2012 ¿año de los lanzadores o de los bateadores?

Don Mattingly

‘’Cuando se juega con ganas, con alegría, con entusiasmo, el béisbol es otra cosa y a otro precio’’.

Eso es, exactamente, lo que está desarrollando la novena angelina en este gran comienzo de campaña, con muchos deseos de llegar, por lo menos a la postemporada. Y detrás de los Dodgers, como ya anotamos en una pasada oportunidad, los Nacionales de Washington y los Orioles de Baltimore, muestran significativos progresos para pensar en obtener buenos dividendos, antes de que llegue la última semana de septiembre venidero.

Pero lo que hace parte de una legítima discusión, a pesar de estar muy biche la temporada, es si este año 2012, será un año para el dominio de los lanzadores, o si es por el contrario, será para que se luzcan los bateadores. Y desde luego, tampoco es fácil anticipar si una de las dos condiciones puede hacer parte de la verdad, algo que sólo se podrá conocer cuando se concluya la campaña.

De bateadores

Sostienen los expertos que, por ejemplo, la llegada del boricua Carlos Beltrán a la nómina de los Cardenales de San Luis, ha permitido pensar que si bien es cierto la salida de Albert Pujols del equipo fue sensible, su ausencia, por el momento, no se ha sentido mucho, dado que la nueva pieza de los campeones de la Serie Mundial, está respondiendo con creces a la ofensiva, bateando oportunamente, en momentos en que se necesitan las carreras y cuando el club más lo necesita.

Carlos Beltrán

Beltrán es todo un veterano y pese a sus dolencias físicas, que le mermaron su acción en las dos últimas campañas en las mayores, por el momento se muestra como un pelotero sólido, que se está echando la novena sobre sus hombros y que su respuesta no ha podido ser mejor para los Cardenales.

En cambio, Pujols, la superestrella dominicana que en las diez últimas temporadas con el uniforme de los Cardenales fue temido y temible, tanto a la ofensiva como a la defensiva,  no ha rendido los frutos esperados con el uso del bate, con lo cual contaba ansiosamente el estratega Mike Sciocia y su tropa, luciendo el uniforme de los Angelinos de California, divisa que está esperando que el dominicano vuelva por sus fueros, salga de su bache tan prolongado que tiene y su empuje contribuya, ahora más que nunca, a que el barco angelino llegue a buen puerto, antes de que sea demasiado tarde.

Derek Jeter, el capitán de los Yanquis de Nueva York, en cambio, muestra una solidez ofensiva digna de admirar, tan fuerte, oportuna y clásica, como en sus mejores tiempos, acumulando un promedio por encima de los 390 puntos, y caminando a pasos agigantados a esperar, con todos los méritos del caso, a que cuando se retire de la actividad, su nombre llegue a separar con anticipación un ‘’nicho’’ en el Salón de la Fama.

Ni que decir de la hazaña de Josh Hamilton, el toletero de los Rancheros de Texas, quien hace muy poco despachó cuatro ‘’bambinazos’’ en un solo desafío, para convertirse en el decimosexto pelotero de todos los tiempos en el Béisbol de las Grandes Ligas, en lograr tal hazaña, dándole a los monarcas de la Liga Americana, un respaldo ofensivo que deja una gratísima sensación entre quienes siguen de cerca las actuaciones de los Rancheros, pero también, la calidad ofensiva de todos sus jugadores en la presente campaña, adueñándose de paso, del liderato en bateo de la Liga Americana, por lo menos hasta el 15 de mayo de este año.

Empero, nadie olvida en los actuales momentos, que Alex Rodríguez, el antesalista y estrella de los Yanquis, no ha tenido un inicio de temporada con la capacidad ofensiva que tanto anhela su club y los seguidores de la novena, especialmente cuando sus batazos deben decidir en momentos cruciales a favor de los Mulos del Bronx.

Nadie se explica qué ocurre con Alex. Nadie encuentra bases contundentes para definir esos altibajos de Alex. Da el cuadrangular cuando no se necesita, despacha el inatrapable cuando nadie está en base, en  fin, muchos no entienden que Alex no sea el hombre oportuno a la ofensiva, especialmente cuando sus Yanquis necesitan del apoyo ofensivo, en partidos complicados de su novena. Pero así es el béisbol, o por lo menos, así es Alex.

También los novatos

Pero no se puede echar al olvido lo que hacen los novatos, esos peloteros que suben a las mayores, con ansias de probar que tienen con qué quedarse en la nómina de las mayores de su respectivo club, como son los casos de Irving Falú, de Puerto Rico, con los Reales de Kansas City, quien luego de estar dando vueltas durante 10 años en las menores del Béisbol Organizado, por fin trepó la gran cuesta para adquirir una posibilidad en la Gran Carpa;  y de Bryce Harper, de los Nacionales de Washington, quien sin contar todavía con 22 años de edad, llegó para quedarse en el equipo titular.

Falú que tiene verdadera clase beisbolera y un talento innegable, no había obtenido la opción de mostrar sus condiciones en las mayores, y debutó pegándole un triple al derecho de los Yanquis, Phil Hughes, y exhibiendo una clase que lo ungirá para seguir con la nómina del equipo, pese a que llega a los 29 años de edad a ocupar una plaza en las Grandes Ligas.

Harper, por su lado, ofrece la consistencia de un pelotero veterano, con paciencia al consumir cada uno de sus turnos y con la ambición de quedarse en la plantilla de las mayores, pero jugando con la precaución de ser un novato con una brillante carrera por delante, si todo lo desarrolla dentro de lo normal, y con su buen béisbol, si es que se mantiene en salud y con los deseos de disfrutar del juego.

De los lanzadores

Derek Jeter

Pero otro tanto se puede añadir sobre el trabajo de los lanzadores, análisis sobre las compilaciones hasta el 15 de mayo pasado, en donde el derecho Derek Lowe, de los Indios de Cleveland, muestra una tarjeta con 6 triunfos y 1 derrota, actuación que sin duda alguna, ha contribuido enormemente en la poderosa actuación de la ‘’tribu’’ que comanda, por el momento, la división central de la Liga Americana, tras salir de la plantilla de los Bravos de Atlanta.

En cambio, los Dodgers con las sensacionales actuaciones de Chris Capuano y del zurdo Ted Lilly, con 5 victorias cada uno sin derrotas, han elevado a la novena a ser el club a derrotar en la división Oeste de la Liga Nacional, pues como están las cosas, no hay duda por el momento, que los pupilos de Don Mattingly, están pensando en grandes cosas para cuando llegue octubre.

Y quienes pensaron que Phil Humber, de los Medias Blancas de Chicago, luego de su Juego Perfecto frente a los Marineros de Seattle, ganando 4 carreras por 0, sería la estrella del equipo, se han quedado con los crespos hechos, pues sus posteriores actuaciones han dejado mucho que desear. Por lo regular, y eso creemos nosotros de manera particular, esa clase de partidos y de actuaciones ciertamente hacen parte de la historia, pero normalmente los serpentineros que alcanzan dichas hazañas, no siempre siguen ofreciendo la calidad de juego con que se catapultan en una tarde o una gran noche de béisbol.

Así las cosas, que nadie se engañe. No es el momento propicio para pensar en que este año puede ser una gran temporada a favor de los lanzadores. O por el contrario, en que los bateadores harán de las suyas, para que sea una campaña inclinada hacia el poder ofensivo. Valdría la pena esperar por lo menos, hasta cuando se detenga el torneo a mitad de año, con motivo del Juego de Estrellas, cuando es posible que se puede anticipar, si es que los numeritos lo permiten, hacia qué lado se inclina la balanza: hacia los lanzadores, o hacia los bateadores.

Sobre Antonio Andraus

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