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ATLANTA.- Hace menos de cuatro meses, el periodista que tiene a su cargo el blogs de los Mets de Nueva York, hacia pública una pregunta que todos los seguidores de la novena, los comentaristas, los críticos, sus consejeros principales y hasta el gerente general de la novena, la tenían a flor de labios.

Billy Wagner |
“¿Podrán sobrevivir los Mets sin los servicios de Billy Wagner este final de temporada?”
Se refería, refrescando su memoria, obviamente y sin discusión alguna, a la ingrata recordación del septiembre negro que vivió la novena en el 2007, que estando a 7 juegos de ventaja sobre su inmediato seguidor, en la tabla de la división Este de la Liga Nacional, cuando apenas hacían falta 17 encuentros del calendario regular, perdió la posición y su clasificación para la
postemporada. |
Eso exactamente volvió a ocurrir este año, cuando los Mets se quedaron por fuera de la final de la Liga Nacional, vapuleados en la serie final frente a los Marlins de la Florida, el equipo que igualmente le dañó su participación en el 2007, cuando cayeron derrotados en dos de los tres juegos que tenían por jugar, que con solo haber ganado dos de los tres compromisos, por lo menos aseguraban un empate para discutir el paso del mejor segundo equipo del Viejo Circuito.
Pero en esta oportunidad la distancia era menor y los Filis los desplazaron cuando faltaba una semana de competencia y fueron eliminados, con la última derrota que los Marlins le infligieron en su propio estadio, aquel domingo 28 de septiembre, en un cierre doloroso para el equipo, sus seguidores y demás integrantes de la divisa, que veían cerrar su parque de pelota con una derrota que no estaba en las cuentas de nadie y, además, quedarse por fuera de la competencia por la corona del circuito.

Luis Ayala
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En el 2007, Billy Wagner terminó tan ‘’exprimido’’ de su brazo izquierdo que no se podía peinar. Pero en el 2008, las cosas fueron peores: su trabajo terminó en la primera semana de agosto, cuando tuvo que ser sometido a una intervención quirúrgica en el codo de su brazo siniestro. Y hasta allí llegaron las aspiraciones de los Mets.
Todos los esfuerzos que hizo Omar Minaya, el dominicano gerente general de los Mets, |
para fortalecer al grupo de lanzadores la parte final de los partidos, se quedaron desperdiciados por el camino, pues el cuerpo de relevistas, y lo peor, un verdadero cerrador que asegurara cinco de ocho partidos que estaban ganados y que se perdieron en el último episodio, no respondieron a las expectativas, a las exigencias y a los deseos del equipo de llegar a la postemporada.
La pregunta del periodista que escribe el blogs de los Mets, quedó respondida el 28 de septiembre: los Mets no pudieron sobrevivir a la campaña sin los servicios de su ‘’apagafuegos’’ estrella, Billy Wagner, quien se despidió del 2008 el 2 de agosto, cuando su brazo dijo … ¡ya no más!...

Aaron Heitman |
En ese momento, el zurdo Billy tenía un registro de 27 partidos salvados en 34 oportunidades que había tenido desde la loma de los sustos. Y faltaban por jugarse más de medio centenar de partidos. Si Wagner hubiese estado en condiciones normales, quizás, y vaya a usted a saber si ello es cierto, los Mets hubiesen llegado a la postemporada.
Luis Ayala perdió seis opciones de juegos, cuando tuvo 9 salvados en 15 oportunidades; |
Aaron Heilman compiló apenas 3 rescatados de 8 opciones que tuvo; Joe Smith desperdició 3 oportunidades de salvar un partido; Scott Schoeneweis tuvo 1 salvado contra 5 ocasiones para salir airoso; y el zurdo Pedro Feliciano, quien tuvo 2 salvados en 4 oportunidades, para apenas citar a los más utilizados por la novena, en plan de relevistas.
La labor de esos cinco relevistas de los Mets deja un saldo en rojo de 20 partidos perdidos cuando apenas con 5 salvados más, la divisa de los metropolitanos de Flushing hubiesen ganado la división y su pasaporte a la postemporada. Es que tener 42 oportunidades de salvar juegos para apenas conseguir 16 desafíos rescatados entre todo el grupo, sin incluir los guarismos de Billy, es sencillamente pobre la actuación de los relevistas y cerradores, pues ninguno pudo conquistar ese honor de ‘’apagafuegos’’ ante la ausencia obligada de Billy Wagner, para no utilizar palabras más fuertes. Porque de lo contrario, no cabrían otras que las de que fue, simplemente, un desastre.

Joe Smith |
La era moderna del béisbol, en donde los abridores, por aquellas cosas que todavía no se entienden, no hacen en promedio más de 100 lanzamientos por desafío; el servicio de los relevistas para séptimo y octavo episodios, y el ‘’cerrador de oro’’, para preservar la ventaja que se trae hasta el noveno, son tan valiosos como el propio iniciador del juego.
Los Angelinos de California no serían lo que fueron este año, el mejor club de la Liga Americana, si Francisco Rodríguez, el |
diestro venezolano no estuviese en su nómina, al lograr con 62 partidos salvados, marca para el béisbol de las Grandes Ligas, en las 69 ocasiones en que fue utilizado. O los fantásticos relevos del magistral e indiscutible Brad Lidge, con 41 salvados en 41 oportunidades, de los campeones de la Serie Mundial, los Filis de Filadelfia; o los de Jonathan Papelbón, por los Medias Rojas de Boston, con 41 a favor en 46 opciones que tuvo; o las de Mariano Rivera, de los Yanquis de Nueva York, quien pese a su esfuerzo de apuntarse 39 salvados en 40 ocasiones que tuvo, no pudo guiar a su novena a la postemporada ; o las de Troy Percival, de los Rayas de Tampa, los campeones de la Liga Americana, con registro de 28 partidos salvados en 32 ocasiones que tuvo apariciones en la loma de los sustos.

Francisco Rodríguez |
El valor de un cerrador es cada día más importante para el béisbol de las Grandes Ligas, y sobre esa estrategia, tanto en la Liga Nacional como en la Liga Americana, los gerentes generales de los equipos se han concentrado para obtener los servicios de los mejores en aras de llevar a sus clubes a las finales de la temporada 2009, en donde todos los equipos que llegaron a las finales este año --los Dodgers de Los |
Ángeles, los Cerveceros de Milwaukee, los Cachorros de Chicago, los Medias Rojas de Boston, los Medias Blancas de Chicago y los Angelinos de California--, descontando a las dos divisas que disputaron la Serie Mundial, buscarán brazos poderosos para esa etapa final de los compromisos, o por lo menos, intentar preservar lo que ya tienen, con lujo de detalles, como es el caso de varios de esos mismos equipos, que cuentan con estrellas como ‘’apagafuegos’’, pero cuyos contratos están en la mesa de negociaciones por aquello de haberse convertidos en agentes libres. Y aquello de que en el béisbol de las mayores se necesita un fuerte y admirable cuerpo de lanzadores, tanto abridores como cerradores, es más que un axioma… de lo contrario, ¡no piensen en la postemporada para sus equipos…!
 
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