y el Grande. Fueron dados a la población los títulos de parroquia y municipio, simultáneamente, el 25 de mayo de 1835.
El área de la población es de 249 km2, de un territorio suavemente quebrado, de agradable clima. A más de los ríos entre los que está enclavado, el municipio disfruta de abundantes aguas. Dispone de buenos servicios municipales, tiene una ganadería valiosa, su comercio es abundante y su producción agrícola es alta y diversificada.
ENVIGADO (Antioquia)
Entre los años 1680 y 1700 se establecieron en las bellas tierras de Envigado algunas familias llegadas de Medellín, los primeros Juan Vélez de Rivero, Vicente Restrepo y Juan de la Calle. El caserío fue elevado a la dignidad parroquial el 13 de julio de 1774, y en 1814 a la categoría municipal. Al parecer, su nombre viene de la abundancia de grandes árboles, de los que se aserraban vigas enormes.
El área municipal es de 47 km2. En parte es quebrado, pero una buena extensión está en el llamado Valle de Aburra. La base de sus aguas es el río Medellín y algunas quebradas. Su vecindad a la capital antioqueña ha hecho posible que se establezcan en su suelo empresas importantes, y que Envigado alcance las dimensiones de ciudad intermedia, con excelentes servicios públicos, un comercio intenso y actividad social, educativa y económica.
ESPINAL (Tolima)

Fue fundado hacia 1754 en la hacienda Llano grande del Espinal, de propiedad de Antonio Vásquez Forero y Manuel Moya Guzmán; en 1760 don Pascual Aldana y Andagoya fundó un poblado, a orillas del Coello, que llamó Upito y que, pasados los tiempos, vino a ser cabecera del Llano Grande de Espinal. En 1783 se trasladó la parroquia al sitio que ahora ocupa.
Espinal, con 217 km2, es una de las ciudades más importantes del Tolima y del país, como centro de producción agrícola, en cultivos destinados a atender necesidades industriales. Bañado por los ríos Magdalena y Coello, es centro comercial destacado y nudo de comunicaciones terrestres. Tiene, asimismo, una sólida infraestructura económica y administrativa.
Ofrece, además, el Espinal una interesante perspectiva como centro de atención turística. Dispone de abundantes hoteles, sitios de recreación y lugares de interés por la gran cantidad de elementos típicos en alimentos y recreación.
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